LA PROMOCIÓN de la lectura en Venezuela : una muestra de promotores y propuestas
Por Eddy D. Souza
El interés por fomentar el hábito lector en la población venezolana y, paralelamente, garantizar el acceso a las diversas fuentes de lectura, ha sido un prolongado esfuerzo de entidades públicas y privadas, cuyas iniciativas intentaré concentrar en estas líneas.
Si bien no ha sido exigua la actividad en el terreno de la promoción de la lectura, la dispersión de los datos y la escasa información y documentación continúan siendo un obstáculo para aprender y aprehender sobre la historia de la promoción y fomento de la lectura en Venezuela, sus promotores y los errores y aciertos resultantes de la implementación de sus estrategias. No se cuenta siquiera con un directorio, u otro instrumento, que registre información sobre las diversas instituciones y profesionales de la animación y la promoción de la lectura que laboran arduamente en el país. Por ende, la desarticulación del sector retarda, decididamente, la conformación de una asociación de voluntades, cuya sinergia podría favorecer la implementación de oportunas políticas y planes de Estado en materia de prácticas de lectura y escritura.
La información que se aporta en este marco es, por consiguiente, una suma de historias y acciones, probablemente fragmentarias, cuyo punto de partida es el año de 1959 —despegue de la democracia en Venezuela— y en la que se he trabajado con el objeto de consignar la mayor cantidad de instituciones a nivel nacional y la mayor cantidad de esfuerzos loables a favor del libro y la lectura.
Unidades de información en Venezuela
La documentación sobre la labor y la teoría de la promoción y animación a la lectura en Venezuela, no son ciertamente abundantes; sin embargo, algunas instituciones son vitales para poder avanzar en cualquier investigación sobre el tema.
Una fuente confiable y de obligatoria consulta es el Centro de Documentación del Banco del Libro[1] (creado en 1975), depositario de una valiosa colección compuesta por libros para niños y jóvenes, materiales especializados en esta modalidad literaria, registros documentales, publicaciones periódicas y textos relacionados con el libro, la animación y la promoción de la lectura.
Otras instituciones nacionales que conservan, igualmente, documentación sobre esta materia son: el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) y el Ministerio del Poder Popular para la Educación. Las bibliotecas de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, por su parte, atesoran también importantes investigaciones en el campo de la animación y la promoción de lectura.
En el caso particular de la Biblioteca Centralizada “Miguel Acosta Saignes”, ha sido muy satisfactoria y orientadora la lectura de la tesis de grado de Miguel Ángel Bello Salas y Susana Contreras: Estudio sobre los programas de promoción de lectura en las salas infantiles de las bibliotecas públicas de la red metropolitana de Caracas. 1990-2003, y la tesis de María Eugenia García Rodríguez, Rosa Thaína Gómez Gómez y Janet Giovanna Leiva, cuya Propuesta flexible para el diseño de un programa de promoción de lectura en espacios no convencionales. Caso de estudio : Fundana, resume un amplio conocimiento documental sobre las acciones emprendidas en el país a favor de la lectura, la evolución de las organizaciones nacionales, los proyectos más relevantes, las publicaciones periódicas dirigidas al público infantil; las iniciativas locales e internacionales de promoción de la lectura en espacios tradicionales y no convencionales, a la par que presenta un nutrido cuerpo teórico sobre fases, tipos de lectura y factores que contribuyen a fomentar esta práctica, entre otros tópicos análogos.
Ministerio del Poder Popular para la Educación
El Ministerio de Educación, hoy Ministerio del Poder Popular para la Educación, ha sido el motor impulsor de planes, programas, campañas y actividades relacionadas directamente con la enseñanza y la promoción de la lectura y la escritura en Venezuela. En 1958, en los albores de la democracia, esta entidad se enfrascó en la ejecución del Plan de alfabetización y cultura popular[2], para lo cual retomó el método venezolano Abajo cadenas, implementado en el país desde 1947.
