EL ARTE DE CONTAR y escuchar cuentos
Por Sarah Moreno
Correo-e: smoreno@elnuevoherald.com
Fuente: El Nuevo Herald, Revista Aplausos.
Contar cuentos —y escucharlos, sobre todo— es un arte que no caduca como prueban los miles de niños que durante ocho años han asistido al Festival Internacional de Cuentos Infantiles de las Bibliotecas públicas de Miami-Dade, que regresa, en su novena edición, este sábado [mayo 2, 2009] a partir de las 10:30 a.m. en la Main Library del downtown.
La plaza a la entrada de la biblioteca se convierte en un paraíso para los amantes de los cuentos: en una esquina un contador de historias de Japón, del Caribe, de Miami o de Canadá, en otra los títeres gigantes del grupo norteamericano Bits `N Pieces Puppet Theatre darán vida al Gato con Botas y al Marqués de Carabás. Por todo el patio se pasearán actores disfrazados de la Caperucita Roja, Anne of Green Gables y Mother Goose, que también contará sus populares historias.
”Es un programa único, un evento que provee a las familias oportunidades educativas y culturales de manera gratuita”, anuncia William Urbizu, subdirector del sistema de bibliotecas públicas de Miami-Dade.
El talento local está representado por la artista Lela Lombardo, que invitará a losniños a cantar y bailar en un círculo, donde podrán tocar varios instrumentos, entre ellos el tambor.
El grupo Teatro en Miami Studio presenta el pasaje de Don Quijote de La Mancha en que el famoso hidalgo se enfrenta a los molinos de vientos. El texto de Cervantes, adaptado por Ernesto García —director del grupo— cobrará vida durante 15 minutos en un colorido espectáculo en inglés que estará a cargo de Carlos Bueno como Quijote y Anniamary Martínez como Sancho.
”Queremos incitar en los niños el deseo de leer y de saber más sobre Quijote”, informa la actriz Sandra Martínez, que celebra el que hayan sido invitados por primera vez a un evento tan importante.
El vecino edificio del Museo Histórico también ofrecerá espacio al festival con la presentación de la contadora de historias japonesa Yuniko Yamamoto, que se vale de la magia para enriquecer los cuentos. La Biblioteca Pública de Toronto, invitada especial de este año, envía a una contadora de historias con raíces italianas, que ofrecerá una comparación entre la forma de contar los cuentos infantiles en Italia y en Canadá.
Otro invitado es el brasileño Antonio Rocha, un storyteller con experiencia en festivales de este tipo en todo el mundo.
”Empleo el lenguaje de los gestos porque se ha comprobado que el 70 por ciento de la comunicación se produce con nuestro cuerpo”, adelanta Rocha de las técnicas que pone en práctica al contar historias y que ha ofrecido a los maestros y bibliotecarios que asistieron al taller que impartió en Main Library.
El folclor de su país y del Africa es la inspiración para la mayoría de sus narraciones, de las que no adelanta mucho porque suele apoyarse en la improvisación.
”También incorporo movimientos de mimo”, informa Rocha, que recomienda a los padres, para atraer la atención de los niños, cambiar el tono de la voz en los diferentes pasajes de la narración y alimentar las expectativas y el suspenso.
Las danzas de los indios nativos de Norteamérica llegan con el grupo Kehewin Native Dance Theatre, de Canadá, que ofrece un espectáculo lleno de sorpresas, apoyándose en hula hoops.
La fiesta cierra a las 3:30 p.m. con un desfile del Bahamian Junkanoo, un grupo de artistas bahamenses asiduos de los festivales en Coconut Grove, que suena los tambores y cuernos con toda la fuerza del Caribe.•
Festival Internacional de Cuentos Infantiles, sábado 2 de mayo, de 10:30 a.m. a 4 p.m., en la Biblioteca Principal, 101 W. Flagler St. (305) 375-2665. Entrada y estacionamiento gratis en Cultural Center Garage y Garage #5.
