Del AIRE en Ayestarán
Yaismel Alba Garib.
Cubaencuentro | 02/28/2012.
Alrededor de estos primeros meses del año, sobre los cuales vagan fechas conmemorativas de sentida trascendencia, el país inaugura oficialmente las deferencias artísticas por el centenario del natalicio de Virgilio Piñera, quien desde su reposo quizá todavía continúa ofreciendo muecas no solo para escribientes, sino para creadores todos, deudores de una de las obras más importantes de la dramaturgia cubana, la de un poeta lanzado siempre al abismo de la Isla que lo vio nacer en la provincia de Matanzas.
Si solo bastara con opulentos homenajes o decadentes pulcritudes de textos reeditados, para traer a colación al autor de La Isla en peso, entonces daríamos por enterrado de una vez el asunto de la recordación, por ser éste propósito leve a la hora de sopesar las reliquias culturales del mencionado autor en comparación con el breve y cortés cumplido de nuestra dirección cultural. Pero afortunadamente, los cien años de Virgilio Piñera son celebrados de maneras diversas por artistas de la escena. Entre ellos, el director de teatro Carlos Celdrán, quien con su grupo Argos Teatro repone la obra Aire frío, de un Piñera en el país que actualmente siente calores diferentes a las exhalaciones de hace medio siglo atrás, justo cuando Humberto Arenal la estrenara.
Una vez más, la pieza es traída a las tablas cubanas, en esta oportunidad a las de Ayestarán y 20 de mayo, sede de la agrupación que ha ido consolidando un tipo de teatro realista, con el que los espectadores han ido, asimismo, vigorizando la mirada hacia obras tratadas de esta manera. Celdrán arriesga con Aire frío públicos ya marcados por demasiadas crisis, predispuestos hacia otras realidades similares a las cotidianas. Por ello, representa el texto dramático desde la conjunción de elementos propiamente escritos y elementos escénicos, con los cuales propone una puesta donde la continuidad de las escenas, sus transiciones y signos, complementa la recepción de los espectadores, a los que se les propone conflictos y personajes sintetizados de la sociedad cubana, ¿contemporánea?. Solo si se desea identificar como tal a las circunstancias de vida de la familia Romaguera, que pueden ser las de cualquier hogar de este país.
Sobre el asunto mucho se ha discutido. Luz Marina desea por sobre todas las demás aspiraciones, un ventilador, que le purifique no solo el cuerpo, sino un espíritu encerrado en las cuatro paredes de una casa deteriorada, donde todos sus habitantes acumulan propósitos y en la que constantemente se desbordan voluntades quebradas, para al final dejar que transcurran las tempestades y sus calmas en constante enfrentamiento. Así, sus padres Ángel y Ana conviven para sostener el núcleo familiar. Su hermano Oscar, poeta, no desea emplearse en otro oficio que no sea su escritura. Otro hermano, Enrique, se abstiene ante la obligación de ayudar económicamente a la familia. Mientras que Luis, mayor de los hermanos, regresa de New York sordo, para confirmar que los problemas planteados tendrán que resolverse en la casa.
Percibo la falta de recursos frente a las necesidades de Luz Marina, por ejemplo, quien tiene calor y quiere comprar un ventilador, pero no puede porque su hermano Enrique no le ayuda económicamente, porque necesita dinero para sostener la casa, porque desea ayudar a su hermano Oscar en su libro de poemas, porque quiere vivir y no puede. Por lo que reacciona de manera agresiva ante cualquier enfrentamiento, a la vez que afirma racionalmente que un pez no puede nadar en el asfalto, o se reconoce en una estrofa de Oscar, cuando este señala en un verso que ve rodar las lágrimas de su hermana. Así, su irritación contrasta con situaciones pasionales como el extravío quimérico de ganar la lotería, o con momentos de tranquilidad, mientras afirma adormecida su deseo de comer al día siguiente carne con papas.
Estas oposiciones traen consigo otro de los conflictos, la preservación de la unidad familiar frente al ejercicio de las voluntades personales como expresiones de un sentido de vida. Así, la relación de Ángel con su sobrina Beba atenta contra la sostenibilidad de la familia. La poca ayuda económica de Enrique ocasiona seguidos enfrentamientos con Luz Marina, quien trata en todo momento de hacer explotar la intimidad. El viaje de Oscar a la Argentina para encontrar dónde sostenerse, mientras se despide del hogar en una escena donde los enfrentamientos de la familia ceden a la verdad del amor, climatiza la inercia familiar. La voluntad de Enrique, además, de enfrentar la ociosidad de Oscar, agrediéndolo por su condición de poeta, resquebraja e impulsa a su vez el hogar.
El conflicto implícito de la homosexualidad
Precisamente, alrededor de la homosexualidad de Oscar, conflicto implícito en la obra, se esconde otra de las temáticas del texto. No solo a su familia colocó Virgilio en Aire frío, sino a su propia esencia, más allá de envoltorios de celofán o de caricaturas hiperbolizadas de un poeta, que por ese entonces y por este acá, cómo no, era y todavía continúa siendo “medio raro” para la sociedad, sexualmente hablando. A quienes conocemos testimonios relacionados con la vida personal de Virgilio Piñera se nos hace muy fácil comprender la sexualidad de Oscar en esta obra, alter ego dramático de su escritor. Pero el lector general, sépase sin necesidad u obligación de saber detalles privados del autor, se le propone un carácter que comienza enseñándole a su hermana, desde la escritura, el verso “El pez de la torre nada en el asfalto”. Poesía modernista, dice Oscar, pero Luz Marina no lo entiende, aunque después rotundamente afirme que la familia es la familia. Luz Marina le pregunta por el amigo que no viene a comer hace unos días. Queda sugerida de esta forma la sexualidad de Oscar, quien fuera de su tendencia literaria evidencia señales que apoyan la opinión hacia la homosexualidad.