En cuanto al papel de la institución como promotora de la lectura y la escritura es necesario revisar, en principio, todo su esfuerzo en materia de alfabetización, cuyos alcances abarcaron un amplio segmento de la población. Para 1999, por ejemplo, Venezuela ya mostraba un alto índice de alfabetizados, aproximadamente el 92,3% de la población mayor de 15 años.[3]
La entidad dio pasos significativos en apoyo a la promoción de lectura a través de diversas estrategias, como la organización de la Primera Jornada Nacional de Lectura[4] en noviembre de 1982, que contó además con el apoyo de la Fundación para el Desarrollo de la Educación Especial. Otro importante hecho se registra el 23 de abril de 1986, cuando el Ministerio de Educación, a través de la Resolución N° 208 establece una Política Nacional de Lectura que intenta motivar a la población en general hacia esta práctica. Para alcanzar sus objetivos, el Ministerio se planteó entonces cinco ejes básicos: 1) promover la lectura a través de campañas nacionales, respaldadas por los medios de comunicación públicos y privados; 2) fortalecer la institución educativa en relación con las estrategias de aprendizaje y el hábito lector; 3) estimular la producción de materiales de lectura por parte de las editoriales nacionales, con el interés de satisfacer las expectativas de la población lectora y neolectora; 4) promover y facilitar el acceso de la población a los materiales de lectura y 5) estimular las investigaciones en torno a la promoción de la lectura.[5] Tres años más tarde, en abril de 1989, mediante el Decreto Nº 567, el Ministerio de Educación crea la Comisión Nacional de Lectura (CNL), la cual, según Marcela Rodríguez, tendrá por misión:
… ejecutar la política nacional de lectura. Dicha Comisión reúne en su seno a representantes de las instituciones más importantes que en Venezuela tienen que ver con la educación y la lectura, como son el Ministerio de Educación, la Biblioteca Nacional, el Ministerio de la Familia, el Banco del Libro, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, el Instituto Nacional de Cooperación Educativa, el Postgrado de Lectura de la Universidad de Los Andes, el Centro de Servicios de la Acción Popular y el Consejo Nacional de Universidades.[6]
Para iniciar sus labores en las áreas de educación y promoción lectora, la CNL propone, en 1990, llevar a cabo un programa de capacitación a docentes y un proyecto de promoción de la lectura. Al año siguiente, ambos se unifican en el Plan Lector de Cajas Viajeras, que continúa la labor de adiestramiento a educadores y estimula la relación del niño con los libros y la lectura. Según palabras de González Viloria:
El Plan Lector es pues, el resultado de una programación concertada entre la Biblioteca Nacional, el Banco del Libro, Ediciones Ekaré y la Comisión Nacional de la Lectura, hoy Fundalectura, con la finalidad de promocionar a los niños de la primera etapa de la Educación Básica, experiencias de lectura que les permitan aprender a leer, leyendo libros de alto contenido literario con maravillosas ilustraciones.[7]
Para 1990 se incorpora a la CNL la Fundación para el Desarrollo de la Educación Especial, cumpliendo un destacado rol en el campo de la promoción de la lectura. Y, para 1992, la CNL pasa a ser Fundación Comisión Nacional de Lectura – Fundalectura, según el decreto presidencial N° 2.711, publicado el 15 de marzo de 1993, en Gaceta Oficial N° 35.171.
Otra buena noticia para el país es la edición y circulación gratuita de los ejemplares de Ronda de libros[8], una publicación que inicia el Ministerio de Educación en 1997 (a raíz de la reforma curricular de la educación básica) con el propósito de capacitar, orientar e incentivar a aquellos docentes relacionados con las bibliotecas de aula; de igual modo, se plantea desarrollar y mejorar estas unidades de información, sus servicios y la calidad educativa. Al año siguiente, el Ministerio de Educación, la Biblioteca Nacional, el Centro Nacional del Libro, Fundalectura, Banco del Libro, Fundación Kuai-Mare y Monte Ávila Editores constituyen el Grupo Abril, cuyo lema: Leer es un poder, reafirma su propósito de promocionar el libro y la lectura.[9]
La Resolución Nº 99 de 2003,[10] emitida por el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes indica las acciones, objetivos y propuestas a lograr por el Plan Nacional de Lectura (PNL), que será bautizado como Todos por la lectura, teniendo por entidad ejecutora al Centro Nacional del Libro (CENAL).