“NO SE TRATA de un plan de lectura, es un plan de ideologización”
Ana Teresa Torres y Gisela Kosak ponen el Plan de Lectura bajo la lupa
Por Soniberth Jiménez.
Fuente: El Universal.
Para la escritora Ana Teresa Torres no es acertado el nombre del Plan Nacional de Lectura anunciado por el presidente de la República, Hugo Chávez, debido a sus motivaciones y objetivos. “Llamarlo plan de lectura no es correcto. Es un plan de ideologización porque a través de libros se espera transmitir los mensajes revolucionarios, los mensajes socialistas y las ideas afines al Gobierno en los niños, en los jóvenes y en la población en general”, enfatiza.
A juicio de Ana Teresa Torres, para que efectivamente sea un plan de lectura, debería estar abierto a que los jóvenes y todos sus integrantes, “con toda la libertad que supone la democracia, pudieran leer libros de todas las corrientes políticas y de todas las teorías, de autores literarios afines o no afines a la revolución”.
Según la escritora Gisela Kosak, con el anuncio del Plan de Lectura “el Gobierno está asumiendo abiertamente la política de los países comunistas del siglo XX con respecto a la cultura, donde la cultura -y la literatura en particular- es instrumentalizada en función de los objetivos de la revolución. Eso contradice la Constitución de la República de 1999 que consagra el pluralismo”.
Kosak opina que “los comunistas de clóset de este gobierno están saliendo a la luz y se está radicalizando cada día más el discurso. Y ahora usan la instrumentación de todas las prácticas culturales en función de objetivos políticos”.
La radicalización es evidente en las políticas del Gobierno, indica Kosak, quien hace un breve análisis de la editorial del Estado. “La política cultural inicial de este gobierno con respecto a la literatura la tenía la Biblioteca Básica de Autores Venezolanos de Monteávila, que era una buena iniciativa. Ahora el proyecto de Monteávila es la colección Milenio Libre, con lo más granado de la izquierda internacional de todos los continentes. Aquello es rojo rojito”, subraya.
En la inauguración de la sede de la Galería de Arte Nacional (GAN) el presidente Chávez resaltó la importancia que tiene para el Plan Nacional de Lectura, “para fortalecer aun más nuestra revolución bolivariana” y lo calificó como “un plan revolucionario. Lectura para la liberación, lectura para la conciencia”.
El primer m andatario nacional expresó que “en una revolución cada revolucionario por sí solo es un medio de difusión y comunicación. Si la oligarquía tiene uno, tiene dos, tiene cien, nosotros tenemos millones. A través del Plan de Lectura tenemos que afinar nuestras armas comunicacionales”.
Chávez también criticó la influencia que ejercen los medios de comunicación, ante la cual consideró necesario suministrar “antídotos” y pidió leer los periódicos de la oligarquía y así desenmascarar la guerra psicológica para tratar de confundir al pueblo”.
EN MARCHA PLAN Revolucionario de Lectura
Por Alejandro Montiel
Fuente: Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información
25 de abril de 2009
Caracas | Prensa Presidencial.- El presidente de la República, Hugo Chávez, en el marco de la inauguración de la Galería de Arte Nacional, dio inicio al Plan Nacional Revolucionario de Lectura, cuyo propósito es fortalecer la cultura y la identidad nacional.
El presidente Chávez dijo que este plan estará basado en “la lectura para la liberación, para la transformación, para la conciencia. La lectura es arte si es para la liberación”.
“Por eso necesitamos impulsar este plan con mucha libertad, un esfuerzo de hombres y mujeres libres y liberadores del arte y la cultura”.
Señaló que el contenido de este proyecto implica “un nuevo impulso patrio y un rescate de la verdad histórica para nuestros jóvenes”. Esto lo dijo porque hasta hace poco existían en Venezuela libros educativos cuyos contenidos no daban cabida a la resistencia indígena y al genocidio cometido contra los ancestros latinoamericanos por parte del imperialismo europeo.