El propósito de no trabajar en nada que no sea su escritura, la relación de complicidad con su hermana, los enfrentamientos con los personajes masculinos de la obra como Enrique y Ángel, complementan la afirmación de su inclinación. Para Virgilio no es necesario dilatar los diálogos como terapias sicológicas respecto al apoyo o no de la familia hacia este tema, sino exponer la homosexualidad tal es reconocida con ese mismo proceder en la sociedad, que esconde y a la vez apoya la diferencia. Por eso nos damos cuenta de los signos textuales que a veces están implícitos en una frase poética u otras se cubren en un diálogo como en el que el padre afirma su afición por la guerra mientras el hijo dice que lo suyo es la poesía, sencillamente. Han quedado sosegados tres conflictos que tienen validación en el texto, tres temáticas a las cuales me acerco porque las considero motivadoras y todavía capaces de cubrirme con emociones.
La estructura de la puesta, en escenas consecutivas sin la separación en los tres actos del texto original, dinamiza el argumento al condensar todas las circunstancias en un gran acto. En este, Celdrán teje su lenguaje escénico con varios signos identificadores del discurso textual y de su propio objetivo como director. De ahí, el diseño de luces de Manolo Garriga, quien ambienta el interior de la casa a través de dos persianas de aluminio por donde entran los rayos del sol o la penumbra de la noche. Colocada una en la pared del extremo izquierdo, y otra en un pasillo al costado derecho de la pared frontal, ambas ventanas propician una atmósfera realista. El espectador, incluso, puede detenerse por un segundo y sentir cómo la dimensión de las luces sobrepasa toda mímesis al lograr una identificación tal que pareciera estar asistiendo a la mirada de una mañana resplandeciente, de un mediodía sofocador, o al silencio lunar de una noche por la que pasean personajes a hurtadillas.
De igual forma, el trabajo actoral iguala en calidad con el diseño de luces. Yuliet Cruz en el personaje de Luz Marina controla sus movimientos en escena, justos y precisos en la interpretación. Su voz puede desgarrarse en ocasiones y contenerse en otras, pero nunca pierde las cualidades expresivas de su carácter actuado. Pancho García, en el papel de Ángel, mantiene la demostración de un actor marcado por la sapiencia de Teatro Estudio, de cuyo seno supo beber para hacernos expresar sencillamente ¡bravo! ante sus pasos seguros y una cadencia vocal real, sin intromisiones representativas ni burdas entonaciones fuera de lugar. Ambos actores son apoyados por caracterizaciones como la de Waldo Franco, en el rol de Luis, quien distingue por el tono vocal agudo, hilarante para el público. Similar en caracterización, Alexander Díaz como Oscar representa un amaneramiento un tanto equívoco, aunque sus intenciones por momentos hacen obviar este detalle. Mientras que Verónica Díaz como Ana, José Luis Hidalgo como Enrique, y Rachel Pastor y Edith Obregón alternando a la vecina Laura, maniobran con actuaciones un tanto fuera de lo que la escena y los otros personajes desean trasmitir, pero igualmente valederas por sí solas, aunque esta diferenciación cause absurdos que pudieron ser eliminados. Por otro lado, el actor Michaelis Cué fue invitado especialmente para que interpretara a Benigno, personaje que llega de visita al hogar de los Romaguera con el propósito de patentizar un invento de inodoro, cuya representación en La Habana confía a su amigo Ángel.
Más allá de una interpretación propia de Aire frío, Carlos Celdrán afirma en las notas del programa de mano: “Encontré así el camino de la versión, deseché la construcción de un dispositivo de época para centrar la acción en cualquier tiempo cubano, y abrir el horizonte a comportamientos y caracterizaciones libres de arqueologías, donde los actores pudieran acercar los personajes a nuevas resonancias”. Y es que exactamente fue este su sentido, proponer una familia legendaria de la dramaturgia cubana en un tiempo y un espacio que por ser tan habituales se tornan sublimes, sustraídos precisamente de todo contexto preciso.
La habanera calle Ayestarán resguarda poesías. Virgilio Piñera vivió en Panchito Gómez 257. Argos Teatro vive en un edificio masónico, ahora teatral, en 20 de mayo. Las coincidencias son motivos que se tuercen en verdades cada día más constantes. De ellas nacen obras de teatro como Aire frío, que no solo es la historia de una familia cubana, sino el devenir de un país extraordinario, tan real como una casa en ruinas, como personas inconstantes, o como el llanto a oscuras de una familia que vuelve siempre al inicio.
Aire frío GIRA por cinco ciudades de España
Aire frío, la obra cumbre del teatro cubano contemporáneo, en versión libre de Raquel Carrió a partir de la obra de Virgilio Piñera, dirigida por Mario Ernesto Sánchez, producida por Teatro Avante, tendrá una gira por España donde se presentará en Murcia (7 de marzo – Teatro Circo Murcia), Molina de Segura (9 de marzo – Teatro “Villa de Molina”), Yecla (10 de marzo – Teatro Concha de Segura), Madrid (14 y 15 de marzo – Casa de América, Anfiteatro Gabriela Mistral), y Toledo (17 de marzo – Teatro de Rojas).
Aire frío regresa a España, después de una exitosa gira representando a los Estados Unidos en festivales internacionales. “Desde que estrenamos esta versión de Aire frío en julio del 2009, obra que clausuró el XXIV Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami, la obra se ha presentando con éxito en Costa Rica, Brasil, Puerto Rico y España, además de haber estrenado el On Stage Black Box Theatre del Miami-Dade County auditórium en enero de 2011”, dijo Mario Ernesto Sánchez, fundador y director artístico de Teatro Avante.