El PNL de Venezuela enuncia una serie de líneas de acción y estrategias, basado —mayormente— en datos suscritos por el Banco Mundial (abril 2000), OCEI (2001) y Biblioteca Nacional (noviembre 2001).
El 12 de abril de 2005, las autoridades del Instituto de Previsión Social para el personal del Ministerio de Educación (Ipasme) y el Fondo Editorial Ipasme, anunciaron al país el despegue de su campaña nacional Acerquémonos a la lectura, que llevó por lema: Leer sí da nota, con la que se obsequiaron textos a la población y a bibliotecas públicas.
Durante el año 2006, realizaron otras actividades, como Conversando con los escritores, una jornada de encuentros y promoción de la lectura en la que trabajaron mancomunadamente el Fondo Editorial Ipasme y la Cámara Venezolana del Libro (Cavelibro).[11]
El 28 de octubre de 2005 es declarado Día Nacional de la Alfabetización por el presidente de la República Hugo R. Chávez, según Decreto Nº 4.024. A propósito de este logro educativo iniciado el 23 de mayo de 2003 con la Misión Robinson, recibe las salutaciones de Kofi Annan (para entonces Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas), de Koichiro Matsuura (Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) y de José Luis Rodríguez Zapatero (actual Presidente de España), entre otros notables. Según las cifras aportadas por el Ministerio de Educación, se alfabetizaron 1.482.543 personas; de éstas, 243 mil se ubican entre los 15 y 25 años, 388.400 oscilan entre 26 y 40 años, 615.256 tienen de 41 a 59 años y 235.724 son mayores de sesenta años. A raíz de esta alfabetización se donó, a cada uno de los alfabetizados, la llamada biblioteca familiar, anunciándose, paralelamente, la Misión Lectura.[12]

Ministerio del Poder Popular para la Cultura
El actual Ministerio del Poder Popular para la Cultura se crea el10 de febrero de 2005, según consta en el Decreto N° 3.464. Para 1999 operaba como Viceministerio y diseñaba las políticas culturales que ejecutaba el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC). Vale resaltar que el CONAC se instituyó el 29 de agosto de 1975, reemplazando de algún modo al Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA),[13] fundado el 28 de diciembre de 1966.
Bajo la figura del CONAC se llevaron a cabo numerosos proyectos de motivación a la lectura, como el Primer Seminario sobre Literatura Infantil que se realizó en 1977, el Primer Coloquio Internacional de Literatura Infantil y Juvenil, que tuvo lugar durante los primeros días de octubre de 1993 y su reedición se efectuó en la ciudad de Cumaná, en 1994. En lo concerniente a la edición de textos, no debe olvidarse el aporte del Ministerio y el Consejo Nacional con la Colección Estrategias de Lectura (2005), en cuyos volúmenes se encuentran: Luis Darío Bernal Pinilla, Degustando la lectura; Luis Beltrán Pietro Figueroa, La magia de los libros; Juan Antonio Calzadilla Arreaza, con Módulo para Talleres de Promoción de la Lectura y Módulo para Talleres de expresividad literaria y poética; y Laura Antillano, sumergiéndose en La aventura de leer.
Significativa fue también la creación de la Fundación para la Promoción del Libro (Fundalibro), el 10 de octubre de 1991, según Decreto N° 1.889, con la finalidad de apoyar el libro y el desarrollo de la industria editorial en Venezuela. La Fundación se destacó por organizar ferias del libro a nivel regional y nacional, siendo la entidad responsable de la Feria Internacional del Libro de Caracas (FILC), entre 1992 y 1997. Otros proyectos fluyeron en paralelo, como el Premio al Mejor Libro y el Programa de formación, especialización y estímulo hacia el libro, el autor y la lectura, de junio de 1996.
