ARTEFACTUS Magazine

100 LIBROS esenciales de la “revolución”

Posted in A propósito de la lectura by Eddy D. Souza on 05/30/2009

cenalPor Yolanda Valery
BBC Mundo, Venezuela
Fuente: BBC Mundo

Por las calles del centro de Caracas, frente al edificio de la antigua Biblioteca Nacional, un vendedor ambulante pregona con su cántico cansado: “Lleeeeve Las venas abiertas… mire la nuuuuueva Ley del Trabajo“.

Un poco más abajo, un anciano que parece que echó raíces bajo la loza de mármol de las llamadas Torres de El Silencio duerme apoyado sobre una torre, pero de libros desgastados que presuntamente trata de vender. Tiene de todo, desde La cocina mediterránea hasta el Álgebra de Baldor.

Media cuadra más adelante, un joven que atiende un improvisado puesto de llamadas por teléfono celular parece que hizo negocio con el “buhonero” de la Biblioteca.

Está embebido en la lectura de Las venas abiertas de América Latina, el trabajo del uruguayo Eduardo Galeano que se convirtió recientemente en un bestseller, después de que el presidente Hugo Chávez se lo regalara a su par estadounidense, Barack Obama.

Ni la Cocina, el Álgebra, ni tampoco Las venas…” forman parte de los 100 libros esenciales que el gobierno del presidente Hugo Chávez aspira poner en manos del buhonero, el anciano, el centralista telefónico y millones de otros venezolanos, a través del llamado Plan Revolucionario de Lectura (PRL), lanzado en abril de este año.

Che, comandante del alba, El terrorismo de Estado en Colombia, Dictadura mediática en Venezuela, Cuarenta y cinco poemas de Rubén Darío, Doña Bárbara y Manual práctico para las víctimas de la violencia intrafamiliar contra la mujer, son algunos de los cien títulos que conforman la primera etapa de este plan.

Pero el proyecto es polémico. Escritores y otras figuras de renombre en la cultura nacional, como la ex directora de la Biblioteca Nacional, Virginia Urdaneta, o el ex presidente del Consejo de la Cultura, Oscar Zambrano, lo han criticado por considerar que intenta ponerle “gríngolas” (anteojeras) al pensamiento, a través de libros que se identifican con una sola ideología.

BBC Mundo tuvo acceso a la “Primera guía teórico-práctica” para promotores del plan de lectura, que contiene las líneas del plan y que aquí exponemos en breve para que usted se forme su propia opinión.

Por la calle de en medio

Lo primero que se hace de notar es que no hay, en el gobierno, la pretensión de negar el carácter ideológico del PRL.

La “guía teórico-práctica” explica que leer “es puntal en la construcción de los valores y los principios socialistas que permitirán a nuestro pueblo seguir en su lucha emancipadora”.

Sobre esta base, el PRL se propone estimular “la lectura cuyo contenido enriquezca el entendimiento de la condición humana, el conocimiento de la historia y la realidad social”.

Según se manifiesta en el manual, para el “proyecto revolucionario” es un “reto inaplazable” hacer de Venezuela un país de “lectores y lectoras”. ¿Cómo y de qué? Ahí está el detalle.

La unidad operativa del plan, a través de la cual se harán llegar los contenidos a las masas, es la “escuadra”. Se trata de grupos conformados por un mínimo de diez personas, reunidas en torno a intereses literarios comunes. El gobierno le dará apoyo y les proveerá los libros.

Inicialmente, un grupo de “formadores estadales” saldrá a identificar promotores de lectura, para liderar las escuadras. La búsqueda comenzará en los Consejos Comunales, órganos de participación popular impulsados por el actual gobierno.

Pero también el PRL planea crear escuadras en “empresas de producción socialista, escuelas y liceos bolivarianos, bibliotecas públicas y otros espacios colectivos”.

De la roja a la negra

El proyecto cuenta con que los grupos tendrán un efecto multiplicador, en tanto que de ellos surjan líderes que, a su vez, den origen a nuevos grupos.

Una vez que superan la etapa inicial de atracción y acercamiento, el Plan de Lectura prevé que las escuadras pasen por un proceso de evolución en cuatro etapas:

Escuadra roja o de autobiografía: que busca “motivar-enamorar a los participantes para que asuman una práctica lectora que favorezca la construcción de sujetos protagonistas de su propia existencia”.
Escuadra verde o de resimbolización: que se propone “aportar al desmontaje del imaginario capitalista a través de la lectura y discusión de textos sobre nuestros verdaderos símbolos”.
Escuadra naranja o de “pertenencia-pertinencia”: cuyo objetivo es “consolidar al lector como sujeto individual y colectivo del proyecto de construcción socialista y bolivariano”.
Escuadra negra o de “resistencia militante”: que intenta “compartir herramientas textuales para la resistencia cultural frente a la arremetida ideológica cultural del imperio”.

Para cada una de las etapas hay una lista de lecturas recomendadas, así como una serie de estrategias que incluyen lecturas dramatizadas, sugerencia de finales alternativos, análisis de proverbios y dichos, estudio de las leyes promulgadas en tiempos de Hugo Chávez y promoción de los valores de protección familiar y diversidad étnica y sexual.

Las escuadras también tendrán por tarea efectuar una lectura crítica de los periódicos, “descubridora de las estrategias y operaciones psicológicas que la gran prensa burguesa usa contra nuestro proceso revolucionario y nuestro comandante”.

El material saldrá de las editoriales del Estado. En la primera fase, las imprentas producirán 2.500.000 ejemplares, a razón de 25.000 copias de cada uno de los cien títulos que componen la “Colección Biblioteca Popular de los Consejos Comunales”.

Según han declarado portavoces del Consejo de la Cultura, las escuadras de lectura son prioritarias para el ministerio del ramo, así que se espera un impulso definitivo de este plan en los próximos meses.

filobook

LECTURAS SELECCIONADAS
27 de febrero de 1989: interpretaciones y estrategias, de Reinaldo Iturriza
Comprender Venezuela, pensar democracia, de Carlos Fernández y Luis Alege
Discursos de Hugo Chávez, selección de Leonardo Ruiz
El imperio contractual, de Luis Britto
Francisco Wyutack, la revolución de la conciencia, de Luis Angulo
La cultura del petróleo, de Rodolfo Quintero
Manifiesto comunista, de Carlos Marx y Federico Engels
Teoría de la ideología, de Ludovico Silva
Bolívar y la guerra social, de Juan Bosh
Páginas escogidas, de Simón Bolívar
Con los pobres de la tierra, de José Martí
Historias del Paraíso I, develación y saqueo del Nuevo Mundo, de Gustavo Pereira
Lo geográfico, de Ramón Tovar
Visión de América, de Alejo Carpentier
Medios violentos, de Pascual Serrano y Santiago Alba
Antología poética de Andrés Bello
Ariel y Proteo selecto, de José Enrique Rodó
Días de espantos, cuentos fantásiticos venezolano del s. XIX, compilado por Carlos Sandoval
Las artes y los oficios, de Aníbal Nazoa
Osarios, desiertos y otros ángeles, de Alfredo Armas
Asambleas y reuniones, de Lorenzo V., Ana R. y Miguel Martínez.

RETABLO HISPANIC THEATER presenta

Posted in De Teatro by Eddy D. Souza on 05/29/2009
Foto: Mario García Joya

Foto: Mario García Joya

I FESTIVAL DE TEATRO CUBANO EN UN ACTO

Fuentes: Instituto Cultural René Ariza y Retablo Hispanic Theater

Teatro Retablo se enorgullece en presentar el I Festival de Teatro cubano en un acto. El evento se presentará del 22 al 28 de junio del presente año en el teatro The Space -Roy Arias Theatre, ubicado en el 300 West 43rd Street (4to piso), en la ciudad de Nueva York.

Cinco compañías, dramaturgos, directores y nueve actores subirán a escena para deleitar y acercar al público a esta excelente muestra de teatro cubano, cuya sede será The Space – Roy Arias Theatre en Times Square, Manhattan.

Teatro Retablo inicia así, en esta primera edición, la producción de obras de teatro cubano en un acto, que se celebrará además en el marco del Congreso de Teatro Cubano auspiciado por el Centro Cultural Cubano de Nueva York.

AGRUPACIONES, PROPUESTAS ESCÉNICAS, DRAMATURGOS, ACTORES Y DIRECTORES INVITADOS

René Ariza, Larry Villanueva y Alexa Kuve

René Ariza, Larry Villanueva y Alexa Kuve

Agrupación: Arca-Imágenes (Miami)
Obra: La carne de René
Autor: René Ariza
Dirección: Larry Villanueva
Actúan: Alexa Kuve y Larry Villanueva
Sobre la obra: El cuento de René es una colección de delirantes monólogos entretejidos con imágenes de las obras literarias y la vida de René Ariza que expresan una realidad telúrica canalizada por el genio del autor y coloreada por sus experiencias personales en su tierra natal.
Sobre el dramaturgo: René Ariza (La Habana, Cuba, 1940 – San Francisco, California, 1994). Su vida fue singular y estuvo sometida a condiciones humanamente penosas. En 1967 obtuvo el premio de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba por su obra de teatro La vuelta a la manzana. Un año después resultó finalista del concurso Casa de las Américas con su pieza teatral El banquete. Fue, además, un exitoso actor de televisión y teatro, poeta y narrador.

Iván Acosta y Frank Rodríguez

Iván Acosta y Frank Rodríguez

Agrupación: Centro Cultural Cubano (Nueva York)
Obra: Cosas que encontré en el camino
Autor: Iván Acosta
Dirección: Iván Acosta
Actúan: Frank Rodríguez
Sobre la obra: Obra en un acto y en varios personajes, donde el protagonista va narrando cada una de sus experiencias a través de los objetos que carga en su maleta. El público se transporta con cada uno de los personajes caracterizados por el actor, hacia experiencias tragicómicas y algunas extremadamente dramáticas.
Sobre el dramaturgo: Prolífico autor teatral, cineasta, director y productor. Su pieza teatral El Súper le concede la celebridad internacional, al dar lugar al filme homónimo, rodado en 1979, con más de veinte premios en la arena internacional. Sus más recientes trabajos teatrales, dos monólogos: Cosas que encontré en el camino y Carmen Candela, fueron leídos recientemente en el escenario del Teatro Retablo. Su obra Rosa y el ajusticiador del canalla (finalista en Letras de Oro) fue llevada al cine y estrenada en este año.