El elenco de Aire frío lo componen Marilyn Romero (Luz Marina), Ana Viña (la madre), Gerardo Riverón (el padre), Leandro Peraza (Oscar), Julio Rodríguez (Enrique/Miranda) y Carlos Brito (Luis). La música original es de Mike Porcel, los diseños de escenografía, vestuario y utilería son de Pedro Balmaseda y Jorge Noa, y el diseño de luces es de Mario Ernesto y Ernesto Padilla, quien también desempeña los cargos de director técnico y operador de luces. Completan la ficha técnica, Melissa Messulam (asistente de dirección), Pedro Balmaseda (operador de sonido), Jacqueline Briceño (coordinadora de producción), y Verónica L. Sánchez (taquilla).
“Hemos tenido la gran oportunidad de presentar nuestro trabajo a otros públicos” -continuó Mario Ernesto. “Para nosotros es un privilegio poder representar el teatro hispano que se produce en Estados Unidos en el exterior, especialmente el teatro cubano. Esperamos que en esas cinco hermosas ciudades, aplaudan a nuestro gran Virgilio, como lo ha hecho más de 7,000 personas durante sus presentaciones en el Adrienne Arsht Center en 2009, en el Festival Internacional de las Artes (FIA) de Costa Rica, en la V Mostra Latinoamericana de Teatro de Grupo en São Paulo, Brasil, en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, Puerto Rico, en el XXV Festival Iberoamericano de Teatro (FIT) de Cádiz, España, y en la apertura del On Stage Black Theatre del Miami-Dade County Auditorium en Miami.
Esta gira a España con Aire frío está patrocinada por el Departamento de Asuntos Culturales del Condado de Miami-Dade, International Cultural Exchange (ICE) Program, John S. and James L. Knight Foundation, National Endowment for the Arts, y República.
Presentaciones de Aire frío
- XXV International Hispanic Theatre Festival of Miami, U.S.A. – Julio 2009.
- Festival Internacional de las Artes de San José, Costa Rica – Marzo 2010.
- V Mostra Latino-Americana de Teatro de Grupo de Sao Paulo, Brasil – Abril 2010.
- Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, Puerto Rico – Septiembre 2010.
- XXV Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, España – Octubre 2010.
- On Stage Black Box Theater – Miami-Dade County Auditórium, Miami, U.S.A.
Enero/Febrero 2011
- Gira España: Murcia, Molina de Segura, Yecla, Madrid y Toledo – Marzo 2012.
- Próximamente: Festival UCSUR de Teatro Internacional, Universidad Científica del Sur, Lima, Perú – Abril 2012.
Sobre la obra
Aire frío es una obra clásica de la dramaturgia cubana. Escrita a finales de los años cincuenta, se estrenó en La Habana en 1962. Esta versión, escrita cincuenta años después del texto original, no aspira a reproducir cada una de sus partes. Estructurada en tres actos, la obra de Virgilio narra la vida de la familia Romaguera entre 1940 y 1958. En el recuerdo, Luz Marina evoca fragmentos, conversaciones, personajes, que van trazando una re-creación de la vida de la familia en un espacio-tiempo mítico, hechizado por la evocación, que es el que reproduce, para la historia y el teatro cubanos, la imagen del epílogo. Hay, por otra parte, alusiones a obras o frases de Virgilio, en especial al prólogo de su Teatro completo, publicado en 1960. Y hay, sobre todo, el interés del estudio –a través del lenguaje- de la gestualidad y los impulsos internos, secretos o revelados, de los personajes. En este caso, el lenguaje una vez más funciona como máscara que, a la vez, encubre/revela lo esencial de las caracterizaciones: el paso del tiempo, la mirada desde la actualidad de esas figuras –íconos de la cultura y el teatro cubanos- eternizados por Virgilio en un gesto, una mirada, una voz que nos llega desde lejos hasta nuestras vidas de hoy.
Sobre el autor
Virgilio Piñera (Cárdenas, 1912 – La Habana, 1979). Poeta, dramaturgo y narrador. Sin duda uno de los mayores escritores de la literatura cubana del siglo XX. Realizó estudios universitarios en La Habana y en 1946 viajó a la Argentina, lo cual le permitió un amplio contacto como lector y traductor con las experiencias de la literatura y el teatro de las vanguardias europeas y latinoamericanas. Sin embargo, su escritura se distingue por la búsqueda incesante de un lenguaje propio y de acentuada cubanía. Obras fundamentales: La isla en peso, Las furias, La vida entera (poesía), Cuentos fríos, El fogonazo, Muecas para escribientes, Cuentos completos (2002), y las novelas La carne de René, Presiones y diamantes y Pequeñas maniobras. La publicación en 1960 de su Teatro completo reunió las obras Electra Garrigó, Aire frío, Jesús y El filántropo, entre otras. Con posterioridad, publicó Dos viejos pánicos (1969) y después de su muerte aparecieron las compilaciones Teatro inconcluso (1990) y Teatro completo (2002). Aire frío se considera el clásico mayor de la dramaturgia cubana contemporánea.
Sobre la dramaturga
Raquel Carrió es profesora, dramaturga y ensayista. Profesora Titular de la Facultad de Artes Escénicas del Instituto Superior de Arte. Asesora de Dramaturgia del Teatro Buendía. Autora de numerosos estudios sobre los teatros cubanos y latinoamericanos contemporáneos. Sus versiones de Otra tempestad (1997), La vida en rosa (1999) y Bacantes (2001) han recibido premios y distinciones de la crítica. Premio especial en la II Edición del Premio Internacional “La escritura de la diferencia”, Nápoles, Italia, 2004, por el conjunto de sus obras escritas para el teatro. Para el Teatro Avante ha escrito, junto con Lilliam Vega, la versión de Lila la mariposa (2000), La feria de los inventos (2002), y El vuelo del Quijote (2003). También hizo la adaptación de El filántropo (2005), versión a partir de la obra del dramaturgo cubano Virgilio Piñera, Una tempestad (2006), versión a partir de la obra del dramaturgo inglés William Shakespeare, Yerma (2007), versión a partir de la obra de Federico García Lorca y La Celestina (2008), versión a partir de la obra de Fernando de Rojas. Su versión para Buendía de La visita de la vieja dama (2009) acaba de anotarse un triunfo en Chicago y Miami.