Por ello recomendó la lectura de Las venas abiertas de América Latina, del escritor uruguayo Eduardo Galeano, a quien —dijo— “pediremos permiso para sacar en Venezuela una edición masiva”.
“La historia para nosotros está viva. No entendemos el presente sin el pasado y menos aún proyectar el futuro sin conocer el pasado”, dijo el presidente Chávez al agregar que “por eso se me ocurrió obsequiarle al presidente Barack Obama Las venas abiertas de América Latina”.
El jefe de Estado subrayó que también impulsará la nueva educación socialista en rechazo a los vicios capitalistas. “El capitalismo decapita la existencia humana”, dijo al referir la obra El desafío y la carga del tiempo histórico, de István Mészáros, un libro que es complemento de Para ir más allá de El Capital, del mismo autor.
Llamó a hacer de la lectura un acto colectivo, “de ahí la tarea de los consejos comunales para lograr el intercambio de saberes a través de la lectura”.
“Este plan tiene todo un desarrollo y hay un conjunto de ideas, como la democratización del libro y la lectura. Es otra visión de la lectura bajo los valores y principios del socialismo bolivariano. Es muy importante esa inyección de conciencia. Ser cultos para ser libres, porque la única manera en que un pueblo sea libre es que sea culto”.
Este proyecto arranca con cien títulos de la Biblioteca Popular Comunitaria, con la participación de mil noventa promotores y formadores en todo el país.
El presidente Chávez llamó a la participación activa de los consejos comunales, pero también de los “obreros en las fábricas, en los campos, los vecinos, para conformar las escuadras revolucionarias de lectura. Cada escuadra conformada por diez integrantes”.
Estas escuadras de lectura también discutirán para desenmascarar la guerra psicológica desatada por los medios de la oligarquía. “Esa es una de las tareas más importantes, porque hay que leer sobre la realidad circundante”.
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FRASES sobre la lectura, el libro y la biblioteca
“¿Cuántas personas leerán en los trenes, cuántas personas leerán en mi querida tierra de Castilla-La Mancha, dentro de cincuenta años, si el calentamiento del planeta lo permite? Más, muchas más.
Hemos de creer que seremos –permítanme que me incluya– más felices. Y será porque se leerá más. Ya lo saben: leamos, por favor. Por el bien de todos, leamos. Leyendo vivimos muchas vidas, y la nuestra es más plena y más rica”.
José Corredor-Matheos. Anaquel, 37, 2007.

El Libro
“Un libro tiene que ser el hacha que rompa nuestra mar congelada”.
Franz Kafka (Julio 3, 1883 –Junio 3, 1924).
La Biblioteca
“En Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás”.
Jacques Benigne Bossuet (Septiembre 27, 1627-Abril 12, 1704).
JOSÉ PEDRONI: una vida entre títeres y teatro para niños

José Pedroni
Pocas cosas me dan tanta alegría como recibir el regalo de un libro. Mis amigos, que me conocen bien, me brindan momentos alegres con bastante frecuencia: unas revistas que me hace llegar Pedro Monge, desde Nueva York; un cargamento de libros que viajan por aire, Caracas-Miami, cortesía de Carlos Arteaga; algunos títulos que Laura Zerra desincorpora de su íntima biblioteca y hasta un DVD que Rosa Ileana Boudet, cariñosamente, y con fin recreativo y pedagógico, me envió en estos días desde Los Angeles. Para completar todas estas alegrías —y como un gesto que anticipa la celebración del Día Mundial del Libro—, recibo en esta semana un texto que resume la vida artística y literaria del escritor argentino José Pedroni, en una etapa poco explorada hasta ahora, en la que se pone de relieve su pasión por los títeres y la dramaturgia para figuras del retablo y el teatro para niños. Gracias a la gentileza de José María Pedroni (hijo de José Pedroni), puedo compartir hoy algunos fragmentos de este preciado volumen.