Miriam Bermúdez e Yvonne López Arenal. Foto: Mario García Joya.

Miriam Bermúdez e Yvonne López Arenal. Foto: M.G. Joya

Agrupación: Instituto Cultural René Ariza (Miami)
Obra: La noche de Eva
Autor: Yvonne López Arenal
Dirección: Yvonne López Arenal
Actúan: Miriam Bermudez e Yvonne López Arenal
Sobre la obra: El encuentro imaginario de dos peculiares mujeres, Eva Fréjaville y Simone De Beauvoir en una dimensión metafísica, suscita la reflexión sobre lo que fueron sus vidas. Esa particular mirada femenina y la necesidad de trascendencia, las enfrenta a los dilemas y estragos de la existencia humana.
Sobre la dramaturga: Yvonne López Arenal (La Habana, Cuba). Licenciada en Artes Escénicas por el Instituto Superior de Arte de La Habana. Es actriz, dramaturga y directora teatral. Formó parte del prestigioso colectivo cubano Teatro Estudio. Ha protagonizado peliculas y series de television en Cuba, Los Angeles, California y para TVE en España. Entre ellas, la película Cartas del parque, que protagoniza bajo la dirección de Tomás Gutiérrez Alea. En los Estados Unidos, donde reside desde 1992, ha trabajado en diferentes proyectos de teatro y cine independiente, como actriz y directora, entre ellas Emerald Cut, dirigida por Arturo Barquet y Dos veces Ana de Sergio Giral. Fue una de las fundadoras y directoras de programación del Cuban American Cultural Institute de Los Angeles, California. Dirigie la compañia Teatral La Avellaneda, también en Los Angeles y actualmente se desempeña como directora del Instituto Cultural Rene Ariza (ICRA).

Pedro Monge Rafuls, Eddy Díaz Souza, Arturo Castro y Pablo Galarza

Pedro Monge Rafuls, Eddy Díaz Souza, Arturo Castro y Pablo Galarza

Agrupación: Ollantay Center for the Arts (Nueva York)
Obra: Soldados somos y a la guerra vamos
Autor: Pedro R. Monge Rafuls
Dirección: Eddy Díaz Souza
Actúan: Arturo Castro y Pablo Galarza
Sobre la obra: En su día de pase, un soldado piensa visitar a una joven, a la cual ha conocido y la que —según asegura— le interesa sexualmente;
pero antes, le hace una visita a Pepe. Visita que desea se mantenga en secreto.
Sobre el dramaturgo: Pedro R. Monge Rafuls (Zaza, Cuba). Es fundador y director de OLLANTAY Center for the Arts, en Nueva York, y en 1993, OLLANTAY Theater Magazine, revista bilingüe dedicada al estudio y difusión del teatro latino en los Estados Unidos, como también del teatro latinoamericano. En 1991 se convirtió en la primera persona (y hasta el momento, el único latino) en obtener el Very Special Arts Award, en la categoría “Artist of New York”, otorgado por el Kennedy Arts Center de Washington, en colaboración con el entonces alcalde de Nueva York, David Dinkins. Premio que obtuvo por su comedia Noche de ronda, que fue presentada Off-Broadway en tres producciones distintas en menos de un año, y repuesta en 2003. Como dramaturgo, ha incursionado en varios estilos que van desde la comedia, la comedia de humor negro y el drama.

Gloria Parrado, Gabriel Gorces, David Ponce y Carlos Alberto Valencia

Gloria Parrado, Gabriel Gorces, David Ponce y Carlos Alberto Valencia

Agrupación: Retablo Hispanic Theater (Nueva York)
Obra: La espera
Autor: Gloria Parrado
Dirección: Gabriel Gorces
Actúan: David Ponce y Carlos Alberto Valencia
Sobre la obra: Dos hombres se encuentran en la celda de una prisión. Gilbert tiene cadena perpetua y vive obsesionado con las historias del otro, Ramón Langostino, que cada cierto tiempo tiene pabellón con su mujer. Gilbert, cada día, lo presiona más para que le cuente y vivir ese amor por carácter transitivo, hasta que un día decide quedarse en la celda de espera, para ocupar el lugar de Ramón e ir al encuentro de la mujer.
Sobre la dramaturga: Gloria Parrado (Cascorro, Camagüey, 1927 – La Habana, Cuba, 1987). Escribió poemas y cuentos que publicó en distintos periódicos de La Habana, entre 1940 y 1950. A partir de 1954 aborda sus incursiones escénicas, aun inéditas, y forma parte del círculo teatral Nuestro Tiempo, junto a Eduardo Manet, Julio Matas y Vicente Revuelta. En 1958 estrena Juicio de Aníbal, dirigida por Julio Matas y, al año siguiente, La espera, bajo la dirección de Luis Landa. Su obra La paz en el sombrero, obtiene Mención en el Concurso Casa de las Americas, en 1961. Afirma Rolando Ferrer en la Nota para su Teatro, ediciones Unión (1966): “Dos preocupaciones se evidencian en toda la obra de Gloria Parrado; una, la del individuo con sus incógnitas, con sus sombras, con su perenne angustia, con y desde sus distancias. La otra es ya preocupación social, donde el hombre, inmerso en una realidad, se nos da vivamente, sin proponérselo”.

Para reservaciones diríjase a: Theathermania o llame al 212 252 2037.

41 VENEZOLANOS reciben títulos de Bibliotecología y Ciencias de la Información de la Universidad de La Habana

Posted in Ciencias de la Información by Eddy D. Souza on 05/27/2009

GraduandosBibPor Agnerys Rodríguez Gavilán (enviada especial)
Correo: digital@jrebelde.cip.cu
Fuente: Juventud Rebelde

Esta graduación constituye uno de los resultados más importantes de la asesoría cubana al Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior en esa nación.

 

BARQUISIMETO, Lara.— La República Bolivariana de Venezuela acaba de graduar a 41 licenciados en Bibliotecología y Ciencias de la Información en la Universidad de La Habana.

Sucedió en el Instituto Universitario Experimental de Tecnología Andrés Eloy Blanco, enclavado en esta ciudad, capital del estado Lara, gracias al Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela. Por única vez, esta graduación constituye uno de los resultados más importantes de la asesoría cubana al Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior de este país.

Y lo es también para los venezolanos que impulsan aquí el Programa de Municipalización de la Educación Superior, por medio de la Misión Sucre, la cual garantiza que la continuidad de estudios deje de ser una quimera.

Juan Carlos Linares, Lorena Isabel Lameda, Dennys Bermúdez y Altagracia Rivero Chávez ven hecho realidad su sueño de licenciarse. Estos jóvenes tienen en común el hecho de ser Técnicos Superiores Universitarios (TSU), trabajadores de la Información en sus más disímiles variantes y, además, desempeñarse unos como profesores, y otros como asesores y facilitadores también, de la Misión Sucre.

Todos tienen razones muy poderosas para sentirse muy felices tras recibir el título. A sus 42 años Juan Carlos es auxiliar docente del Instituto, pero tuvo que esperar siete años para alcanzar su meta. Lorena, con 29, se sobrepuso con creces a los traumas que le provocó un disparo que recibió, apenas dos meses antes de que comenzara el proyecto; y, desde mucho antes, es profesora y asesora de la Misión Sucre en la aldea de Torres.

No se queda atrás la joven Altagracia, con un año menos. Ella, también facilitadora, debió organizar bien su tiempo para hacer su labor como asistenta de la Jefa del Departamento de Extensión Universitaria del Instituto, y no faltar a sus entrenamientos, pues practica judo. Y Dennys, también «profe» en las aldeas universitarias desde hace cuatro años, tuvo que reajustar sus horarios.

Breve historia de la asesoría cubana

María del Carmen Villardefrancos Álvarez, Doctora en Ciencias de la Información y profesora auxiliar del Departamento de Bibliotecología y Ciencias de la Información de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, llegó a Venezuela en el 2006. Integraba, entonces, el equipo de profesionales que realizó los diagnósticos y las propuestas indispensables para homologar la licenciatura, lo cual ya es hoy una realidad. Poco tiempo después regresó como coordinadora del proyecto.

Ya en el 2006, precisa María del Carmen, se venía gestando la Misión Alma Mater, con la finalidad de convertir a estos Institutos Técnicos Superiores Universitarios en Universidades Politécnicas, cada uno con diferentes programas nacionales de formación. En ese contexto, este centro es el garante del Programa Nacional de Información y Documentación. Es decir, la Comisión Nacional que atiende esta carrera se encuentra aquí.

Se determinó que fuera un proyecto de una única vez y que funcionara aquí porque, como resultado de los diagnósticos, los intercambios académicos y la decisión del Gobierno, la especialidad de Información y Documentación se va a comenzar a dar acá en una universidad pública como una carrera larga.

A nuestro diálogo se suma la joven Aylín Martínez Rodríguez, máster en Bibliotecología y Ciencias de la Información, y profesora asistente del mismo Departamento de la facultad habanera. Ella llegó a Venezuela como docente del proyecto. «Formé parte del claustro de profesores que impartió las 25 asignaturas que no estaban contempladas en su plan de estudio como TSU. Fuimos diez doctores y dos másteres, aunque tuvimos que realizar ajustes de horarios y trabajar de manera intensa los fines de semana, la formación se llevó a cabo con el mismo rigor que lo hacemos en Cuba».

La Doctora María del Carmen y la máster Aylín, coordinadora y docente del proyecto, respectivamente. Foto: Otmaro Rodríguez Díaz, especial para JR.

La Doctora María del Carmen y la máster Aylín, coordinadora y docente del proyecto, respectivamente. Foto: Otmaro Rodríguez Díaz, especial para JR.

