SOBRE LIBROS, revistas y bibliotecas

 

Ante las noticias según las cuales la libre circulación de los libros en Venezuela se verá obstaculizada por la clasificación que le asignan los entes financieros del país, la Universidad Central de Venezuela, por intermedio del Sistema de Información Científica, Humanística y Tecnológica (SICHT), se permite expresar su preocupación. La UCV, al igual que el resto de las universidades de nuestra sociedad, necesita se facilite la incorporación a sus bibliotecas de los recursos del aprendizaje que le son esenciales para su función.

 

Nuestra universidad tiene actualmente 83 bibliotecas y cada año debemos incrementar sus fondos en aproximadamente un cinco por ciento. Cualquier retraso que nos impida cumplir con esa meta, disminuye nuestra capacidad como institución educativa, porque estos recursos son absolutamente indispensables ante nuestra impostergable necesidad de mantenernos vinculados al flujo internacional del conocimiento y ser el núcleo de nuestro poderío académico.

 

El libro o la revista se hallan amenazados en el mundo contemporáneo, por situaciones de guerra, como en Irak o en Palestina, y los organismos internacionales se han movilizado en busca de la protección necesaria de las bibliotecas. Si vemos nuestra estabilidad intelectual y académica en peligro, trataremos de llamar la atención del Gobierno, así como de los organismos internacionales, a fin de que defendamos el libro y los otros recursos del aprendizaje, propios de la sociedad digital y de la sociedad del conocimiento. El libro no es un ente físico, solamente, sino una plataforma de las ideas. El Estado venezolano ha sido generoso con el libro, a través de organismos tales como la Biblioteca Popular Venezolana, la Biblioteca Ayacucho, las Ediciones de la Presidencia de la República, la Editorial Monte Ávila, y nuestra UCV con la espléndida colección de las Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela (EBUC), que ahora publica no sólo en castellano, sino que hemos abierto colecciones en idioma inglés, para hacer accesible a la comunidad internacional el pensamiento académico venezolano. El libro es noble y generoso en si mismo: permite la democracia y la pluralidad de las ideas, estimula el aprendizaje y proporciona al espíritu una de sus posibilidades más hermosas y loables.

 

Por todo ello, la Universidad Central de Venezuela deplora las acciones tendentes a limitar el papel del libro en la sociedad venezolana a través de su inclusión en la lista de rubros no prioritarios para adquisición de divisas, a lo cual se suma el lento proceso de asignación de las mismas; se permite expresar la esperanza de que las autoridades correspondientes sabrán preservar para nuestros estudiosos esos poderosos recursos  del aprendizaje expresados en el libro y la revista; fuentes inagotables del placer estético y humano que nos proporcionan. Exhortamos al Gobierno Nacional y a las autoridades universitarias del país a fin de que protejamos nuestras bibliotecas y sus documentos, sin cuya existencia el propio espíritu intelectual y académico de nuestra sociedad estaría en peligro.

 

 

Dra. Elsi Jiménez

Directora del Sistema de Información Científica, Humanística y Tecnológica (SICHT)

Universidad Central de Venezuela

 

Caracas, 26 de mayo de 2008.

Escribe un comentario