Sobre el director
Mario Ernesto Sánchez es el fundador, Director Artístico y Productor de Teatro Avante y del Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami. Mario Ernesto es también el diseñador de luces de todas las últimas producciones de Avante. Recibió el “Distinguished Career Award” de la Florida Theatre Conference por su contribución al desarrollo del teatro. Actor, director, productor y autor, ha protagonizado varias obras del repertorio universal y ha actuado en numerosas películas para el cine y series de televisión. Sus producciones han representado a Estados Unidos en México, Costa Rica, España, Japón, Francia, Colombia, Portugal, Guatemala, Ecuador, Argentina, Puerto Rico, Eslovenia, República Dominicana, Venezuela, y Estados Unidos (Nueva York, Buffalo, Winston-Salem, El Paso, y Albuquerque). También ha representado a este país como invitado especial en festivales y eventos culturales en varios países de Latinoamérica, como Bolivia, Brasil y Chile, y en Europa, como Dinamarca e Irlanda, entre otros. Ha sido nombrado panelista y evaluador en diferentes juntas asesoras de las artes a nivel local, regional, nacional e internacional. Mario Ernesto ha trabajado en más de 40 películas y series de televisión junto a García, Stallone, Stone, Finney, Cardinale, Nicholson, Carey, Walken, Johnson, Crowe, Ryan, Farrell and Foxx, y trabajó además con la Florida Grand Opera en “Die Fledermaus”. En 1994 recibió el premio “Ollantay” al promotor de Teatro Iberoamericano, otorgado por el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (CELCIT- Madrid). En 1995 recibió el prestigioso premio “Federico García Lorca” en Fuente Vaqueros, España, por “haber contribuido enormemente al desarrollo del teatro hispánico en América”, y el premio “Kusillo” del FITAZ, en La Paz, Bolivia en 2004 por la misma razón. Mario Ernesto recibió el “2007 Special Recognition Award” del Arts & Business Council of Miami, para honrar y celebrar sus logros artísticos por el Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami que fundó y dirije desde su comienzo en 1986. Y recibió el “FIT de Cádiz – Atahualpa del Cioppo” durante el XXIV Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, en octubre 2009. Y en octubre 2010, acaba de recibir una medalla especial “en reconocimiento a su entrega y profunda fe en el Teatro como creación humana al servicio de la cultura y su contribución al desarrollo de las artes escénicas iberoamericanas” por la Junta Directiva del CELCIT, y el premio Baco, otorgado por TeatroenMiami durante el I TemFest de Miami. Mario Ernesto fue elegido para servir en la Junta de Directores del Adrienne Arsht Center for the Performing Arts Trust (PACT).
Fundada en 1979, Teatro Avante es una organización cultural sin fines de lucro y exenta de impuestos cuyo objetivo esencial es la preservación de la herencia cultural hispana. El grupo ha representado a Estados Unidos en México, Costa Rica, España, Japón, Francia, Colombia, República Dominicana, Guatemala, Portugal, Venezuela, Argentina, Puerto Rico, Eslovenia y Estados Unidos (Nueva York, Albuquerque, Los Angeles, El Paso y Buffalo. Ha llevado a la escena textos de Albee, Alomá, Ariza, Assad, Cabrujas, Cocteau, Ferrer, García Lorca, Manet, Matas, Pinto, Piñera, Reguera Saumell, Santana, Triana, Valle-Inclán, Williams, Orwell y Shakespeare, entre otros. Las Olimpiadas Culturales del Comité Olímpico de Atlanta honraron a Teatro Avante con el Premio Regional de las Artes en 1994. Ese mismo año recibió el premio Ollantay en Madrid; en 1995, el prestigioso premio Federico García Lorca en Fuente Vaqueros, España; y en 2004, el Kusillo en La Paz, Bolivia, por “haber contribuido enormemente al desarrollo del teatro hispano en América”. Teatro Avante produce y presenta el aclamado Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami, y tuvo el privilegio de presentar, con un éxito sin precedentes, su galardona producción de La tempestad de Shakespeare, en cinco ciudades de Eslovenia, y su aclamada producción de Yerma de Lorca, ambas adaptadas por Raquel Carrió y dirigidas por Lilliam Vega, gracias al auspicio del programa de intercambio cultural del Departamento de Asuntos Culturales del Condado de Miami-Dade. Aire frío, en versión libre de Raquel Carrió a partir de la obra de Piñera y dirigida por Mario Ernesto Sánchez, clausuró exitosamente el XXIV Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami en julio de 2009, y ya ha girado por Costa Rica y Brasil, y antes de finalizar el 2010, en Puerto Rico y España. El Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami fue distinguido durante el XXIV Festival Iberoamericano de Cádiz con el prestigioso Premio FIT de Cádiz-Atahualpa del Cioppo, en octubre de 2009.
Lo que han dicho los críticos
“La dirección de Mario Ernesto Sánchez logra delicados destellos poéticos. El elenco, de primera…”
El Nuevo Herald, Miami, U.S.A.
“Raquel Carrió’s adaptation of Piñera’s classic is conceptually interesting…”
The Miami Herald, Miami, U.S.A.
“La escenografía es funcional y bueno el juego de las luces. Es de resaltar el aspecto de la música…”
Diario Las Américas, Miami, U.S.A.
“La dirección impecable de Sánchez y el diestro uso de luces completan esta fresca y bien movida puesta en escena de la pieza clásica del dramaturgo cubano”.
Enfoque 3, Miami, U.S.A.