Oportunidad para los excluidos

Juan Carlos: «Nuestra presencia aquí se la debemos al presidente Chávez. Hace siete años egresé como TSU en Información y Documentación. Entonces no había la posibilidad de continuar estudios para uno hacerse licenciado, porque las escuelas de Bibliotecología y Archivología de la Universidad Central de Venezuela y de la Universidad de La Luz de Zulia no reconocían a los TSU y nos exigían que comenzáramos de cero, nuevamente, una carrera de cinco años.

«Afortunadamente, tras el triunfo de nuestro presidente, viene el anuncio de las misiones sociales, en especial las educativas, y dentro de ellas la Misión Sucre. Se abrió entonces una posibilidad inmensa de cristalizar el sueño de seguir estudios y, a la vez, se crea el Programa Nacional de Formación en Información y Documentación.

«Luego, ante la carestía de licenciados que quisieran asumir las tareas docentes para este programa no hubo otra alternativa que incorporar a los TSU a las aulas, lo que nos dio una oportunidad nueva. Nos convertimos en profesores-facilitadores y asesores de la Misión Sucre y del Instituto. Tiempo después vino esta gran iniciativa».

Beneficio para todos

¿Impacto social? Mucho. Todos pueden ser medibles y palpables, responden, casi al unísono, María del Carmen y Aylín.
El proyecto —comenta la Doctora— ha fortalecido el nivel cognitivo de los trabajadores de la Información del estado Lara. Ha permitido también, en algunos casos, situar a estos egresados en responsabilidades que a nivel del Estado pueden ser representativas. Estamos hablando, por ejemplo, de que ahora se desempeñan como Jefe del Área del Servicio de la Biblioteca Municipal o Jefe del Área de Servicio de la Universidad.

Otros impactos sociales son identificados por Aylín. A juicio suyo, «no es que comience la formación de especialistas, sino que ya en la propia preparación que ellos le han estado dando a los TSU, se ha marcado una diferencia en torno a la concepción que tienen de la especialidad. Luego, al defender sus tesis, se hicieron de un producto que era ya el resultado de su investigación, y esos trabajos de diploma se han presentado en eventos nacionales, regionales y municipales, y han tenido una buena repercusión. Por último, como nuevos profesionales se han ido ubicando en espacios que antes no aprovechaban, lo cual hace que vayan ganando en visibilidad a nivel nacional».

Orgullosos y muy comprometidos

—Ustedes son licenciados en Bibliotecología y Ciencias de la Información de la Universidad de La Habana. ¿De qué manera repercute en sus vidas esa titulación?

—Lorena: Para mí resultó una gran felicidad recibir el título de licenciada de la Universidad de La Habana. Y un éxito no solo mío, sino también de Venezuela y Cuba.

—Altagracia: Cuando escuché: «Altagracia Bermúdez recibe ahora su título de graduada de la Universidad de La Habana» me sonó espectacular. Semanas atrás anduve con los nervios malos, estaba muy emocionada por lo que iba a suceder.

—Juan Carlos: Soy licenciado de la Universidad de La Habana… Mira, que lo digo, y se me pone la piel de gallina. Y traduzco eso en emoción. Ser egresado de una de las universidades más importantes del mundo y una de las más antiguas de América Latina es, sin dudas, un privilegio y un tremendo compromiso.

—Dennys: Es lindo ver que es posible la inclusión social, sin distinción de edad, sexo, raza, creencia ni posición económica.

 

Información relacionada
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MPPES. Programas nacionales de formación contribuyen a saldar deuda social en Educación Superior.

CRÓNICA de un simposio de teatro hondureño

Posted in De Teatro by Eddy D. Souza on 05/27/2009

TeatroNovelliPor Pedro Monge Rafuls
Fuente: Arlequín

¿Cómo surgió el simposio?

A finales de 2008, me encontré con Antonieta Máximo, ex cónsul hondureña en Nueva York. Conocía a Antonieta por su labor de actriz en el teatro latino de la ciudad de hierro. Ahora, residente en San Pedro Sula, regresaba a la ciudad y nos encontrábamos para almorzar y recordar “aquellos” tiempos. Resultante de una experiencia teatral neoyorquina, se cuestionaba la situación del teatro hondureño, que había visto hasta el momento. Por otro lado, al oír su descripción, pensé en el poco conocimiento que sobre la dramaturgia catracha existe fuera de Honduras.

Antonieta siempre ha estado envuelta en actividades cívicas y culturales con lo hondureños residentes en Nueva York, donde fundó la asociación The Honduran American Cultural Association para hacer conocer las artes y la cultura de su país en la Babel de Hierro. Por esa misma inquietud social y teatral deseaba hacer algo para ayudar al teatro de su país. Le sugerí que lo primero que debía hacerse era conocer lo que pensaban los mismos teatristas hondureños. Ellos son lo que lo hacen. Para conocer la situación y poder llegar a soluciones, si fuera necesario, le plantee, de acuerdo a mi experiencia en este tipo de situaciones, la necesidad de crear un encuentro de discusión: un simposio donde se reunieran por tres días y donde se hablara de la situación del teatro hondureño ―¿Cómo lo ven?―, donde además de analizar la situación de los actores y la puesta en escena; se le diera una mirada al primer y principal motor del teatro, la dramaturgia. La pregunta clave que surge para cualquier teatrista frente a un quehacer teatral específico ―siempre teniendo en cuenta el teatro que se produce en ese momento― es: ¿existe una dramaturgia nacional?, ¿tiene calidad?

A su regreso a San Pedro Sula, Antonieta comenzó a comunicarse conmigo para que pudiéramos ir perfeccionando el simposio que le planteé de tres días. El último dedicado a las soluciones, porque tengo por método que de los problemas se habla cuando hay soluciones que ofrecer.

Algunas reflexiones

Las preguntas normales que nos debemos plantear son: ¿Cuál es la situación general de Honduras, donde se hace el teatro que nos preocupa? ¿Qué se sabe de su teatro?

Lamentable ―y quizás erróneamente―, muchos de los que hablan o escriben sobre este hecho no tienen una buena percepción de Honduras y cabe la posibilidad de preguntarse si la culpa es de los mismos hondureños que no hablan de las cosas buenas del país. Este análisis no pretende meterse en la situación socio-política-económica de la nación, ni en ningún otra perspectiva que no sea el simple hecho teatral, pero si observará ―lo más breve posible― algunas situaciones sobre lo que se comenta.

Al referirnos a Honduras se dice y se escribe que, junto a Bolivia, Ecuador y Haití, es uno de los países con los índices de pobreza más altos del hemisferio occidental. Se habla de analfabetismo, de hambre, poca salubridad, problemas con la vivienda y mucha corrupción en su clase política, y claro las consecuencias que tiene la corrupción en la ciudadanía en general. De la postura de las artes frente a la corrupción ni hablemos. Se dice que los hondureños son holgazanees y se comenta que Tegucigalpa es una ciudad fea. Un ejemplo en la literatura latinoamericana, es una novela chilena que habla de unos amores que tuvieron la mala suerte de haber nacido en Tegucigalpa, una ciudad fea.

Yo, que viví en Teguz en mi juventud y que le debo tanto a esa ciudad en mi crecimiento humano, recuerdo cosas de la que nadie comenta, como sus lindos atardeceres o la fachada única de su catedral. Quizás Tegucigalpa y San Pedro Sula no reflejan su actividad humana de la misma manera en que lo hacen muchas ciudades centroamericanas y del resto de América Latina, pero creo que Tegucigalpa y otras ciudades hondureñas tienen su mundo propio que ofrecer. Mundo que debíamos conocer a través de la literatura y el teatro, mundo que puede crear y hacer crecer un teatro con características únicas e importantes, pero de interés universal.

El teatro hondureño

PedroHonduras2

El teatro hondureño tiene una trayectoria que puede remontarse a las pastorelas del Padre José Trinidad Reyes, que vienen a ser las primeras manifestaciones teatrales de la Centroamérica independiente. Sin embargo, el panorama de la actualidad teatral que se nos presenta no es alentador, de acuerdo a lo que dicen algunos teatristas hondureños y otros investigadores.

En Escenarios de dos mundos, aquel fantástico inventario teatral iberoamericano que el español Moisés Pérez Coterillo editara en 1988; y en la sección dedicada a Honduras, con artículos de Francisco Salvador, Emmanuel Jaén y Tito Estrada, encontramos que el artículo de apertura fue de Rafael Murillo Selva, el cual hacía una tremebunda afirmación al referirse a los cambios que comenzaban a partir de la década de los cincuenta y refiriéndose específicamente a los artistas de teatro. Murillo escribió que existía una gran hostilidad, y cito: “Esta hostilidad ha sido tal, que apenas hace quince años ―decía en aquel momento, apenas 1988― para la gran mayoría de la ‘culta sociedad hondureña’ esos seres extraños que hacen teatro son como perturbados, gente ociosa y moralmente sospechosa, que como no han podido estudiar una profesión decente se dedican a perder el tiempo en esas mariconerías’” (Tomo 3, 57).

Es una afirmación que asusta. Es propia del siglo XVIII o XIX, ni siquiera se puede pensar que es un alegato del siglo XX, donde el teatro mundial, incluyendo el latinoamericano, logra abrirse paso y situarse en un movimiento artístico de importancia y creatividad, merecedor de alto respeto.

Por su lado, en Latin American Theatre Review, la prestigiosa revista de la Universidad de Kansas, en los EE.UU., y durante el otoño del 2000, Carlos M. Castro en su artículo Teatro en Honduras: La década en cuatro escenas y un intermedio, escribía: “Compilar y evaluar la actividad teatral hondureña durante la última década del nuevo milenio ―se refería a la década de los noventa― no es una tarea sencilla” (133).