JOSÉ PEDRONI : Títeres y Teatro para Niños
José Pedroni (1899-1968). Octavo en el orden de once nacimientos, vine al mundo en Gálvez (Santa Fe) el 21 de septiembre de 1899. Allí hice mis primeras letras; allí permanecí hasta los trece años. En ese tiempo, el mejor de mi vida, se produce mi cuento donde hay algunos nombres —Juan, Ramón, Félix, Julián y Ercilia, mi dulce hermana—; las ruinas, a extramuros, de una iglesia que nunca llegó a techarse; el observatorio con lechuzones de una chimenea de viejo molino; una laguna llena de sanguijuelas chupadoras; el campo con pechirrojos y “sonsitos”; un tren que pasa y una mariposa que deposita en mi corazón el huevecillo que se resolvería después en verso un poco triste. Mi padre, constructor de cuchara en mano, a quien yo servía como peoncito en mis horas libres, solía encontrarme detrás de algún rimero de ladrillos tocando la sereneta de mi soledad en un violín de dos palillos secos. Otras veces, su silbido me sorprendía escribiendo en la arena palabras inventadas, arte éste de bajo precio al que finalmente me aficioné. Mi padre me miraba sin comprender, mi madre se entristecía, y era Ercilia la que no me decía nada, la que me dejaba hacer, sonriente. Mi madre se llamaba Felisa, y era callada, propensa al llanto y muy hermosa. Mi padre, Gaspar, era menudo, nervioso, dominante y gran trabajador. Firmaba Pedro Gaspare. A su nombre llegaba a nuestra casa un diario italiano que yo leía para él, por las noches.
Me decía que sabía hacerlo muy bien, pero no era cierto. Casi siempre mi padre se echaba un sueño sobre la mesa grande, tan cansado estaba. Mi madre lo recordaba y él buscaba el lecho con paso vacilante. Se me ocurre un pájaro herido. Yo aprovechaba para irme a dormir, y hacia la medianoche me despertaba a llorar. Me curaron con una tijera abierta puesta por Ercilia debajo de mi cama. Contábame ella, después, que aquella noche temblaba como una hoja. Un día me llevaron a Rosario, a que estudiara. Fui mensajero de un cerealista, y, por la noche, alumno de la Escuela Superior de Comercio. Valiéndome de un aparato con cilindros de cera, aprendí un poco de idiomas.
También aprendí el telégrafo en un manipulador de construcción doméstica. No sé para qué. Era mi maestro mi hermano Gaspar. A los dieciocho años regresé al campo. Anduve por algunas colonias agrícolas, donde al tenedor de libros se lo llama escribano.
Con los cosecheros aprendí a cantar. A los veinte años aparece la mujer, una sola, en mi vida.
Conscripto y casado. Llegamos con un hijo a Esperanza. Fui durante treinta y cinco años contador de una fábrica de arados. Jubilado, aquí estoy con sesenta y un años, cuatro hijos y nueve nietos.
Esto es todo, y demostrativo de la vulgaridad de mi vida, que no me separa de los demás y que están en mi canto. Con las palabras de Hugo respondo a la desilusión que pueda producir en algunos: “¡Ah, insensato, que crees que yo no soy tu!”.
He publicado libros de versos donde el hombre, en quien creo y a quien amo, participa de mi emoción y domina sobre el paisaje. El recuerdo del hombre dirá cuál es el mejor de mis poemas. Pienso que ha de ser aquél donde mi semejante de hoy y de mañana se reconozca.
La gloria ni es más que un verso recordado.
José Pedroni
Autobiografía publicada en La hoja voladora. Buenos Aires, Argentina : EUDEBA, 1961.