“…consiguió tanto alzar al público con aplausos durante los cinco días de representación…”
Artez, Bilbao, España.
“…una clara apuesta por un teatro en el que lo fundamental es el trabajo de sus actores“.
La Voz Digital, Cádiz, España.
“…ritmo y sabor cubano sobró…“
Diario Bahía, Cádiz, España.
“El montaje de Teatro Avante juega con una interpretación de conjunto vehemente…”
Latino-Americano, Sāo Paulo, Brasil.
“…un hermoso y emotivo montaje dirigido con tino y sensibilidad…”
La Nación, San José, Costa Rica.
MIAMI-DADE COUNTY DEPARTMENT OF CULTURAL AFFAIRS, THE CULTURAL AFFAIRS COUNCIL, THE MAYOR AND THE MIAMI-DADE COUNTY BOARD OF COUNTY COMMISSIONERS, JOHN S. and JAMES L. KNIGHT FOUNDATION, NATIONAL ENDOWMENT FOR THE ARTS, AMERICAN AIRLINES, UNIVISION 23 & 69 TELEFUTURA, UNIVISION RADIO FLORIDA LLC (WRTO La Kalle 98.3 FM / WAMR Amor 107.5 FM / WQBA 1140 AM / WAQI Radio Mambi 710 AM), DIARIO LAS AMÉRICAS, REPÚBLICA, MIAMI-DADE TOURIST DEVELOPMENT COUNCIL, THE MIAMI HERALD / EL NUEVO HERALD, BACARDÍ U.S.A., INC., GENOAH INTERIOR DESIGN, NUPRESS OF MIAMI, INC., U.S. CENTURY BANK, LAW OFFICE OF JEANNETTE MIRABAL, JACK P. ATTIAS, Esq., ARTS AND BUSINESS COUNCIL OF MIAMI, INC.
El sufrido VIAJANTE de Arthur Miller
Raúl de Cárdenas
Especial para Artefactus l 02/24/2012*
En el primer acto de “La muerte de un viajante”, Linda, la esposa de Willy Loman, el personaje central en este famoso drama de Arthur Miller, dice que su marido es un hombre al que se le merece prestar atención como a cualquier otro ser humano, y al que, a la hora de su muerte, no es justo que se le entierre como a un perro sarnoso.
Muchos se han preguntado, y posiblemente continúan preguntándose, si es cierto que debemos interesarnos por ese hombre que es Willy Loman, una figura patética que ha llegado a representar las nefastas consecuencias del capitalismo como sistema económico y social, según esa cansada izquierda de intelectuales y sociólogos que aun se empeña en apoyar a los dos mayores fracasos del comunismo, Cuba y Corea del Norte. Desde su estreno en 1949, aunque las intenciones políticas e ideológicas de Arthur Miller fueron muy diferentes, lo cierto es que el verdadero corazón emocional de este drama debió centrarse en la pregunta si la vida de este hombre reúne los elementos de dignidad, coraje y decencia que la hagan meritoria de que se le preste atención.
“La muerte de un viajante” cuenta la historia de un pobre diablo, Willy Loman, que nunca ha tenido suerte en su trabajo como vendedor. Para poder lidiar con sus constantes fracasos, se refugia en su pasado y comienza a perder contacto con la realidad. Trata de revivir los buenos tiempos, pero siempre se tropieza con todo lo que le salió mal. Su familia intenta ayudarlo, mintiéndole sobre las posibilidades de un futuro mejor, pero cuando pierde el empleo, después de toda una vida de trabajo en la misma empresa, se desespera. Su depresión aumenta en la culpabilidad que siente por haberle sido infiel a su esposa y en el distanciamiento de su hijo Biff. En vez de aceptar, filosóficamente, que su vida no fue como él se la había imaginado, Willy Loman decide suicidarse con la esperanza que su seguro de vida ayude a su familia.
La cuestión en este caso no es si la vida, pasión y muerte de un viajante puede ser trágica o no, porque, en manos de un artesano dramático, si lo puede ser. Ni siquiera es importante que sea un gran hombre, pero síi que sea un buen hombre, que es muy diferente. El problema está en que los defensores de esta pieza pretenden infudirla con el aura de una tragedia moralizante cuando en realidad Willy Loman no fue un hombre con muchas cualidades. Como vendedor no hubiera podido vender tacos en una calle de Tijuana; como marido engañó a su mujer; como padre dejó mucho que desear, virtualmente ignorando al segundo de sus hijos y excusando la conducta del mayor; y para sus amigos y vecinos era un verdadero H.P. si se me permite utilizar esas dos iniciales tan descriptivas para cualquier cubano. Sin embargo, la primera vez que vi esta obra yo tenía 13 o 14 años cuando se estrenó en La Habana la excelente versión cinematográfica, dirigida por Elia Kazan que me conmovió profundamente. Poco sabía yo entonces de política y economía, y me fue imposible permanecer indiferente frente a aquella triste y desconsoladora historia. Solo el transcurso del tiempo me permitió descubrir la magistral manipulación del público por este dramaturgo que pretendía contar la historia de un hombre común. Es por eso que ahora, cuando continúan las alabanzas y las flores, se me hace tan difícil aceptar a un personaje tan falso, tan ridículo, tan pretencioso, como este supuesto héroe – o víctima – de Arthur Miller, y no puedo encontrar esa calidad humana que me hubiera hecho lamentar el último adiós de Willy Loman y que muchos intentan darle.
En una entrevista de John H. Richardson para la Revista Esquire que fue publicada en la edición del mes de julio de 2003, el dramaturgo norteamericano dijo, refiriéndose a sus habilidades y talento para escribir teatro, que en su juventud había conocido a escritores de su edad que no querían aceptar que las obras que ellos habían escrito no eran buenas, y que él había decidido hacer las cosas como había que hacerlas o dejaba de escribir porque no estaba dispuesto a pasarse el resto de su vida siendo un necio. Eso es algo que el dramaturgo nunca le permitió a Willy Loman, que a lo mejor debió haber ido por otro camino en busca de otros horizontes como albañil, carpintero o pintor de brocha gorda.