A penas en marzo pasado, hace menos de dos meses, en la revista cibernética Istmo, y en un número dedicado al teatro centroamericano, sólo se encuentra un artículo sobre el teatro hondureño. Es de Willy Muñoz, de Kent University, y es sobre El performance de la tradición y la nacionalidad en Loubavagu o ‘El otro lado lejano’ de Rafael Murillo Selva Rendón, la obra hondureña más conocida en ciertos ambientes. Por su lado, en la misma revista, la investigadora María Luisa Collins, de la Universidad de California, en Santa Bárbara, en su artículo La problemática del teatro centroamericano: Dramaturgas en conflicto, escribe: “Desgraciadamente, mucha de la producción dramática centroamericana no va más allá de las fronteras de cada país donde surge. Aún peor, dentro de cada país las obras solamente son conocidas por una pequeña audiencia” (Istmo 18, marzo 2009).

Muchas referencias podrían citarse. Muchos comentarios podrían mencionarse para entender como se percibe el teatro hondureño dentro y fuera del país, a pesar de la labor de dramaturgos y/o directores de la talla de Tito Estrada, Rafael Murillo Selva, Andrés Morris, Mario Jaén y Karen Matute. De la labor creativa e investigadora de Francisco Salvador. No puede desconocerse la trayectoria del teatro La Fragua, del Teatro Taller Tegucigalpa, del Teatro Bambú, al igual de otros grupos e individuos haciendo teatro en distintos pueblos y ciudades del país. Tampoco puede desconocerse a las obras hondureñas que se han visto en festivales centroamericanos y de otras partes.

No obstante esta labor de años y la calidad de varias puestas, al mirar la percepción que tienen muchos, nos vemos obligados a hacernos tres grandes preguntas, entre otras: ¿Existe una dramaturgia considerable y conocida, que pueda ir más allá de sus confines naturales? ¿Es conocido y buscado el teatro hondureño fuera de sus fronteras o está limitado a ciertos ambientes teatrales? ¿Está todo bien (por no decir perfecto) en el teatro hondureño o es necesario hacer una revisión?

Lamentablemente, estas interrogantes no fueron contestadas con la claridad necesaria en el Primer Simposio de Teatro Hondureño. Y, es posible que aún debe buscarse la respuesta a estas y otras preguntas. Instituyo que un segundo y mas profundo encuentro de teatristas es una necesidad.

Pero nuestro interés en este resumen se limita en hacer un recuento del Primer Simposio de Teatro Hondureño, que se llevó a cabo en San Pedro Sula, durante tres días, del viernes 24 al domingo 26 de abril de 2009, auspiciado por la Asociación Hondureño Americana, con la colaboración de los que participamos en el mismo.

El simposio

Organizado por el esfuerzo de Antonieta Máximo, Alma Iris Rivas, Jairo Tobón y René Corea Molina, sin colaboración oficial o privada, el Simposio no pudo hacer la investigación necesaria para hacer conocer lo que se proponía a nivel nacional y lograr una debida exploración del teatro catracho Tampoco, salvo excepciones, tuvo el apoyo de los teatristas hondureños. Muchos, de los que se enteraron de la convocatoria la miraron con indiferencia. Si es verdad que la organización se obstaculizó frente algunos inconvenientes, es verdad que el logro del Simposio es inmenso para el teatro hondureño, y ofrece las armas para crear el movimiento que ―según se visualizó― actualmente no existe. Queda claro que un movimiento consiste en la creación y presentación de textos teatrales nacionales, que justifiquen una dramaturgia con características ―y estéticas― propias. Textos que se monten en el presente y se justifiquen y acrediten en el futuro, dentro y fuera de la frontera nacional, en este caso, la hondureña.

En los distintos días del simposio asistieron artistas individuales y grupos de San Pedro y de otras ciudades adyacentes y un solo teatrista de Tegucigalpa, parte de la Secretaría de Cultura, Arte y Deporte. Entre los grupos presentes, algunos de amplia trayectoria y reconocimiento y otros formados por jóvenes, se encontraban: Teatro Karakul, Centro Cultural Infantil, Teatro La Fragua, Cia. Ara Macao, Tussamaya, Café Teatral, Proyecto Teatral Futuro, Teatro Bahía/Tela, Fundación Unidos por la Vida y la Sociedad Cultural de Sula. También asistió una teatrista canadiense.

El simposio se dividió en paneles a examinarse en los tres días. El primer panel, en el día de la inauguración ocupó todo el tiempo y se dedicó a ver ¿Dónde estamos? Para este panel se le pidió a los presentes que a la hora de exponer, tuvieran en cuenta las siguientes sugerencias: ¿Dónde se encuentra nuestro teatro hoy en día? ¿Cómo lo definiría, como un quehacer o un movimiento? Sea cual sea su respuesta: ¿Por qué usted afirma esto? ¿Cree usted que tenemos un teatro profesional? ¿Por qué si y por qué no? ¿Montan los directores obras nacionales?: ¿Por qué no? ¿Cree usted que las obras que se montan le interesan al público hondureño? ¿Cómo y por qué los directores seleccionan las obras que se montan? ¿Cómo ve usted la participación del público? ¿Qué publico asiste a sus puestas? ¿Qué público asiste al teatro hondureño? ¿Cuál es la presencia del teatro en la vida cultural y artística de Honduras? ¿Existe una presencia adecuada de autores y directores en el ámbito actual del teatro centroamericano, latinoamericano, español y de otros países (festivales y otros tipos de eventos)? ¿Por qué no? ¿Están los festivales nacionales cumpliendo la labor de crear una estética? ¿Por qué invitan a las obras hondureñas a ciertos festivales? ¿Cómo se seleccionan las obras participantes en festivales nacionales y/o internacionales? ¿Se llevan obras de dramaturgos hondureños a los festivales? ¿Los locales donde se presentan las obras son apropiados? ¿Qué papel juega la critica para hacer conocer al teatro? ¿Conocen los críticos lo que se hace en los escenarios? ¿Es necesario conocer las obras antes de irlas a ver? ¿Las critican adecuadamente? ¿Cómo puede mejorarse la situación entre artistas del teatro y críticos? ¿Se interesan los investigadores y profesores de literatura en la dramaturgia nacional? ¿Cuál es la situación de los directores? ¿Cómo se han formado los directores actuales del país? ¿Existe una nueva generación de directores? ¿Hace faltan talleres para directores? ¿Con instructores nacionales o internacionales?

El día dos, el sábado 25, se dividió en dos paneles. Uno dedicado a los actores y el otro a la dramaturgia. Igualmente se hicieron sugerencias para analizar y profundizar en la situación de ambos temas: la actuación y la escritura teatral hondureña, con la intención de examinar si existe una dramaturgia hondureña cualitativa y reconocida? El cuarto y último panel se dedicó a encontrar soluciones a las problemáticas encontradas durante los dos días anteriores.

La situación actual

PedroHondura

Bastantes problemas se expusieron por todos los participantes. Sin embargo, limitado por el espacio de un resumen, me he circunscrito a una selección de aquellas preocupaciones que salieron constantemente durante las exposiciones de los teatristas. Ellas son:

― Falta de unión, de visión ― Indiferencia.

Constantemente se habló de este problema, que preocupa a todos. Los teatristas hondureños, según se afirmó, padecen de este mal en grandes proporciones. Algunos puntos de esta realidad que se mencionaron constantemente, son:

• Falta de comunicación (sobre todo entre grupos)
• Falta de información.
• Celos. Lo que ayuda a continuar con un teatro mediocre.
• Se vive en un mundo provinciano, cerrano.
• La separación del país en, al menos, dos regiones: Tegucigalpa y San Pedro Sula.

Falta de educación teatral.
* No existe un hábito de lectura.
* No se consiguen libros de teatro para leer o educarse.

— Se pierde la memoria y por eso no hay continuación.
— Falta de publicaciones teatrales.
— No hay una dramaturgia.
* La que hay no se conoce.

Falta de oportunidades para los dramaturgos.
* Para educarse.
* Para escribir.
* Para que les monten sus obras.
* No tienen el reconocimiento debido.
* Falta de concursos para premiar la dramaturgia nacional.

Actores.
* Falta de preparación (No hay técnica, ni buenos profesores)

Falta de talleres.
* De dramaturgia. (Además de que no hay suficientes, se habló constantemente de que no hay continuidad con los pocos que se hacen).
* De actuación. No hay ni suficientes ni buenos talleres para enseñar la actuación.
* De dirección.
* Talleres de análisis de teatro. Entender mejor el hecho/la estética teatral.
— Faltan cátedras de teatro en las universidades. Se hablo de la posibilidad de una próximamente.
— Faltan oportunidades (económicas) para asistir a los talleres, encuentros, para puestas, etc.
— Falta desarrollar un público.

Soluciones.
Se habló de lo importante que es tener un apoyo oficial y organizado., y se lamentó que la primera indiferencia es la de los mandatarios. No obstante esa indiferencia oficial, se hablo de posibles soluciones.

—- Mucho se discutió sobre este problema de la unidad, aunque se aceptó que es un problema humano, de celos, falta de visión fu turística, y de cómo la falta de unidad impide el crecimiento de un movimiento teatral y de un crecimiento de calidad. etc. Se habló de la creación de una red que pudiera mantener información de los distintos grupos e individuos. Varias personas se ofrecieron para investigar y comenzar a solucionar el problema de la comunicación e información de actividades. Se informó que ya existe una organización nacional, COMHTE, que, según se dijo,
necesita reestructurarse para dar cabida a más individuos y grupos, en distintas niveles. Se ofreció alguna información para estar vinculado a COMHTE. También se difundió que existe un blog que informa y que puede ayudar al contacto actualmente. El blog Arlequín, dirigido por Luis Antonio Núñez.

Se hablaron de “cosas en común” que deben encontrarse.

La diversidad debe enfocarse para llevar la unidad.

Estos son primeros pasos para un problema que se vio como importante y grave:

—- Se habló de la posibilidad de encontrar obras en internet y se difundieron algunas direcciones, como las del CELCIT. También se dijo que casi todos los países latinoamericanos tienen páginas de dramaturgia nacional. La cual se puede encontrar gratis en internet.

 

LA NECESIDAD DE LECTURA DE OBRAS FUE UNA INSISTENCIA

– Para difundir la dramaturgia hondureña, se comenzará con lecturas dramatizadas a nivel de grupo e individuos. Se habló de hacerla en espacios teatrales tradicionales o en espacios alternos, para contribuir a resolver la necesidad de llegar tanto a la población que asiste al teatro, como a la que no; con la intención de ayudar a crear un nuevo público, o incentivar uno que ya existe.