JOSÉ PEDRONI, TITIRITEROPor César López Ocón
No es mucha la gente que sabe que el poeta D. José Pedroni, una de las voces más puras del habla castellana, fue titiritero en los últimos años de su vida. Ante el asombro de muchos que no logran compatibilizar el oficio de titiritero, recordamos que Federico García Lorca también lo fue, y que lo fueron, asimismo, una pléyade de artistas y escritores de todas las épocas. Pero si analizamos un poco más prolijamente dejaremos de asombrarnos, pensando que el títere está hecho con la más pura materia de los sueños que sustentan y dan vida a la poesía y al arte todo, y, en consecuencia, en cada poeta late el germen de un titiritero y viceversa…
No hay tal incompatibilidad, pues. Más bien debemos pensar en una subestimación del títere por parte de biógrafos, comentaristas e intelectuales, en general, que siguen creyendo que “hacer títeres no es una cosa seria”.
Lo realizado por Pedroni revela que el poeta no tuvo necesidad de que le explicaran qué son los títeres, ni se vio necesitado a seguir un cursillo. El poeta auténtico siempre dialogará con los títeres en su propio lenguaje, como viejos conocidos. Porque, qué petulancia sería querer explicar a un poeta qué es el arco iris, la paz, el amor. En este caso, además, se hace verdad lo que afirma Javier Villafañe: “Se aprende a hacer títeres en 10 segundos. O no se aprende nunca”.
Así fue como en octubre de 1957, José Pedroni funda el Teatro de Títeres de Pedro Pedrito, en cuyo elenco figuraba humildemente como asesor.
D. José Pedroni recorrió, durante casi tres años, infinidad de pueblos santafesinos. Las noticias y comentarios de su actuación aparecidas en los diarios santafesinos “El Litoral”, “La Capital”, “El Colono”, están mezclados con noticias sobre vacas, colonias, cosechas, espigas. Las cartas enviadas por los niños campesinos dan un tono particularísimo a los títeres de Pedro Pedrito. A través de ellas afloran los motivos del paisaje y su gente, es decir, el espíritu del país.
Una dice: “Mis hermanos y yo no pudimos ir a la función porque mi papá tenía mucho trabajo en las chacras y tenía que ir a la feria”. Otro niño de ocho años, también se lamenta de no haber asistido: “Yo no pude ir porque mi papá tenía que ayudarle a mi tío a carnear”. Otra niña, Lucía Flandung, comenta: “Sí, es cierto lo que Ud. dijo al presentarse, que los títeres tienen alma como cualquier otro”. Laura Weder de 7 años anota: “Me parecía que leía un hermoso libro de cuentos con lindas figuras”. Raúl Zuber de 9 años dice: “Esa noche me alegré tanto que hasta soñé con los títeres”.
Los comentarios eran de los niños campesinos, descendientes de aquellos colonos de la invasión gringa, de los que Pedroni decía:
La lengua era difícíl.
Sus nombres eran raros.
Los gauchos se murieron
sin poder pronunciarlos.
Bérlincourt se llamaban,
que es un hilo enredado.
Zingerling se llamaban:
campanita sonando.
Zimmermann: un dibujo del mar atravesado.
Esos niños, decíamos, permitían que el poeta, refiriéndose a sus títeres repitiera su verso:
Hay un olor de espigas en mis libros leídos”…
Las noticias que el propio poeta nos da de la organización de su retablo ponen bien a las claras que no se trataba de un “hobby”, ni de una tarea secundaria y distinta de la labor poética. Al respecto nos dice. “El teatro posee un excelente equipo de amplificación de sonido con varios micrófonos y altoparlantes, juego de luces, discoteca, una numerosa familia de muñecos y una profusa escenografía. Los materiales y elementos indispensables para la construcción del retablillo fueron adquiridos mediante las contribuciones efectuadas por las autoridades municipales, el comercio y público en general…” A ello debemos agregar que en el repertorio figuran tres obras originales del poeta, Trapito, Reportaje de la ratita Mus a San Martín y En el Infierno, esta última llevada a escena por la A.T.A., con motivo de su homenaje.
Lo sucinto de lo expuesto basta, sin embargo, para darnos cuenta la imagen de un titiritero auténtico y cabal, y, D. José Pedroni se sentía feliz y orgulloso de ser titiritero.