Con la aprobación de la Ley del Libro,[14] publicada en Gaceta Oficial N° 36.189 del 21 de abril de 1997, surge la figura del Instituto Autónomo Centro Nacional del Libro (CENAL), en sustitución de la Fundación para la Promoción del Libro (Fundalibro). El CENAL asume entonces la gestión de las ferias y otros eventos relacionados con el libro y la lectura. Se describen en la Ley otras funciones del Instituto, como ejecutar políticas de apoyo a la industria editorial, a la producción de textos de interés cultural y educativo, y de fomento del hábito lector; fortalecer las redes de librerías públicas y privadas y promover acuerdos a nivel nacional e internacional que garanticen la adquisición y acceso de los ciudadanos a los materiales de lectura, entre otras.
En la actualidad, el CENAL se ha planteado como objetivo rector:
…fomentar el desarrollo del Sistema Nacional del Libro en Venezuela; democratizar, descentralizar y masificar el acceso a los libros y a la lectura; asesorar, proteger y promover a los autores nacionales; formar recursos humanos para la producción de libros, y asesorar al Gobierno Bolivariano en la formulación de políticas públicas.[15]
Para noviembre de 2005, la conocida Feria Internacional del Libro de Caracas (FILC), con once ediciones, adquiere nuevo nombre y dimensión, pasando a llamarse Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN).
Bajo la conducción de la Dirección General Sectorial del CONAC, y gracias a la propuesta del narrador venezolano José Balza, se realiza a partir del año 2001 el Programa Leyendo Juntos, el cual incentiva y difunde la lectura de autores venezolanos.
Plataforma del libro y la lectura
El Ministerio del Poder Popular para la Cultura cuenta hoy con 33 entidades adscritas, muchas de las cuales se ensamblan al principio de la democratización de la lectura —con todas sus implicaciones—, mientras otras (incluyendo al CENAL) conforman lo que se ha dado en llamar la Plataforma Política Editorial o Plataforma del libro y la lectura; sus integrantes son:
· Monte Ávila Editores Latinoamericana:[16] casa editorial del Estado, fundada el 8 de abril de 1968, con la misión de proyectar la obra de autores venezolanos dentro y fuera de las fronteras nacionales; difundiendo también, más tarde, lo más representativo de la literatura latinoamericana y caribeña.
· Fundación Casa Nacional de las Letras Andrés Bello: esta institución se fundó el 28 de noviembre de 1973 y desde entonces contribuye a la difusión de las obras literarias, la proyección de los escritores venezolanos y el fomento del gusto por la literatura y la lectura.
· Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG):[17] la entidad inició sus actividades el 30 de julio de 1974, con el objeto de contribuir a la integración de los pueblos a través de la literatura, la investigación y, en un amplio sentido, la cultura que los distingue.
· Fundación Biblioteca Ayacucho:[18] nace en 1974, en un momento de auge e innovación de la literatura, que aprovecha este sello editorial para dar a conocer las obras más importantes de los autores y pensadores latinoamericanos.
· Fundación Librerías del Sur:[19] inicia su labor en 1977 como Kuai-Mare, luego, en 1992, se da a conocer como Fundación Kuai-Mare. A la fecha, la red alcanza las 50 unidades en todo el territorio nacional. Comercializa textos producidos por las diferentes editoriales del Estado, como: El Perro y la Rana, Monte Ávila Editores, Biblioteca Ayacucho, Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, Casa Nacional de las Letras Andrés Bello y el Fondo Editorial del Alba.
· Distribuidora Venezolana del Libro: se constituye el 6 de febrero de 2006 como una entidad de promoción y comercialización —a escala nacional e internacional— del libro y toda otra publicación producida por las diferentes casas editoriales del Estado.