— Se verán formas de crear talleres de dramaturgia, actuación y otras especialidades del teatro. Se tratará de buscar posibilidades para hacer los talleres. Se le dará prioridad a instructores invitados del extranjero para ver distintas perspectivas, pero no se desconocerán a los profesores nacionales.

Esperemos que estas soluciones se lleven a cabo y den lugar a otras más para poder crear ese necesitado movimiento teatral hondureño, según se visualizó.

Pedro R. Monge Rafuls
OLLANTAY Center for the Arts
New York, 6 de abril 2009
Correo-e: OLLANTAYpm@aol.con
Telf. 718-699-6772

INTRUSOS en su aire: a propósito de Hernán Cagliano

Posted in Monólogos by Eddy D. Souza on 05/21/2009
Hernán Cagliano. Eclipse. Técnica mixta. 80 x 120 cm. 2006

Hernán Cagliano. Eclipse. Técnica mixta. 80 x 120 cm. 2006

En marzo de 2006 apuré las últimas frases de un escrito poético, con el que había intentado saludar e interpretar el universo pictórico de mi querido amigo Hernán Cagliano, artista plástico argentino. Tal vez no era el discurso adecuado, preciso o técnico que demandaba la ocasión y el formato, pero allí se instaló entonces, entre sus moscas, formas y colores.
La exposición llevó por título Intrusos del aire y se exhibió en el Centro Cultural Recoleta, entre el 21 de abril y el 14 de mayo de 2006. De Hernán Cagliano hay que decir que nació en Buenos Aires, en 1972. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes (1995), en el Taller de Rubén Casaretto (1985-1987) y en el Taller de Arte Público de Marino Santa María (1998-2000). Cursó Historia del Arte y Clínica de Obra con Julio Sánchez. Sus obras han sido expuestas en la Galería Wilfredo Lam (La Habana), Art Centre of Hasselt (Bélgica), Art Studio Trastevere (Roma), Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Argentina) y Museo de Arte de Pasadena (USA), entre muchísimas otras plazas.
Evito el recuento pormenorizado de sus exhibiciones y premios obtenidos, para no fatigar con tan extenso panorama al apremiado lector, a quien convido a (re)leer aquel texto que escribí entonces y que agradezco a Hernán y a Odalys Villamil, por supuesto, el haberme convocado y permitido semejante intrusión.

Hernán Cagliano. Vigilia. Tecnica mixta, 170x170 cm.

Hernán Cagliano. Vigilia. Tecnica mixta, 170x170 cm.

INTRUSOS DEL AIRE

Él intenta reescribir la historia.
Desde su anatomía silenciosa se anuncian pistas fosilizadas, rastros y rostros que ocuparon alguna vez su cuerpo, otros cuerpos, otros espacios…

Él habita el caos.
Derrama su lava volcánica sobre el tiempo, la muerte y el aire. Compone su paisaje. Traza líneas y coordenadas buscando reconocerse en los otros, ideando un mapa donde quepa toda la noche del universo.

Desde la nada, desde ese verbo bíblico que fue al principio, desde ese punto, pareciera que Hernán Cagliano estructura la luz y el discurso de su obra; una obra pictórica y arquitectónica que se erige a partir de pequeños retazos, piedras, celajes, músculos, insectos… Él, demiurgo y constructor profano, dispone las piezas sobre la arena del cosmos infinito. No logro deducir si en ese intento por descubrir o reconstruir su memoria, el pintor inventa los retratos o si —en acto despiadado—, el tiempo los desdibuja.

Hernán Cagliano. Realidades paralelas. Técnica mixta, 1.80x200 cm.

Hernán Cagliano. Realidades paralelas. Técnica mixta, 1.80x200 cm.

Para su sistema adivinatorio escoge el pintor piedras y cubos, y los ordena a su antojo. Él es Dios y la mosca, el espectador de inconmensurables facetas o ventanas que rastrean la luz; la libélula eternizada en el círculo celeste.

En cualquier momento, el artista podría sorprendernos con aviso repentino de under construction. No porque apetezca dejarnos fuera de la obra, como elementales espectadores, sino para advertirnos que su propuesta plástica es un continuo reacomodo o reinvento de imágenes, seres, espacios, sueños… una perenne intervención de lo humano y lo divino, donde todos somos unos perfectos intrusos del aire.

Hernán Cagliano. La espera. Técnica mixta, 50x50x130 cm.

Hernán Cagliano. La espera. Técnica mixta, 50x50x130 cm.

ENCUESTA sobre el Plan Revolucionario de Lectura (PRL)

Posted in A propósito de la lectura by Eddy D. Souza on 05/19/2009

PlanRevLectSi conocemos que el objetivo del Plan Revolucionario de Lectura (PRL), según el Ministerio de Cultura, consiste en “democratizar el libro y la lectura, bajo una nueva concepción de esta última como acto colectivo que permite construir otra visión de la cultura bajo los valores y principios fundamentales del socialismo bolivariano”; y entendiendo que las motivaciones del Plan, hasta hoy difundidas, son:

1- Fortalecer la identidad latinoamericana y antiimperialista.
2- Desarrollar una nueva ética hacia una educación y cultura socialista, que promuevan valores humanísticos enmarcados en la concepción de la mujer y el hombre nuevo.
3- Contribuir a un nuevo enfoque esclarecedor y descubridor de la historia de nuestros pueblos.
4- Reivindicar la lectura en colectivo a través de la formación de la Escuadra Revolucionaria de Lectura.
5- Despertar en el individuo la curiosidad, la imaginación y la sensibilidad creadora, que le permitan interpretar y expresar su entorno desde una nueva mirada.
6- Proveer de herramientas que permitan discernir entre la realidad y la tergiversación impuesta desde los laboratorios de alienación cultural.
7- Incluir a toda la población venezolana desde niños, niñas y adolescentes hasta el adulto mayor.
8- Poseer un amplio marco teórico que incluye temas que abarcan buena parte de lo pluricultural y multiétnico plasmado en nuestra Constitución.
9- Ofrecer al pueblo un panorama universal de la literatura, haciendo especial énfasis en nuestros autores y autoras venezolanos y latinoamericanos.
10- Permitir colocar a los venezolanos en la ofensiva de la “Batalla de las ideas” tomando como eje fundamental los pensamientos de Bolívar, Simón Rodríguez, Martí, Mariátegui, Ernesto Che Guevara…

REVISTA VASCA de literatura infantil entrevista a Joel Franz Rosell

Posted in Entrevistas, Literatura by Eddy D. Souza on 05/17/2009

BehinolaLa revista Behinola, de Galtzagorri Elkartea, la asociación vasca de literatura infantil, publicó en 2008 una entrevista a tres autores que han publicado en España libros con contenidos multiculturales. Por el interés que pueden tener para nuestros lectores, hemos recogido las respuestas –inéditas en castellano– del autor cubano Joel Franz Rosell. Rosell,JF.BsAs

¿Cómo entiendes la interculturalidad? ¿Qué influencia tiene en la literatura?

No hay culturas puras. Toda cultura es precisamente el resultado de un intercambio de experiencias, símbolos y valores; de una selección (“cojo esto y esto otro lo rechazo”), de asimilación (fui yo quien inventé tal cosa y no mi vecino) y sedimentación (esto me lo he apropiado y ni siquiera lo sé). En completa autarcía vivieron, si acaso, comunidades extremadamente aisladas como los inuits, en medio de helados desiertos, o algunas tribus amerindias e indonesias, en intrincadas selvas.
Con todo, la interculturalidad es más que la “simple” yuxtaposición de dos o más culturas; es cohabitación consciente en proceso de mutuo reconocimiento y fecundación.
Que los actores de esas culturas sean capaces de reconocer los valores de la (o las) otra(s), y tomen elementos de ella(s) sin perder los rasgos esenciales de la propia es la base de la interculturalidad. No es un proceso fácil y solo se completa en condiciones de cierta equidad económica, social y política. Al mismo tiempo, solo un pueblo consciente y sanamente orgulloso de su cultura puede abrirse a otras, que ya no verá como amenaza o desafío.
La literatura, por supuesto, participa del proceso intercultural aunque no tan visible y rápidamente como la música popular o la gastronomía, por ejemplo. La literatura es lengua, y la lengua no solo es instrumento de comunicación sino soporte de la mayoría de las instituciones sociales, de modo que sus mecanismos de conservación son más tenaces. Pero por su capacidad de presentar no solo las experiencias, sino los sentimientos del Otro, sus efectos pueden ser más penetrantes y convincentes.

El vivir fuera de tu país de nacimiento, ¿cómo ha influido en tu creación literaria? Todavía mana la fuente de tu lugar de origen, es decir, todavía al crear partes de esa tradición.