Sin lugar a dudas, uno de los más serios e importantes dramaturgos norteamericanos del siglo XX, Arthur Miller falleció en su residencia [febrero 10, 2005], en el pintoresco pueblito de Roxbury, en el estado de Connecticut, a la edad de 89 años. Su teatro, que le trajo fama, gloria y fortuna, incluyendo, entre otros galardones, un premio Pulitzer, fue traducido a varios idiomas, adaptado al cine y la televisión, y representado en muchos países, incluyendo la China de Mao Tse Tung y la Cuba de Fidel Castro. Decano de la dramaturgia norteamericana, preocupado por temas políticos y sociales, influenciado por la vertiente socialista norteamericana, Arthur Miller contribuyó, con Tennessee Williams y Eugene O’Neill, a transformar el teatro de Broadway y ayudó a elevar el drama en los Estados Unidos a niveles de gran respetabilidad, especialmente con obras como “Las brujas de Salem”, “Todos son mis hijos”, “Panorama desde el puente” y “Recuerdos de dos lunes”. Al morir, era considerado como uno de los dramaturgos más ricos de los Estados Unidos. De “La muerte de un viajante”, solamente, se han vendido hasta la fecha más de 11 millones de ejemplares, lo que seguramente le hubiera causado una gran envidia a Willy Loman que no podía vender un tornillo.
Pero Arthur Miller, a pesar de su cuantiosa fortuna, de sus jugosos contratos en Hollywood, de su matrimonio con una de las más glamorosas estrellas del cine, Marilyn Monroe, para la que escribió el film “The Misfits”, insistió en convertir y manipular a Willy Loman en una víctima del capitalismo. Hizo que su personaje se tragara el anzuelo del “American Dream” y permitió que lo destruyera, después de toda una vida de vagar por el sistema. Lo hizo desechable, como un paquete de “Pampers”, cuando ya no era productivo. El problema con todo esto es que Willy Loman, que en realidad era el necio que Arthur Miller nunca fue, jamás supo comprender la promesa del sueño norteamericano. Willy no fue un buen vendedor. Si lo hubiese sido entonces la tragedia de Arthur Miller hubiese sido real. El se figuraba que la receta del éxito era impresionar y ser simpático, aunque era más pesado que una bola de plomo. Lo único que sabía hacer era dar palmaditas en la espalda, hacerse el chistoso y pretender lo que no era. Quizás uno no pueda esperar de un intelectual bohemio, de esos que andan por las calles con el pelo largo, un saco raído, una bolsita de marihuana en el bolsillo y una maleta llena de ensayos y poemas, tener un verdadero conocimiento de la economía, pero Miller sabía más que eso, supo vender y promocionar sus obras y ganar mucho dinero, aunque en el caso de “La muerte de un viajante” lo único que hizo, convenientemente, fue reducir al capitalismo como si fuera una enfermedad venérea que todo lo destruye si no se trata a tiempo con la penicilina del socialismo. Algo así como haz lo que yo digo pero no lo que yo hago.
El genio del capitalismo, con todos sus defectos, errores e imperfecciones, es que si uno está capacitado, las probabilidades de triunfo son mucho mejores que en cualquier otro sistema, si no, que le pregunten a los miles y miles de inmigrantes que han triunfado en este país, que han llegado sin un centavo, sin hablar el idioma, y que han logrado convertirtse en ejecutivos de empresas tan poderosas como “Coca Cola” y la de los cereales “Kellogg’s”. El drama de Willy Loman no es el abuso del hombre por el hombre, como diría Fidel Castro, sino las consecuencias de su estupidez. Por más de cuatro décadas ha permanecido en el nivel más bajo de la escalera corporativa por una sola razón: se le ha juzgado y evaluado como incompetente mucho antes de que su edad lo hiciera darse de narices contra la pared. Este es un hombre que quizás debió haber sido maestro de educación física o instructor de deportes, pero nunca un negociante. Durante todo este tiempo se ha enganado a sí mismo ignorando sus limitaciones.
Quizás sería más instructivo comparar a Willy Loman con Tony Kirby, el personaje central de la simpatiquísima comedia de George S. Kaufman y Moss Hart, “You Can’t Take It With You”, escrita once años antes del estreno de “La muerte de un viajante”, y que fuese adaptada para el cine, dirigida por Frank Capra e interpretada por el popular actor James Stewart. En esta pieza, Tony, el hijo de un magnate de Wall Street se enamora de Alice, la secretaria de su padre, miembro de una familia de excéntricos y bohemios que no cree en el dinero, ni en la bolsa de valores, los intereses bancarios o los impuestos. La comedia es como un circo donde los payasos son los genios y los domadores de leones, los mentecatos; un tributo a todos aquellos idealistas inconformes de vivir en un mundo donde se le presta tanta atención al poder y al dinero. La moraleja de la historia, sin embargo, es muy seria: debemos tener la valentía de hacer lo que queramos hacer con nuestras vidas, porque al fin, como dice el simpático y sencillo abuelo, uno puede tener todo el dinero del mundo, pero nadie se lo puede llevar cuando le llega la hora de entrar en el hoyo. La obra no critica al sistema económico de los Estados Unidos, sino la falta de sensatez para poder disfrutar de la vida, con o sin dinero. En ningún momento la obra implica que el mundo de Wall Street es la monstruosidad que devora a Willy Loman, sino que debemos aprender a hacer nuestras vidas más placenteras, trabajando para vivir y no viviendo para trabajar.