· Fundación Editorial El Perro y la Rana:[20] nace el 6 de febrero de 2006 como una editorial para la publicación masiva de títulos a bajo costo y para la promoción de la lectura. La editorial buscaincentivar la creación literaria y el rescate de los valores culturales de las comunidades y regiones. Ha publicado la Biblioteca Temática y la Biblioteca básica de autores venezolanos. Esta última consta de 40 títulos (en su primera etapa), dirigidos a jóvenes entre los 12 y 18 años de edad y ha sido distribuida en las escuelas públicas y privadas del país. A la colección pertenecen —por sólo citar algunas— obras como: Ana Isabel, una niña decente de Antonia Palacios (narrativa), La ciudad de los techos rojos, muestra de ensayos de Enrique Bernardo Núñez, y una selección de la obra poética de José Antonio Ramos Sucre, entre muchos otros.[21]
Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas
La Ley promulgada el 27 de julio de 1977, a partir del Decreto Presidencial formulado por Carlos Andrés Pérez, convirtió a la Biblioteca Nacional —fundada en 1833— en un Instituto Autónomo,[22] con el propósito de planificar y coordinar el Sistema Nacional de Servicios de Bibliotecas e Información Humanística, Científica y Tecnológica, amén de resguardar el patrimonio documental bibliográfico y no bibliográfico de Venezuela y de interés venezolanista.
En 1977 el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional (IABN) asume la creación y orientación de Kuai-Mare como un proyecto experimental que, a partir del 30 de diciembre de 1992, deviene en Fundación Kuai-Mare del Libro Venezolano.[23] La función actual de esta institución consiste en facilitar la formación de libreros, dirigir acciones para convertir las librerías en centros de atención social y cultural, además de promover y comercializar libros de autores venezolanos, latinoamericanos y caribeños, a través de su amplia red de librerías, distribuidas a nivel nacional.
Uno de los sucesos más importantes para el desarrollo de las Bibliotecas Públicas en América Latina tiene lugar en Caracas y se realiza bajo la convocatoria de la UNESCO, y la organización del CERLALC, IFLA y el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional. En este histórico encuentro se produce la Declaración de Caracas, que instará a trabajar por el libre acceso a la lectura y en la formación de un lector crítico y creativo.
Hacia finales de los ochenta y durante la década de los noventa confluirán una amplia gama de servicios bibliotecarios que trascienden los límites arquitectónicos de las bibliotecas públicas, muestra de ello es la bibliolancha (1987), el bibliobongo (1992) y la bibliofalca (1997). Mientras tanto, Biblioteca Nacional continúa estrechando lazos entre Fundalectura y Banco del Libro, llevando adelante el Plan Lector y otras labores de respaldo al libro, los servicios bibliotecarios y la lectura. Sus alianzas estratégicas la llevan, en 1998, a la conformación del Grupo Abril, que ya he mencionado antes.
En el 2002, el IABN se involucra en la elaboración del Plan Nacional de Lectura. Entre los objetivos propuestos en el documento, resaltan: fortalecer la red nacional de bibliotecas públicas, ampliar y actualizar las colecciones, coordinar el programa de formación de promotores de la lectura y participar en el seguimiento y evaluación de las acciones implementadas, de acuerdo a lo establecido en el Plan. Apegado al cumplimiento de estos objetivos y funciones, la Biblioteca Nacional concibe (para 2006) el proyecto “Leer es entender”, que constituye un conveniente componente dentro del Plan Nacional de Lectura. Éste consiste en la capacitación de la red de promotores de lectura, la cual debe, posteriormente, complementar los procesos de aprendizaje en función de aportar al lector las herramientas fundamentales que lo motiven a leer y a comprender lo que lee. Para noviembre de 2006, como parte de los logros alcanzados con la ejecución del PNL, la Biblioteca Nacional anunciaba la creación de 1.180 círculos de lectura en todo el país.[24]
Banco del Libro
El Banco del Libro, institución fundada en 1960, ha sido pionero en la capacitación de maestros y bibliotecarios para la promoción de la lectura y partícipe, junto a la Comisión Nacional de Lectura, en la elaboración del Plan Lector. Sus programas y propuestas han recibido el apoyo de instituciones públicas y privadas, y le han valido merecidas distinciones nacionales e internacionales. [25]
Otras contribuciones al fomento de la lectura
No ha sido posible, en ciertos casos, reconstruir la labor de algunas entidades a partir de documentos, encuestas o entrevistas. Otros datos sobre promoción y lectura son recogidos a continuación, muy someramente, con la seguridad de que serán útiles para iniciar exploraciones o profundizar en futuras investigaciones.