Yo diría que, precisamente, es el hecho de haber abandonado mi país natal lo que me condujo a profundizar en sus esencias.
Ocurre a muchos intelectuales emigrados, pero el hecho de no haberme fijado en un segundo país, debe haber acentuado los efectos del distanciamiento crítico.
En Brasil estuve 2 años, 3 en Dinamarca, casi 6 en Francia, más de 4 en Argentina y, de nuevo en Francia, ya llevo unos 4 años… Sacudido y empapado por tan variadas y fuertes corrientes culturales, fijé el eje de mi identidad en la lengua castellana y en la “obsesión por Cuba” que me ha llevado a ahondar en el pasado y el presente de mi país más de lo que hubiera hecho de haberme quedado allí.
Sin embargo, yo no escribo en “cubano” ni utilizo formas estilísticas y genéricas inherentes a la literatura cubana. Mis referencias culturales se han diversificado enormemente, y buena parte de mis inquietudes políticas, sociales y económicas son bien diferentes de las que animan a mis coterráneos inmóviles.Rosell,JF.MiTesoro Desde mi primera novela, escrita con 13 años recién cumplidos, se evidencia mi incapacidad para reproducir fielmente la realidad. El primer libro que publiqué (en La Habana, en 1983; seis años antes de emigrar) es una novela detectivesca infantil que pretendía reflejar la Cuba de la época. La falta de verismo que algún crítico me reprochó fue a veces deliberada y a veces involuntaria. Mi segundo título, publicado cuatro años más tarde, fue una utopía, previa a la aparición del Hombre, donde lo cubano reposaba en pocos de los animales y plantas protagonistas.
Tampoco Los cuentos del mago y el mago del cuento, mi tercer libro, escrito entre Cuba y Brasil, me acercó explícitamente a la realidad cubana, pero incluye una alegoría a la reciente historia de Cuba (que, paradójicamente, abre la versión brasileña, de 1991, y cierra la versión española, de 1995). Llevaba yo poco más de un año lejos de Cuba, cuando —para exorcizar la improbabilidad del regreso— escribí por primera vez con intención verdaderamente realista. Necesité 10 años de trabajo para sintetizar la Cuba posterior a la caída del muro de Berlín en Mi tesoro te espera en Cuba. Esta novela narra el descubrimiento de la realidad cubana por una niña española que rastrea el pasado de un tío-bisabuelo. Paloma, la protagonista, y sus amigos cubanos, deberán superar no pocas incomprensiones y suspicacias antes de alcanzar el respeto mutuo y el afecto que hacen posible la cohabitación entre personas con intereses y concepciones del mundo diferentes.
Sin habérmelo propuesto, invertí la situación intercultural más frecuente en la narrativa infanto-juvenil española, donde se presenta la experiencia de emigrantes venidos a España o donde, escritores españoles con escasa experiencia internacional, abordan problemas de países en conflicto de África, Medio Oriente, Europa del Este…
Entre la edición francesa (2000) y la primera versión en castellano (2002) de Mi tesoro te espera en Cuba, Edebé publicó mi novela La tremenda bruja de La Habana Vieja. Aquí utilicé la caricatura y la fantasía para recrear la decadente Habana de los últimos años. El tema: la relación entre una malvada bruja y su adorable sobrina-tataranieta es una metáfora de la interculturalidad. La niña es una estudiante ejemplar —como esos “pioneritos” vestidos de rojo que son todo un emblema de la Cuba “del hombre nuevo”— y la bruja, una “lacra del pasado” que odia a los Comités de Defensa de la Revolución y que tiene en un rincón los atributos de la “brujería palera”, una de las tres religiones afrocubanas… aunque por lo demás presente todos los estereotipos de la bruja occidental, incluidas escoba voladora o la bola de cristal.
Pero donde más evidentemente mi pluma moja en manantial cubano es en La leyenda de taita Osongo (editado en francés en 2004 y en castellano en 2006). En esta obra he novelado la trata negrera y la esclavización de africanos en la Cuba del siglo XIX, nutriéndome de Historia, tradiciones afrocubanas y hasta de un dramático secreto de familia. Los personajes principales: el negrero y su esclavo rebelde Taita Osongo, representan el choque entre blancos y negros, entre la explotación racional de mano de obra esclava y el pensamiento mágico como arma de resistencia que alimentaron —junto a otros ingredientes— el pulseo sangriento de la primera guerra de independencia: crisol de la nacionalidad cubana.
El esclavo es un emigrante forzado que, privado de toda su identidad: desde el nombre a sus creencias, lengua, costumbres, estructura social, paisaje y referencias materiales, debe desarrollar formas muy sutiles de preservación de su cultura. Por ser intercultural, esta corta novela, con la que luché durante 18 años, no solo me permitió introducir, por primera vez, lo afrocubano en mi obra, sino que incorpora incluso recursos del cuento tradicional ruso (influencia literaria de mi infancia en la Cuba pro soviética de los años 60 y 70).

Entre los autores que trabajan la interculturalidad, ¿quiénes te gustan? ¿Citarías alguna obra en concreto?

No tengo un repertorio de autores interculturales. He vivido en varios países, bajo el imperio de cuatro idiomas, y leo en cinco lenguas; en París, vivo en un barrio intensamente multicultural; escribo para ser publicado —incluso cuando se trata del castellano— en países diversos y lo tengo en cuenta… Todas las culturas y las épocas me interesan, pero no son los libros interculturales sino los “de origen” los que complementan la situación de interculturalidad que es la mía como cubano trashumante y universalista.
Cuando pienso en libros interculturales que me gustan me vienen a la mente dos tebeos:
Persépolis, de Marjane Satrapi y El gato del rabino, de Joann Sfar. Su interculturalidad me parece más nutritiva precisamente por darse en el marco de un género mestizo —de literatura, dibujo y cine— y porque en su mensaje, forma y plano referencial se superponen varias culturas.

En la LIJ [Literatura infantil y juvenil] hay algunos temas que se trabajan según la moda, por poner un ejemplo, anorexia y de repente puedes encontrar 40 libros que trabajan ese tema en las librerías. En tu opinión, la interculturalidad es algo de moda o algo más.

La interculturalidad, como cualquier otro “tema” puede ser tratada como una moda y resuelta con la consiguiente superficialidad. Pero como es un componente fundamental de la sociedad contemporánea, es algo que ha llegado para quedarse… hasta que se produzca la transculturación: es decir el mestizaje que dará por resultado una cultura nueva: heterogénea, más rica, positivamente contradictoria y universal.
Los libros que abordan la interculturalidad porque está de moda pasarán rápidamente al olvido, como pasan todos los libros hechos de prisa, por apuntarse a lo que “se lleva” o por participar en un debate ideológico. Los libros verdaderamente interculturales, los que llevan la interculturalidad en su estructura, en su sangre de palabras, sí se sumarán al patrimonio literario, lo enriquecerán y modificarán.

Según los expertos, en el ámbito de la interculturalidad se necesita tener un espíritu abierto para superar lo que se conoce como “espíritu del muro”. ¿La literatura puede influir en ello? ¿En los esfuerzos que se hace no se percibe claramente un poco de lo “políticamente correcto”?

Rosell,JF.TaitaPara mí la interculturalidad está en el encuentro entre modos distintos de vivir e imaginar, entre maneras diferentes de expresarse, y mucho menos en el argumento de una novela —perfectamente occidental— que cuenta a lectores occidentales la aventura de un emigrante.
Puede ser que un chico que descubra en una novela cómo llegaron a España los hombres de piel negra que venden discos compactos en las aceras llegue a sentir conmiseración y tolerancia. Pero para que comprenda, respete y estime realmente a esas personas, nuestro chico tiene que saber no solo los riesgos que han corrido para venir a Europa y en qué difíciles condiciones se instalan entre nosotros; también tiene que saber el chico de nuestro ejemplo qué cultura hay detrás de los emigrantes; qué riqueza espiritual enjoya su pobreza material; qué los hace reír y llorar, qué sueñan y a quién le rezan; qué músicas cantan y bailan, qué comen y beben, o no… Y para acceder a todo esto, es imprescindible darle a escuchar la voz de los mejores representantes de esos pueblos cuyos jirones desesperados llegan a nuestras ciudades o a los “mares de plástico” de Valencia, Murcia y Andalucía.
En lugar de estar tan preocupados por dar a conocer la aventura (y sobre todo la desventura) de los emigrantes, los editores deberían darnos a conocer toda la diversidad de culturas del mundo a través de documentales, de cuentos tradicionales y, sobre todo, de libros contemporáneos —juveniles, pero también infantiles— de los países que nos enriquecen con parte de su población activa.
Tengo la impresión de que los autores magrebinos están de moda en España; en literatura para adultos y en literatura juvenil, más que en literatura infantil. Sin embargo, la muy importante emigración hispanoamericana ¿está equitativamente representada en la edición infanto-juvenil? ¿Cuántos escritores ecuatorianos, dominicanos o peruanos han sido publicados en España? Solo destaca alguno radicado en España hace tiempo. Si no, ¿quién sabe siquiera que hay literatura infantil en Ecuador, República Dominicana o Perú?
En España no solo se publica poquísima literatura iberoamericana, sino que tampoco se importan títulos editados en Hispanoamérica. Me consta que empresas transnacionales como Alfaguara o SM tienen por política no traer a España la producción de sus respectivas sucursales latinoamericanas. Más grave aún: no pocos libros de autor latinoamericano originalmente publicados en España han sido trasladados a los catálogos ultramarinos; sin que nada justifique que un escritor colombiano pueda resultar más interesante o comprensible para un joven mexicano que para un chico español. El principal argumento es que los castellanos de Ultramar no resultarían comprensibles para los chicos españoles, o que las referencias culturales que contienen tales libros no serían “reconocidas” o comprendidas por los jóvenes lectores ibéricos.
Pero entonces, ¿qué pasó con el interés por la interculturalidad? Si empezamos por considerar incomprensibles y ajenos algunos vocablos, modos de vida, elementos de cultura material y algunas fechas y nombres históricos (probablemente suficientemente integrados a la trama como para no detonar) ¿cómo aspirar a educar a nuestros retoños en la tolerancia y la sensibilidad hacia la diferencia?

¿En qué medida se debe utilizar la literatura para abrir ideas? Algunas veces esta subordinación nos puede llevar al panfleto.

Personalmente, me interesa menos contarles la vida de los emigrantes a los chicos con que me codeo —en Francia o en España— que explicarles que esas personas de piel negra o amarilla, de culto musulmán o budista, de acentos o costumbres desconocidos… en el fondo son iguales a ellos, a nosotros.
Sospecho que si, por primera vez, decidí hacer las ilustraciones de uno de mis álbumes ilustrados es porque quería introducir un mensaje subliminar de interculturalidad. La trama de La canción del castillo de arena es “universal”: un niño y su padre construyen castillos de arena que el mar deshace cada noche, poniendo a prueba la tenacidad y la imaginación del chico. El mensaje más perceptible es filosófico y ecológico. Pero con mis ilustraciones para esta tercera versión del cuento, hice “exóticos” a los personajes: el padre es negro y el chico mulato, lo que supone una madre —no evocada por el texto ni presente en las ilustraciones— de piel tan blanca como la de la Princesa Caracola con que el niño protagonista habita sus castillos (¿en el aire?) de arena. Lo que insinúo es que la “gente de color” no protagoniza solo las temáticas que le son habitualmente asociadas en la edición occidental: emigración, discriminación racial, pobreza, compenetración con la naturaleza, familia extensa o tradiciones orales. Mi cuento sugiere que los niños “étnicos” viven experiencias comunes a cualquier niño: tienen celos, miedo a la oscuridad, “mojan” la cama, descubren las normas sociales y las reglas básicas de higiene, quieren una mascota… Y si mis jovencísimos lectores no son conscientes de este mensaje, tanto mejor, porque la canalización es la mejor forma de asimilación.
En mi opinión, en literatura la única forma legítima de trasmitir ideas es despojando éstas últimas de toda obviedad. En cuanto se intenta instrumentalizar un texto literario éste deja de serlo y se hace a otra cosa, infinitamente más simple y menos duradero.
“La rosa es sin porqué”, nos recuerda Borges que dijo Angelus Silesius.