Aunque sus biógrafos no creyeron necesario señalar su condición de titiritero, el poeta vivió permanentemente en el mundo de la titiritería. Y así dice “Dulcilla”, uno de los más tiernos personajes de “Pedro Pedrito”:
Una figura hermosa
Se hace con poca cosa.
Se necesita un matecillo,
La luna,
Papel, harina, pelo de cepillo,
Tul de cuna, un pañuelito, un broche
Cuyo brillo se acaba…
Elena usó su cinta aquella noche.
Recuerdo que cantaba.
César López Ocón: folklorista y titiritero. Artículo aparecido en el primer número de la revista “Trujamán”, publicada en junio de 1973 por Editíteres Cooperativa Editorial”, en Buenos Aires, a manera de prólogo.
Descripción catalográfica del libro:
Pedroni, José. José Pedroni : Títeres y Teatro para niños / José Pedroni. — 1ª. ed. — Montevideo, Uruguay : Botella al Mar, 2007. — 104 p.; 23 cm.
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ASNABI : Manifiesto por la biblioteca pública
Bibliotecas públicas para todas las personas cuanto todas somos todas
Herri Liburutegiak denontzat
denok den-denak garean
ASNABI : Manifiesto por la biblioteca pública
Perogrullo estaría orgulloso del título de este manifiesto, si no fuera porque la afirmación obvia que plantea el título se está hoy cuestionando en las bibliotecas públicas de Navarra y en la sociedad navarra por extensión. Los bibliotecarios estamos alarmados. Los ciudadanos, por supuesto, también lo estamos.
La alarma salta cuando, allá por febrero de 2009, de la biblioteca pública de Barañain desaparecen (no por su propio pie) dos de los periódicos que acostumbraban a compartir espacio con el resto. El motivo de su desaparición es que un ciudadano (en su calidad de concejal), al que esos periódicos no le acaban de gustar, lo decide así. También que otro ciudadano (en su calidad de Jefe del Servicio de Bibliotecas), por motivos desconocidos, lo decide así. Y suena, semanas después, de nuevo la alarma en las bibliotecas públicas de Pamplona-Iruña.
La función de las alarmas es alarmar, y sólo escuchándolas podremos evitar que la patología se extienda, y así hacer que todo quede en un puntual esguince cultural y moral que con cuidados preventivos vuelve a estar en su sitio, y entre los cuidados está el de hacer balance de las cualidades de la biblioteca pública.
Eso hacemos ahora:
Las bibliotecas, mal que les pese a algunos ciudadanos, no rechazan. Las bibliotecas públicas están hechas de un tejido inusual, un tejido no comercializable, no ideológico, un tejido que se expande, un tejido no censor. Ahí radica su grandeza, en su permeabilidad y su infinita capacidad. Cuando se edita un nuevo libro, una nueva revista, un nuevo periódico, un nuevo pensamiento manuscrito, la biblioteca se hace de inmediato unos centímetros más grande, con el único fin de acoger al recién llegado, de hacerle un sitio. De esta forma, todo lo ya creado y lo aún por crear tiene un lugar, la biblioteca pública, en el que poder respirar, codearse con los de su especie (la magnífica especie de lo escrito) y hacerse accesible al mundo, a los lectores. Y si no es así, la biblioteca pública enferma; y la única terapia parare constituirla será tejerla de nuevo ese traje elástico, reconstruir ese continente de contenido infinito que nunca se debió quebrar.
La biblioteca pública es uno de los enclaves básicos de la cultura. Y la cultura, la civilización, no es sino esto:
Que una bibliotecaria ultraurbanita preste con su mejor sonrisa un libro sobre la corteza del abedul.
Que conviva un libro de física cuántica, apoyado tapa con (no contra) tapa, al lado de uno que apueste firmemente por la teoría de la relatividad.
Que haya libros en papel, y que haya otros que podamos leer en Internet.