En 1978 se funda la Asociación Venezolana de Literatura Infantil y Juvenil (AVELIJ),[26] que propuso nuevos derroteros sobre temas de preocupación nacional, e incentivó en el niño su afición por la lectura y la producción de textos.
Entre 1981 y 1985, el VI Plan de la Nación registra un manifiesto interés por el fomento de la lectura, ampliando los servicios bibliotecarios escolares y definiendo éstos como un “recurso esencial para el aprendizaje”.[27]
Cadena Capriles, desatacada empresa en el medio de publicaciones impresas, crea en 1999 la Cadena Tricolor, una revista para el público infantil, con temas recreativos y educativos que se convertirá más tarde en instrumento de apoyo a padres, docentes y estudiantes de la educación básica. En este mismo año, la Fundación Banco Provincial inicia su Proyecto Papagayo,[28] dirigido a la enseñanza de valores a través de la lectura y la creación literaria. La primera fase del proyecto se desarrolló entre 1999 y 2003, y contó con la participación de docentes y estudiantes de sexto grado, de escuelas públicas y privadas a nivel nacional. La segunda fase arrancó en el 2004 y se extenderá hasta el 2009. El proyecto ha obtenido numerosos reconocimientos y el respaldo de organizaciones a nivel nacional e internacional.
Hacia la zona occidental del país, con sede en la ciudad Mérida, destaca la actividad de la Asociación de Lectura de Los Andes (ALLA),[29] integrada al Comité Latinoamericano para el Desarrollo de la Lectura y la Escritura, que es un organismo adscrito a la Asociación Internacional de Lectura (IRA). La ALLA, se rige por objetivos que tienen que ver con el apoyo a la investigación de la lectura y la escritura, y los problemas de literacidad que se presentan en los diversos niveles de la educación; respalda también la producción de materiales de lectura y las iniciativas que, en esta franja del conocimiento, propongan otras organizaciones.
En el 2003 comienza a circular la publicación periódica ¿Qué leo?, presentando descripciones y opiniones acerca de los más recientes libros publicados. Y para agosto de 2006, aparece la revista El Librero que, en opinión de su editor:
…salió a la calle para acompañar a la librería venezolana con un periodismo de servicio, concebido expresamente para ayudar a atender mejor a los clientes, a conocer mejor el mercado, a aprovechar mejor las posibilidades que han traído consigo la tecnología, la experiencia y las facilidades del presente en un país que, contrariamente a lo que suele pensarse, quiere leer más.[30]
La Universidad Nacional Experimental del Yaracuy —con la posterior participación de la Universidad Nacional Abierta, la Zona Educativa, la Secretaría de Educación y la Red de Bibliotecas Públicas—, concibe en abril de 2003 el programa La lectura vuelve a casa,[31] que llevará a todos los hogares, bibliotecas y unidades educativas textos de interés literario. Para ese año, se selecciona Don Quijote de la Mancha, en el marco de la celebración de los 400 años de la primera publicación de esta obra maestra de Miguel de Cervantes. Arturo Uslar Pietri es el autor escogido para el programa de 2006, mientras que la tercera etapa (2007) tiene como protagonistas a los escritores del estado —sean éstos reconocidas figuras literarias o noveles creadores—, por lo que el programa se promociona como “La lectura vuelve a casa de la mano de escritores yaracuyanos”.
Entre los meses de octubre y noviembre de 2004, un grupo de veinte animadores de lectura y creadores literarios, reunidos en el Municipio Pedro María Freites (estado Anzoátegui), dieron origen a la Red Nacional de Promotores de Lectura y Creatividad Literaria,[32] que recibió el apoyo institucional de la entonces Dirección General Sectorial de Literatura del CONAC.