En Europa son muchos los escritores de diferentes procedencias que escriben en lenguas europeas -Rafick Schami, Tahar Ben-Jelloun…-; en el País Vasco o en Cataluña todavía no existen, excepto algún contador de cuentos. ¿Lo veis como un síntoma de algo? ¿Creéis que los hijos de los emigrantes traerán un aire nuevo? ¿Queremos recibir ese aire nuevo?

En un sucinto estudio sobre la literatura beur (descendientes de emigrantes arábigo-magrebinos en Francia), Alec Hargreaves subraya: “la primera generación de emigrantes se preocupaba sobre todo por los problemas de la vida activa. En sus hijos tienden a predominar los problemas de escolarización y de vida familiar. La crisis de identidad experimentada por numerosos adolescentes franceses se acompaña, en el caso de los beurs, de una crisis cultural. Atraídos simultáneamente por su cultura de origen y la cultura francesa, los jóvenes procedentes de la inmigración tienen experiencias a veces tan dolorosas como interesantes como materia narrativa”1.
Este sector de la población francesa comienza a contarse a principios de los años 1980 y hoy constituye una parcela importante e indisociable de la literatura francesa, incluida la infanto-juvenil. En sus inicios se trató mayoritariamente de relatos de aprendizaje (Bildungsroman), de autoaprendizaje; y aunque pronto comenzaron a independizarse de lo autobiográfico, el vínculo con la verdad da un valor a esos textos que no encuentro en tanta novela que narra, desde fuera, las problemáticas interculturales.
En la medida en que los emigrantes se integren a la realidad del País Vasco, de Cataluña o de cualquier otra comunidad autónoma, en la medida en que hayan superado las urgencias de la supervivencia, se revelarán como escritores perfectamente biculturales. Y como los numerosísimos autores e ilustradores franceses que también son magrebinos, libaneses, turcos, subsaharianos, vietnamitas o chinos, también los habrá españoles con orígenes al otro lado del Mediterráneo. Será una segunda o tercera generación que se habrá integrado a la realidad española sin perder la identidad de sus padres o abuelos emigrantes, y producirán una literatura y un arte intercultural y, después, multicultural.
En Francia existen hoy incluso formas reconociblemente mestizas, tanto por las particularidades del lenguaje como por sus formas genéricas —la poesía rítmica conocida como slam, es el más visible ejemplo— que evidencia no solo experiencias sino expresiones peculiares.
Por otra parte, incluso sin poseer raíces en otros países, los escritores españoles pueden enriquecerse con elementos externos, de la misma manera que en la música popular europea se confunden el rock y el reggae, la balada y el bolero, la pop y la salsa.

Según dicen, en la Rioja alavesa los gitanos españoles que van a recoger la uva quieren someter a los gitanos portugueses. ¿Es acaso destino del hombre el querer dominar al otro?

Nadie está a salvo de cometer injusticias. Ser víctima del racismo, de la marginación, de la privación de derechos es la peor manera de enseñar la tolerancia, la fraternidad y la democracia. Si la letra no entra con sangre, la justicia menos todavía. Tampoco basta con proporcionar lecturas ejemplares para inducir comportamientos ejemplares. Solo la permanente vigilancia, la autocrítica y el acceso a la cultura —propia y ajena— pueden educarnos en el respeto a los demás y conducirnos al reino de los Derechos Humanos.

Rosell,JF.CubaDest

Recientemente han traducido la novela La armada salvadora del joven marroquí Abdela Taia. Está situada en Suiza, y el protagonista se da cuenta de que los emigrantes son tomados-utilizados-tirados como amantes, trabajadores o sirvientes. ¿Qué os parece, en ese sentido, la actitud y comportamiento de Occidente? (Se podrían citar los casos particulares de Suiza y más en concreto de Austria: realidad, el día a día).

No conozco la novela citada, pero lo que su autor denuncia ha ocurrido siempre y en todas partes. A principios de siglo, los suizos de las clases altas o de los cantones hegemónicos usaban y tiraban a otros suizos, o a italianos, españoles y portugueses. Y Austria hizo lo mismo con los diversos pueblos, al sur y al este, de su otrora Imperio.

Pero ¿cuántos marroquíes no se comportan de la misma irrespetuosa manera con los saharauis?, ¿cuánto mauritano de piel clara no discrimina y explota a los negro-mauritanos?, ¿cuál es la terrible situación de la mano de obra indo-paquistaní en los ricos emiratos árabes? La lucha por la igualdad y el respeto del otro, del más débil, del más pobre, del menos educado es la Misión de la especie humana, el verdadero objetivo de su desprendimiento de la más evolucionada especie de macacos.

¿El plurilingüismo de países como Suiza es suficiente para garantizar la interculturalidad? En ese sentido, ¿la traducción tiene algún sentido en países de esas condiciones?

Tengo entendido que en Suiza la mayoritaria comunidad germano parlante no habla generalmente las otras lenguas oficiales: el francés, el italiano y el romanche. Si todos los suizos fuesen plurilingües serían la sociedad ideal que no son, y quizás respetarían más a los emigrantes noeuropeos. Pero —permítanme la boutade— gente tan virtuosa no podría ser una potencia bancaria mundial y el neutral país desaparecería.
Tampoco los belgas son todos trilingües francés-flamenco-alemán, ni todos los canadienses hablan francés e inglés.
Hay muchos países africanos donde la mayoría de la gente habla más de una lengua: el francés o el inglés de la antigua metrópoli, que sigue siendo lengua de cultura y de pasaporte, y más de una de las lenguas de las diversas comunidades étnicas que comparten nacionalidad. Desde ese punto de vista, tales países serían más ejemplares en términos de democracia lingüística que Suiza. Pero tienen todavía pendiente la integración nacional y carecen aún de estructuras democráticas genuinas, eficaces y estables, así como de acceso generalizado a la cultura, empezando por la cultura escrita.
No menos triste es constatar que los peruanos, los paraguayos o los guatemaltecos prefieren estudiar el inglés al quechua, el aymará o el maya que habla la importantísima minoría indígena.
O sea, que la traducción es y será siempre necesaria.

Hay quien dice que en las editoriales y en las escuelas les interesa más el qué se dice, que el cómo; es decir, más el mensaje que el cómo esté expresado, y que eso empobrecería la literatura. ¿Estáis de acuerdo?

Es abrumadoramente cierto. La prioridad concedida al tema y el mensaje sobre la coherencia y densidad de la trama, la calidad de los personajes y el brillo del estilo es cometida no solo por editoriales, maestros y bibliotecarios, sino incluso por la mayoría de los críticos. Y no solo en lo relativo a la interculturalidad y otros “temas transversales”. Muchos libros que se han publicado —incluso con gran éxito de venta y crítica—, han sido valorados solo porque abordan una temática socialmente necesaria o —más cínicamente— porque “vende”.
Victorias pírricas…
Cuanto más importante es una temática, con más rigor ha de ser tratada. La cantidad no puede suplantar a la calidad, como la actualidad o el compromiso no pueden sustituir a la profundización y la autenticidad. O sea, parafraseando una famosa aporía: una buena palabra vale más que mil palabras… vanas.
Necesitamos buenos libros —escritos con cerebro y corazón, como prometiera Nicolás Guillén al entrar en literatura—; buenos libros interculturales, buenos libros monoculturales, buenos libros.

Para terminar, ¿Habéis leído algún libro que os haya “abierto los ojos” y os haya dado la opción de sumergiros en otras realidades? ¿Qué libro ha sido?

Rosell,JF.CancionCastilloEs una pregunta extremadamente difícil de responder. ¿Cuántos libros no me han abierto las puertas a mundos poco o nada conocidos? Y a la inversa, ¿cuántas situaciones de la vida o experiencias estéticas otras (cine, museo, música) no me han llevado a buscar más en los libros?
Tengo la costumbre de acudir a mis diccionarios —que son numerosos— o los de la excelente red de bibliotecas de París, más información sobre los nombres (de personalidades político-sociales, artísticas, científicas, de ciudades y países, de animales y plantas) que la actualidad me revela o recuerda.
Si leí los fascinantes Edda escandinavos fue porque viví en Dinamarca, si me asomé a La epopeya de Gilgamesh fue porque escuché cantar fragmentos del magnífico poema a Ahmed Azrié, si me pasé meses leyendo sobre los antiguos egipcios fue después de la exposición Los tesoros sumergidos de Alejandría en el Grand Palais de París (y para responder a las preguntas de un colega que escribía en Cuba una novela ambientada en el Antiguo Egipto). La magnífica novela Aventuras de Simbad el terreno me llevó a interrogarme sobre el mundo arábigo-pérsico y la fascinación que generó en la Francia del Siglo de las Luces, y me asomé al Imperio Chino a través de la comparación de un cuento de Andersen adaptado por el cubano José Martí. Todo conduce a todo. Esas lecturas, que me remiten a épocas remotas, arrojan luz sobre la problemática actual entre el Islam y Occidente (mi Dictionnaire de l’Islam tiene hoy las páginas muy usadas), y me permiten tener otra mirada sobre mis vecinos de origen argelino, tunecino, israelí o palestino…
Siempre hay una laguna que colmar, un malentendido que esclarecer gracias a los libros, y es en esos huecos y falsas certidumbres donde se alojan los estereotipos y prejuicios que conducen al hombre a tanto acto estúpido, odioso o criminal.
Pero he leído relativamente pocos libros de los que suelen calificar como “interculturales” en las bibliografías usuales.