Que se crucen y saluden en la entrada de la biblioteca el que porta un disco de Salieri y el que va en busca de otro de Mozart.
La cultura es que todo, todas, todos, tengamos cabida en la biblioteca pública.
Hemos dicho una y mil veces “hay un libro para cada lector”, con la aspiración soñada de que todos podemos ser amantes de un libro, para después convertirnos en concubinos de cientos. ¿Qué sucede entonces si no hay un libro para un lector?, y aún peor, ¿qué sucede si hay un libro para un lector y ese libro se lo quitamos a ese lector de las manos?
Si un libro, una revista, un periódico, un papel lleno de tinta significante, no es bienvenido a las bibliotecas públicas, no nos engañemos, eso significará que un lector, y tal vez otra, y otra, y otro lector, tan ciudadanos como el resto, no son bienvenidos a las bibliotecas públicas.
No, no nos engañemos: es como si instalamos una cuerda con la señal de “prohibido” en la puerta de la biblioteca y la extendemos o no, en función de quién se acerca,
es como si editamos carnés de biblioteca de primera y segunda categoría, unos magenta, otros de otro color;
es como si colgamos en el día del libro grandes letreros que digan “lean, pero no lean todo”;
es como si a un lector de un periódico, le damos otro periódico, le damos el periódico que a mí me gusta, y no el periódico que él quiere leer;
es como si ponemos entre comillas (y no subrayado, como debiera) el “pública” de la biblioteca pública.
Los que suscribimos este manifiesto sentimos que haya llegado este triste momento en que este manifiesto se ha tenido que idear, y firmar.

Este “Manifiesto por la biblioteca pública” ha sido apoyado por más de cuatrocientas personas y por la Federación Española de Sociedades de Archivística, Bibliotecomomía, Documentación y Archivística (FESABID).
LECTURA DRAMATIZADA DEL ICRA: Las monjas, de Eduardo Manet
El Instituto Cultural René Ariza (ICRA) invita a la lectura dramatizada de Las monjas de Eduardo Manet, dramaturgo cubano residente en París, Francia, bajo la dirección de Juan Roca. La lectura contará con la participación de Lino Ferrer, Paut William, Rosanna Morrone y Javier Yanes.
La lectura tendrá lugar el 21 de abril, a las 8 de la noche, en Havanafama Teatro Estudio, 1165 SW 6 Calle.
PROPONEN A CARACAS como Capital del Libro 2011 ante la Unesco
Caracas, 18 Abr. ABN.- Caracas fue postulada para ser Capital del Libro 2011 ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), en virtud de los logros alcanzados por el Estado venezolano en la promoción del libro y la lectura en el territorio nacional.
Un comunicado de prensa refiere que la iniciativa fue promovida por el Instituto Autónomo Centro Nacional del Libro (Cenal), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, con el respaldo de la Alcaldía de Caracas.
La nota indica que esto se debe al auge de la industria editorial estatal en los últimos 10 años, proceso que evidencia la democratización y masificación en el acceso de la población a publicaciones de distintos formatos.
Del mismo modo, expresa que la política gubernamental, implementada a través del Sistema Social del Libro, ha concretado experiencias exitosas como la edición de más de 56 millones de textos distribuidos, en su mayoría, de manera gratuita o vendidos por un máximo de dos dólares.
También destaca la colección Biblioteca Básica Temática, compuesta por 27 títulos y con un tiraje que supera los 25 millones de ejemplares; el plan de digitalización para el libre acceso del público a cientos de obras de las letras latinoamericanas y caribeñas, además del acceso especializado para personas con discapacidad.
Como parte de las actividades permanentes realizadas en esta materia, se destacan los talleres de promoción de la lectura y de creación literaria que llegan a escuelas, liceos, universidades, penitenciarías y hospitales, así como a comunidades urbanas, rurales e indígenas.