“La muerte de un viajante”, con perdón de todos sus admiradores, es en realidad una reliquia de ese corto e infeliz periodo en la vida de los Estados Unidos, en las décadas del 30 y el 40, cuando los intelectuales norteamericanos eran seducidos por el marxismo, el socialismo y el comunismo como solución a todos los problemas imperantes. Es una pieza extremadamente doctrinaria en sus conceptos sobre la democracia y el capitalismo para que pueda aun decir algo que resuene hoy con cierta validez después del aparatoso fracaso de la Unión Soviética y las miserables condiciones de vida en Cuba y Corea del Norte. Lo irónico de todo esto es que para algunos hoy en día esta obra todavía es la biblia de todo lo que es cruel e inhumano en la sociedad capitalista mientras que, como Arthur Miller, continúan gozando de todos los beneficios del mismo sistema económico.
* N.E.: Este texto fue escrito por Raúl de Cárdenas en el 2005, a raíz de la muerte del dramaturgo Arthur Miller.
El teatro INTERNACIONAL tomará Caracas
entorno inteligente.com l 02/16/2012.
En lo que llamó un “febrero inusitado, lleno de buenas noticias” y en el “preámbulo de la Venezuela que queremos construir”, Carmen Ramia, presidenta del Ateneo de Caracas, anunció finalmente los detalles del Festival Internacional de Teatro Caracas (FITC), que regresa del 29 de marzo al 8 de abril.
Habrá compañías de ocho países, además de las doce propuestas nacionales. Tendrá como sede principal el nuevo Teatro Municipal de Chacao, además de las dos salas de Trasnocho en Las Mercedes, Teatro César Rengifo de Petare y la Asociación Cultural Humboldt de San Bernardino.
“El festival no pasa de 250 mil dólares”, informó Ramia, quien aclaró que los grupos internacionales vienen con divisas propias, proporcionadas por patrocinantes en sus países. En Venezuela, el Festival cuenta con el respaldo de las alcaldías capitalinas de Chacao, Baruta y Sucre, así como de la Gobernación de Miranda. Igualmente, cuenta con el apoyo de embajadas y otras instituciones como el Goethe−Institut y la Alianza Francesa.
De animarse el Estado a participar −por aquello de que estamos en año electoral− los organizadores estarían abiertos, siempre y cuando se cumpla con los compromisos.
Destacan en la programación la versión surrealista del clásico Casa de muñecas de Ibsen, a cargo de Theater Oberhausen de Alemania, incluida en la lista de los 10 mejores montajes teatrales del Festival de su localidad; de Ecuador, viene Malayerba con un texto del brillante Arístides Vargas, La razón blindada, en la que dos presos políticos se juntan todos los domingos para contarse la historia de Don Quijote.
Teatro Línea de Sombra de México trae Amarillo, una propuesta multimedia contemporánea, alrededor de la inmigración. Tercer Cuerpo se llama la obra de Claudio Tolcachir, de la compañía Timbre 4 de Argentina, sobre personajes chejovianos, perdedores que viven en un lugar incómodo, tratando de integrarse. Diciembre de Guillermo Calderón, de Chile [Teatro en el blanco], relata la historia de tres hermanos que, en el año 2014 y durante una guerra de Chile contra Perú y Bolivia, se ven obligados a opinar sobre compromiso y nacionalismo.
Si no pudo concretarse la visita de Galpao de Brasil, sí vendrá Les Philébulistes de Francia con un espectáculo de calle que se desarrolla en una rueda doble de acero inoxidable, de 5 metros de diámetro.
Asimismo, se confirmó la presentación del monólogo Estupor y temblores, basado en el libro homónimo de Amélie Nothomb, que ganó el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa.
Fundateneofestival desapareció para dar paso a la Fundación del FITC, que servirá de soporte a una programación que prácticamente regresa a sus inicios. “El Festival es distinto, porque el país es distinto”, afirmó Ramia, quien aclaró que esta vez no habrá preventa de entradas, sino compra directa por taquillas. Más información, por Twitter @fitcaracas y en el blog de fitcaracas.
El teatro para NIÑOS pega el estirón
Gijón y Madrid acogen dos importantes citas con el género infantil, una forma de tomarle el pulso a un sector amenazado por los impagos y la reducción de las campañas escolares
Rafael Esteban
El Mundo.es | 02/24/2012
Desde el domingo y hasta el 2 de marzo Gijón acoge la Feria Europea de Teatro para Niños (FETEN), que siguen unos 25.000 espectadores. La cita congrega en la ciudad a 67 de las mejores compañías nacionales y extranjeras del género. Por otro lado, en la Comunidad de Madrid comienza el 2 de marzo la XXVI edición de Teatralia. Son dos atalayas desde las que evaluar el nivel artístico y tomarle el pulso al sector, amenazado por los impagos y la reducción de las campañas escolares. “Hay que inventarse otro modelo”, dicen los profesionales, “y empezar a cobrar”.
En los últimos treinta años el teatro para niños ha venido siendo, junto con la ópera, uno de los géneros escénicos que más ha evolucionado en nuestro país desde el punto de vista artístico. Así lo piensa Vicent Vila, director de la sala Escalante de Valencia, la única dedicada a producir y exhibir exclusivamente espectáculos para la infancia. Él cree que la naturaleza del género, “en el que confluyen todos los demás: el circo, la danza, la música, lo audiovisual, los títeres…, lo convierte en un laboratorio extraordinario”. A falta de datos oficiales, Vila cifra en unas 500 compañías las que se dedican hoy al género en España. Una estimación que comparte TEVEO (Asociación de Teatro para Niños y Jóvenes), que asegura que de éstas unas 200 se dedican en exclusividad a los niños. Los datos hacen pensar en un alto grado de aficionados.
