A mi primera máquina de escribir.

A Teobaldo le regalaron una máquina de escribir. La máquina había pertenecido a un tío suyo que la había heredado de otro tío, que a su vez la había heredado de otro tío, cuyo tío…
Era una máquina de escribir bastante vieja.
(Cuento publicado en Limón partido, Revista infantil, nº 5. Miami: Bibliotecas Independientes de Cuba, 2007).
Disponible también en este blog: http://artedfactus.wordpress.com/juegos-literarios/


Hola siempre te visito. me parece bastante “enseñadora” tu bitácora (blog)
Gracias amigo, es un placer tenerte como lector.