Igualmente, sobresale la entrega de importantes premios literarios destinados a escritores consagrados, noveles e inéditos, entre ellos el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, el Premio al Pensamiento Crítico Libertador, el Festival Mundial de Poesía, en el que los poetas interactúan con las comunidades y dictan talleres; y la Feria Internacional del Libro de Venezuela que tiene lugar en todo el territorio nacional.
Animada por la experiencia del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, creado en 1996, la Unesco estableció el concepto de Capital Mundial del Libro en 2001, cuando fue escogida Madrid, España, como sede.
Tras el éxito de esta iniciativa han sido elegidas Alejandría, Egipto, en 2002; Amberes, Bélgica, en 2004; Montreal, Canadá, en 2005; Turín, Italia, en 2006; Bogotá, Colombia, en 2007; Amsterdam, Holanda, en 2008; Beirut, Líbano, en 2009; y Liubliana, Eslovenia, en 2010.
CAPITAL MUNDIAL DEL LIBRO
Un acto de reconocimiento para el mejor programa en favor del libro y de la lectura
Animada por la experiencia del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, creado en 1996, la UNESCO estableció el concepto de Capital Mundial del Libro, eligiendo Madrid Capital en 2001. Tras el éxito de esta iniciativa, la Conferencia General aprobó la Resolución 31 C/29, 2 de noviembre de 2001, por la que se dispone la elección anual de una capital.
La Unión Internacional de Editores (UIE – IPA), la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios (IFLA) así como la Federación Internacional de Libreros (IBF) están asociadas a esta iniciativa y participan junto con la UNESCO en el Comité de selección, a fin de garantizar una representación justa de las organizaciones profesionales internacionales.
Los diferentes copartícipes implicados acordaron la elección, tras Madrid (2001), de Alejandría en 2002 y Nueva Delhi en 2003. Dando seguimiento al llamamiento público de nuevas candidaturas, el Comité de selección, reunido en la sede de la UNESCO, eligió sucesivamente como Capital Mundial del Libro las ciudades de Amberes (Bélgica) en 2004, Montreal (Canadá) Capital 2005 Turín(Italia) Capital 2006, Bogotá (Colombia) Capital 2007, Amsterdam (Países Bajos) Capital 2008 y Beirut (Líbano) Capital del libro 2009.
La nominación, que representa un acto de reconocimiento cargado de fuerza simbólica, no tiene ninguna implicación presupuestaria.
CRITERIOS DE SELECCIÓN
Los programas candidatos, razonados y acompañados de una carta de presentación o apoyo del alcalde de la ciudad, tendrán por objetivo promover la difusión del libro y fomentar la lectura durante el periodo abarcado entre la celebración de dos días mundiales del libro y del derecho de autor (23 de abril). El comité de selección examinará cada programa de candidatura, fomentando la participación por turno de todas la regiones del mundo, en conformidad con los criterios siguientes:
- Proponer un programa de actividades especialmente concebido para la duración del nombramiento de la ciudad ganadora y que no serían puestos en marcha más que en caso de designación;
- Nivel del compromiso municipal, nacional y internacional, e impacto potencial del programa;
- Cantidad y calidad de actividades esporádicas o permanentes organizadas, respetando plenamente a los varios actores de la cadena de libros, por la ciudad candidata en cooperación con organizaciones profesionales, nacionales e internacionales, que representen a autores, editores, libreros y bibliotecarios;
- Cantidad y calidad de cualquier otro proyecto significativo que tenga por objeto promover y fomentar el libro la lectura;
- Conformidad con los principios de libertad de expresión, libertad de publicar y difundir la información, enunciados en el Acto constitutivo de la UNESCO así como en los artículos 19 y 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en el Acuerdo sobre la Importación de objetos de carácter educativo, científico o cultural (Acuerdo de Florencia).

Fortalecer la identidad del colectivo bajo los principios socialistas será el propósito de esta iniciativa que involucra a los consejos comunales junto a los promotores que estarán llevando la idea por todo el territorio nacional





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