El Chatterbot o Chatbot es un prototipo cibernético de aspecto humano (con sus excepciones), basado en un lenguaje de programación que se conoce como AIML, Artificial Intelligence Mark-up Language, por sus siglas en inglés. Su creador fue el Dr. Richard Wallace, quien bautizó el primer chatbot que se conoce con el nombre A.L.I.C.E. Estos virtuales agentes, tienen la tarea de orientar y dar respuesta a las inquietudes de los usuarios, en relación a un tema específico.
Se puede encontrar un chatbot en el website de una entidad financiera, una librería o una biblioteca, entre otros. Por ejemplo, intenten intercambiar alguna que otra frase con ShakespeareBot.
Pero los que más me atraen son, precisamente, los chatbots bibliotecarios, como Stella, la referencista de la Biblioteca de la Universidad de Hamburgo o Universitäts bibliothek Hamburg.

También de Alemania -y colega de Stella- es Ina, el primer chatbot de una biblioteca pública; específicamente, referencista digital de la Bücherhallen Hamburg, desde enero de 2006.
Lillian es otra bibliotecaria virtual, que ha sido diseñada para ofrecer información acerca de libros y de las colecciones de bibliotecas.
Iniciativas como estas son siempre bienvenidas, cuando constituyen un acertado canal que permite orientar y responder a los usuarios con prontitud y eficiencia. A la fecha, sólo me preocupa que estas “plazas” están siendo ocupadas únicamente por mujeres. ¿Acaso los bibliotecarios del sexo masculino no tenemos derecho a ser un chatbot referencista?
Vea otros Chatterbots.





¡Oh no! no solamente seremos desplazados nuevamente y por enésima vez por sistemas automatizados, sino que los bibliotecarios masculinos ya no tenemos chance! Es broma, jejeje
Te digo que el personal humano nunca va a desaparecer y sí estoy de acuerdo hay que poner en este sistema virtual un bibliotecario hombre. Esa es una posición sexista ja, ja ,ja