Joel Franz Rosell
Escritor e ilustrador cubano residente en París
Mayo de 2008

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1 «A la rencontré de deux cultures, les romanciers beurs», par Alec G : Hargreaves. La revue des livres pour enfants. Paris, otoño 1990.

“DIME QUÉ LEES y te diré si eres libre” es el lema del Plan Lectura

Posted in A propósito de la lectura by Eddy D. Souza on 05/15/2009
Fernando Botero. Muchacha leyendo.

Fernando Botero. Muchacha leyendo.

Por Ana María Hernández G.
Fuente: El Universal

 

Banderas, aplausos, vítores y promesas por la liberación del pensamiento y fortalecimiento de la revolución bolivariana fueron los ingredientes de la inauguración del Plan Revolucionario de Lectura (PRL), realizado ayer en la sede del Ministerio del Poder Popular para la Educación.

Con la ausencia del titular del despacho, Héctor Navarro, pero la presencia de la presidenta del Instituto Nacional de la Juventud (INJ), María Rosa Jiménez y del coordinador de Formación y Promoción de la Oficina del PRL, Carlos Duque; se dio inicio a la actividad denominada “Dime qué lees y te diré si eres libre”.

La actividad contó, igualmente, con la presencia de las primeras quince escuadras de lectura, conformadas cada una por diez integrantes. En total se trata de 150 personas, todas empleadas del INJ.

Jiménez llamó a todos los “servidores públicos a la lucha revolucionaria”, y calificó de importante esta actividad que marca la “construcción de la identidad, patriotismo y liberación del pensamiento”. Igualmente justificó la escogencia del lema “Dime qué lees…” porque es una expresión “del argot popular, que recoge la expresión de nuestro comandante Chávez. Nosotros asumimos este plan como una tarea más”, recalcó.

Además, la presidenta del INJ advirtió que habrá evaluaciones de las escuadras, y que la escuadra que trabaje mejor -prometió- “participará en el primer encuentro de escuadras revolucionarias de lectura con el presidente Chávez, para la evaluación trimestral”.

Por su parte, Duque volvió a recalcar lo dicho en la reciente entrevista con El Universal: “¿por qué este plan es revolucionario? porque fortalece la identidad latinoamericana y antiimperialista”, y refuerza “los valores socialistas”.

Finalmente, cada escuadra recibió su respectiva bandera ostentando sus apelativos: Amazonas, Los Aponwao, José Félix Ribas, Oso frontino, José Martí, Estrella roja, Churún Merú, Waraira Repano, Los Criollitos, Los vergatarios, Cacique Tiuna, Simón Rodríguez, Araguaney, Macizo guayanés y Andrés Bello.

CHÁVEZ lanza su revolución cultural

Posted in A propósito de la lectura by Eddy D. Souza on 05/14/2009

librosrojosVenezuela emprende un plan de lectura para fomentar el “socialismo del siglo XXI” – El Gobierno elige un centenar de títulos, entre ellos los discursos del presidente

Por Maye Primera
Fuente: El País

El Gobierno venezolano ha hecho correr mucha tinta en los últimos cinco años para llenar de nuevos libros la “sección ideológica” de las bibliotecas públicas del país. Ahora, con las estanterías completas y habiendo concluido el programa de alfabetización, el presidente Hugo Chávez pone en marcha el Plan Revolucionario de Lectura (PRL) para “reafirmar los valores conducentes a la consolidación del hombre nuevo y la mujer nueva, como base para la construcción de la patria socialista”, “desmontar el imaginario del capitalismo” y “recontextualizar la historia”, según el Ministerio de Cultura.

“Leer, leer y leer, consigna de todos los días. Lectura para la conciencia”, dijo Chávez al anunciar el lanzamiento del proyecto desde la nueva sede de la Galería de Arte Nacional y ante un auditorio de niños vestidos con delantales rojos con letras blancas que decían: “Cultura, corazón adentro / misión socialista”. “Tenemos que inyectarle a la contrarrevolución todos los días una dosis de liberación a través de la lectura”, añadió. El PRL ha sido diseñado, según el mandatario, para generar “un acto colectivo orientado a fomentar el socialismo”.

Las bibliotecas han sido rápidamente equipadas con ejemplares de El socialismo venezolano y el partido que lo impulsará, un libro escrito por el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, y el vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Alberto Müller Rojas. También con títulos como ¿Por qué soy chavista?, del ex ministro del Poder Popular para la Cultura Farruco Sesto, e Ideas cristianas y otros aportes al debate socialista, que reúne extractos de los discursos de Hugo Chávez en torno al tema de la condición socialista de Jesucristo.

Che Guevara
En la selección tampoco faltarán tomos sobre el pensamiento del Che Guevara y el Manifiesto comunista. ¿Es un proyecto ideológico? “Sí que lo es”, dice sin rubor Edgar Páez, representante de la Oficina Nacional del Plan Revolucionario de Lectura, con la convicción de que hasta las recetas de cocina guardan entre sus líneas un mensaje ideológico. “Ha habido una declaración explícita del comandante-presidente en el propio acto de lanzamiento, cuando advirtió que se trata de un plan de formación, y todo plan de lectura es un proyecto de formación ideológica”, sostiene Páez en una entrevista publicada por el semanario Todos Adentro, que edita el Ministerio de Cultura. Una de las preocupaciones, dice Páez, es que “los niños están siendo formados con libros que aún llaman descubrimiento a la invasión del Imperio español u otros eufemismos que buscan endulzar el genocidio de los pueblos originarios. Nosotros queremos, como parte de este plan, comenzar a llamar a las cosas por su nombre”.

El PRL, al menos en su primera etapa, está dirigido a los adultos agrupados en las organizaciones vecinales, obreras y estudiantiles creadas por el Gobierno como base social de su proyecto político: a los Consejos Comunales, a las Empresas de Producción Social, a las Aldeas Universitarias. Luego vendrá el turno de los “colectivos neoalfabetizados” de las escuelas y los hospitales. Hace casi cuatro años, en octubre de 2005, el Gobierno declaró al país como “territorio libre de analfabetismo”, al anunciar los resultados de la Misión Robinson, el programa de alfabetización puesto en marcha en 2003 con la cooperación del Gobierno cubano y antecesor del PRL. Hasta 2001, la media nacional de analfabetismo era del 9% entre los venezolanos mayores de 15 años. Entre 2003 y 2005, esa tasa se redujo al 6%, según los datos oficiales.

La aplicación del PRL tiene un cronograma muy concreto. Luisa, que es presidenta de un consejo comunal de una barriada popular del Estado de Carabobo, ya recibió instrucciones de cómo organizar a su primer grupo de lectura y qué títulos, de los que le han dado como referencia obligada, les corresponde leer en cada etapa. “Primero viene el momento de la selección y organización de los grupos, en el que debemos atraer a la gente hacia la lectura con libros como las Cartas de amor de Manuela Sáenz a Simón Bolívar, para que le agarren el gusto al asunto y no se aburran. Después es que viene el trabajo ideológico como tal y la división en escuadras”.

Las Escuadras Revolucionarias de Lectura serán, según las instrucciones repartidas por el Ministerio de Cultura entre los consejos comunales, “la unidad básica de organización comunitaria y funcionarán como grupos de lectura en los que la selección del material bibliográfico estará definida ideológicamente, dado el contexto político y los objetivos del plan”. A ellas, ordena el Ministerio, les corresponde desarrollar la etapa “de consolidación de la lectura para el pensamiento crítico y revolucionario”.

Aparte de los libros antes mencionados para reforzar el “socialismo del siglo XXI” bolivariano, el Gobierno promoverá la lectura de un centenar de obras de autores venezolanos y extranjeros editadas en el país y repartidas en forma gratuita. Hasta el momento, el Gobierno sólo ha ofrecido los nombres de una decena de libros. Entre ellos aparecen Inventamos o erramos, escrita en el siglo XIX por Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar, y algunos textos que fueron objeto de culto entre la izquierda venezolana de los sesenta y setenta, como Venezuela violenta, de Orlando Araujo, y Teoría de la ideología, de Ludovico Silva. También se incluyen otros libros menos célebres y más recientes, como Dictadura mediática, de Luis Britto García; Discursos de Chávez, de Leonardo Ruiz; Che, comandante del Alba, de Modaira Rubio, y El código Chávez, de Eva Golinger.

Ilustración de Zardoyas

Ilustración de Zardoyas

Restricciones a la entrada de libros
Las editoriales privadas que operan en Venezuela no se explican cómo el Gobierno podrá desarrollar un verdadero plan para incentivar la lectura cuando ha impuesto restricciones cada vez más férreas para la importación de libros a través del control de cambio de moneda que rige desde 2003.

Para lograr la concesión de dólares preferenciales para pagar las importaciones -a un cambio de 2,5 bolívares por dólar-, las editoriales deben primero tramitar un certificado de no producción y enviar una lista de los títulos que desean importar al Ministerio de Industria y Comercio. El organismo aprobará la petición sólo en el caso de que se demuestre que esos títulos no se editan en el país o que otros autores locales no han trabajado la misma temática.

“Es el único país del mundo en el que hay este tipo de restricciones para importar libros”, cuenta Víctor García, director comercial de la editorial Random House Mondadori. “En el último año, Venezuela se ha privado de miles de novedades de la industria editorial del mundo. Incluso, muchos libros de izquierda que al Gobierno le interesaría tener aquí para el desarrollo de su mismo plan no llegan. Y no se van a poder editar acá, porque también hay restricciones para la importación de papel, tintas y repuestos de maquinarias”, añade.

Saltarse las normas para conseguir los dólares no es una opción. Las editoriales que lo intenten en el mercado paralelo de divisas -donde el tipo de cambio triplica al oficial- corren el riesgo de ser sancionadas con multas o con penas de prisión de tres a siete años para los autores de la operación.

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