Continuando con los proyectos y agrupaciones que despuntan a principios de este siglo, impulsados por la voluntad de sembrar o estimular el gusto por la lectura en la población venezolana, llama la atención la introducción en la web del grupo R.E.Lectura, una red compuesta por grupos de lectores, creada con el fin de ofrecer a éstos “la posibilidad de encontrarse, elegir juntos un libro, compartir sus impresiones e invitar a esta conversación a sus escritores predilectos. De esta manera el acto íntimo de leer se convierte en una experiencia compartida que propicia hallazgos insospechados”.[33]
Otros esfuerzos y propuestas —estoy convencido— se añadirán a los aquí ya reunidos.
[1] Banco del Libro [en línea]. Caracas: la Asociación, 2005 [citado octubre 20, 2006]. Disponible en: <http://www.bancodellibro.org.ve/portal/index.php?option=com_frontpage&Itemid=1>.
[2] Venezuela. Misión Robinson. Principales políticas y programas de alfabetización : 1958-2003 [en línea]. Caracas: la Misión, 2005 [citado diciembre 9, 2006]. Disponible en: <http://www.misionrobinson.gov.ve/matriz.htm>.
[3] Datos disponibles en: Venezuela; Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Plan Nacional de Lectura (2002-2012) : Todos por la lectura. Caracas: el Ministerio, 2002. p. 6.
[4] Venezuela. Ministerio de Educación. 1ª Jornada Nacional de Lectura : 1982 : Caracas : Informe. Caracas: Ministerio de Educación, 1982.
[5] Información recogida de Norma González Viloria. Hagamos un poco de historia. /En: Plan Lector de cajas viajeras al aula : un aporte de maestros venezolanos para el cambio social (1 parte). Caracas: Fundación Comisión Nacional de Lectura - Fundalectura, 1999. p. 10.
[6] Marcela Rodríguez. La promoción de la lectura en Venezuela. Caracas: Banco del Libro, 1991.
[7] Norma González Viloria. El Plan Lector de Cajas Viajeras y la promoción de la lectura, participación del Estado y del sector privado. Caracas: [s.n., 1995?]
[8] Para ampliar esta información, consulte: Venezuela. Ministerio de Educación. Ronda de libros para un aula libre. Año 1, n.º 1 - 6. Caracas: Ministerio de Educación; Dirección General Sectorial de Educación Básica, Media, Diversificada y Profesional; Oficina Nacional de Servicios Bibliotecarios Escolares; UCEP; Componente de Desarrollo de Recursos Humanos; Programa Bibliotecas de Aula, 1997-1998. (Programa Mejoramiento de la Calidad de la Educación Básica).
[9] Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas. Grupo Abril organiza fiesta del libro y la lectura en toda Venezuela [en línea]. México: INFOLAC, 2000 [citado noviembre 11, 2006]. Disponible en: <http://infolac.ucol.mx/archivo/mayo/fiestal.pdf>.
[10] Venezuela. Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela. Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Resolución mediante la cual se ejecutan las acciones previstas en el Plan Nacional de Lectura con el propósito de democratizar la lectura incorporando a la mayoría de los (as) ciudadanos (as) a la cultura escrita. Año CXXXI, mes II, n.º 37.835. Resolución 99, Años 193º y 144º. Caracas, 2003.
[11] Cámara Venezolana del Libro – Cavelibro [en línea]. Caracas: Cavelibro, 2005 [citado marzo 6, 2007]. Disponible en: <http://www.cavelibro.org/>.
[12] Para ampliar la información, consúltese: Venezuela. Ministerio de Comunicación e Información. Venezuela: territorio libre de analfabetismo [en línea]. Caracas: el Ministerio, 2006 [citado diciembre 9, 2006]. Disponible en: <http://www.alopresidente.gob.ve/component/option,com_docman/Itemid,0/task,doc_view/gid,161/>.
[13] Consejo Nacional de la Cultura. Historia [en línea]. Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Cultura, 2006 [citado diciembre 12, 2006]. Disponible en: <http://www.conac.gob.ve/sitio/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=14>.
[14] Venezuela; Congreso de la República. Ley del Libro [en línea] Caracas: Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual, 2004 [citado diciembre 16, 2006]. Disponible en: <http://www.sapi.gov.ve/web/docs/leydellibro.pdf>.
[15] Instituto Autónomo Centro Nacional del Libro [en línea]. Caracas: CENAL, 2005 [citado enero 7, 2007]. Disponible en: <http://www.cenal.gob.ve/>.
[16] Monte Ávila Editores Latinoamericana [en línea]. Caracas: Ministerio del Poder Popular para la Cultura, 2004 [citado diciembre 12, 2006]. Disponible en: <http://www.ministeriodelacultura.gob.ve/ministerio/index.php?option=com_content&task=view&id=34&Itemid=56>.
[17] Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos [en línea]. Caracas: la Fundación, 2005 [citado febrero 25, 2007]. Disponible en: <http://www.celarg.org.ve/>.
[18] Fundación Biblioteca Ayacucho [en línea]. Caracas: la Fundación, 2005 [citado enero 26, 2007]. Disponible en: <http://www.bibliotecayacucho.gob.ve/fba/>.
[19] Fundación Librerías del Sur [en línea]. Caracas: la Fundación, 2006 [citado enero 11, 2007]. Disponible en: <http://www.libreriasdelsur.gob.ve/>.
[20] Fundación editorial El perro y la rana [en línea]. Caracas: la Fundación, 2007 [citado enero 26, 2007]. Disponible en: <http://www.elperroylarana.gob.ve/web/>.
[23] La Fundación Kuai-Mare se conoce hoy como Fundación Librerías del Sur. Ver referencia citada.
[24] Información recogida de: Ministerio del Poder Popular para la Cultura. “Leer es entender” capacita a los venezolanos [en línea]. Caracas: el Ministerio, 2006 [citado noviembre 13, 2006]. Disponible en: <http://www.ministeriodelacultura.gob.ve/ministerio/index.php?option=com_content&task=view&id=1297&Itemid=88>.
[25] Amplíe esta información en: Banco del Libro. 45 años del banco del libro [en línea]. Caracas: la Asociación, 2005 [citado octubre 20, 2006]. Disponible en: <http://www.bancodellibro.org.ve/portal/index.php?option=com_content&task=view&id=406&Itemid=282>.
[26] Maigualida del Valle Villegas. Los niños ya no creen en finales felices [en línea]. Caracas: Alianzaplus, 2004 [citado diciembre 15, 2006]. Disponible en: <http://www.gratificados.com/modules.php?name=News&file=article&sid=1810>.
[27] Venezuela. Oficina Central de Coordinación y Planificación de la Presidencia de la República. VI Plan de la Nación : 1981-1985. Volumen II. p. 4.
[28] Fundación Banco Provincial. Proyecto Papagayo : Darle alas a la imaginación es darle alas al futuro [en línea]. Caracas: Banco Provincial, 2003 [citado marzo 25, 2007]. Disponible en: <http://www.provincial.com/fundacion/fp_5.html>.
[29] Asociación de Lectura de Los Andes [en línea]. Mérida, Venezuela: Universidad de Los Andes, Centro de Teleinformación, Corporación Parque Tecnológico de Mérida, 2000 [citado noviembre 13, 2006]. Disponible en: <http://vereda.saber.ula.ve/cgi-win/be_alex.exe?Acceso=T500200002895/0&Nombrebd=vereda-bd>.
[30] Sergio Dahbar. Editorial. El Librero. Año 1, núm. 6. Caracas: Grupo Editorial Cyngular, 2007.
[31] Iliana Magual. La lectura vuelve a casa [en línea]. Alma Mater. Caracas: El Universal, diciembre 2005 [citado octubre 13, 2006]. Disponible en: <http://www.eluniversal.com/2005/12/08/alm_art_08A641637.shtml>.
[32] Para ampliar la información: Cedhot Arias. Creada Red Nacional de Promotores de Lectura y Creatividad [en línea]. Caracas: CentroMolinos, 2004 [citado febrero 11, 2007]. Disponible en: <http://teatrinviajero.blogia.com/2004/112402–strong-creada-red-nacional-de-promotores-de-lectura-y-creatividad-literaria-str.php>.
[33] R.E.Lectura [en línea]. Caracas: la Red, 2006 [citado septiembre 29, 2006]. Disponible en: <http://www.relectura.org/>.