Junto a su evolución artística, algunas de estas compañías han destacado también por haber sido las primeras en el ámbito escénico en preocuparse por su audiencia, por conocer sus preferencias y adaptarse a sus edades. En definitiva, por crear afición. Hay que tratar con niños y éstos no perdonan. El error, dicen ahora algunas voces, ha sido ofrecer en la mayoría de los casos la gratuidad total de los espectáculos, al considerar que el género debía cumplir básicamente una labor educativa.
En ese error no ha caído la sala Escalante, que siempre ha cobrado las entradas (5 euros niños, 8 adultos). Este precioso teatro rehabilitado y sostenido por la Diputación de Valencia es una joya en pleno barrio del Carmen. Desde su fundación, hace 150 años, se ha destinado a espectáculos infantiles, lo que da muestras de la pasión de los valencianos por el teatro. Hoy, con un presupuesto anual de 600.000 euros y 70.000 espectadores al año, es el único del país que acomete grandes producciones para los más pequeños. El director cree que la crisis va a propiciar un equilibrio de taquilla si se facilita una gestión mixta de los espacios. “Los ayuntamientos acabarán cediendo sus teatros para que las compañías exploten directamente en ellos sus obras, lo que facilitará una relación mucho más directa entre el artista y el público”.
No ha sido hasta los dos últimos lustros cuando los teatros, tanto públicos como privados, han abierto sus puertas a las audiencias infantiles, en algunos casos como una oportunidad para cuadrar sus índices de ocupación. Hace dos años se creó la Red Mira, integrada por una decena de espacios que venían programando con continuidad sólo espectáculos para niños. Cachés muy por debajo de los del teatro de adultos, espacios poco adecuados para la representación y la falta de formación son otras limitaciones a las que han tenido que hacer frente estos profesionales.
Asfixiados por los impagos
Ahora, a todos esos factores se suma la reducción de las subvenciones que afecta, sobre todo, a las campañas escolares, una de las principales vías de financiación de las compañías. “La crisis amenaza con destruir lo que tanto ha costado levantar desde hace décadas”, advierte Mariam Osácar, directora de la Feria Europea de Teatro para Niños (FETEN), que comenta con preocupación la desaparición de una de las compañías históricas del sector, la zamorana Achiperre.
Osácar teme que sean muchas más las defunciones si las administraciones no pagan. En FETEN capean el temporal. Organizada por el Ayuntamiento de Gijón, la Feria sigue siendo el referente español del sector al que acuden este año 67 compañías europeas y españolas, que ofrecerán 450 funciones desde el domingo y hasta el 2 de marzo. Durante estos días la ciudad asturiana será una fiesta seguida por unos 25.000 espectadores. Allí acudirán programadores de todo el país para ver lo que dará de sí la próxima temporada. Pero, sorprendentemente, los organizadores desconocen el volumen de las contrataciones que se hacen o se preacuerdan. Sí hay datos de la rentabilidad de la Feria para la ciudad: un estudio de la Universidad de Deusto calcula unos beneficios de siete euros por cada uno de los 213.000 que gasta el municipio en el Festival .
Por otro lado, los premios que se otorgan a los mejores espectáculos y profesionales son un gran acicate para éstos y para la comercialización posterior de sus obras. “Es una apuesta a todo o nada”, advierte Rosa Díaz, de la compañía La Rous, que el año pasado consiguió el premio de FETEN por El refugio. Le ha ido muy bien con el espectáculo, pero también recuerda los riesgos y peligros: “Para empezar, tienen que seleccionarte”, comenta desde Granada la actriz y directora, en referencia a lo difícil que es llegar a la línea de salida de la Feria. A la edición de este año se han presentado cerca de 500 obras de las cuáles sólo 67 ha sido seleccionadas. Con todas ellas hay que competir a los ojos de los programadores.
Otro de los grandes festivales dedicados a este público es Teatralia de Madrid, que celebra su XXVI edición a partir del 2 de marzo y que se prolonga durante cuatro semanas. Sufragado íntegramente por la Comunidad, este año ha visto reducido su presupuesto a la mitad: 400.000 euros. A pesar de ello la muestra permitirá ver 20 espectáculos de gran calidad y de todas las disciplinas, extranjeros y nacionales. La peculiaridad es que Teatralia no sólo se celebra en la capital, sino que se extiende a 32 pueblos de la Comunidad. El pasado año congregó a 46.734 espectadores, entre las funciones para público general y las de campaña escolar. Tanto FETEN como Teatralia son dos atalayas desde las que disfrutar del trabajo de grandes compañías y donde los profesionales analizarán los retos del futuro.
‘Liz’ en LECTURA dramatizada, lenguaje clásico y choteo cubano

Pablo Guillén, Claudia Quesada y Cristina Ferrari, atrás en los cuadros, y, sentados, Diego Moveno, Lisset Riera y Luis Martínez. Foto: Pedro Portal / El Nuevo Herald.
Arturo Arias-Polo
aarias-polo@elnuevoherald.com
El Nuevo Herald l 02/24/2012
La historia, la leyenda y la realidad se funden en la trama de Liz, obra del escritor cubano Reinaldo Montero inspirada en Elizabeth I de Inglaterra (1553-1603), que subirá a la escena del Teatro Prometeo del Miami Dade College, como parte del ciclo de lecturas dramatizadas dirigido por la profesora e investigadora Beatriz J. Rizk.
La función de mañana cuenta con la participación de Cristina Ferrari, Luis Fuentes, Pablo Guillén, Luis Martínez, Rosa Méndez, Diego Moreno, Claudia Quesada, Lisset Riera y Boris Alexis Roa.
La parte técnica corre por cuenta de Carlos Cedano (luces) y Sarah Luz Córdoba (sonido).
“La obra trata del poder supremo en la particularidad de una isla, pero lo que más me llamó la atención cuando la leí por primera vez fue el dominio del lenguaje y la manera en que Montero mezcla lo clásico con el choteo cubano”, explicó Rizk, directora del espectáculo y profesora de Historia del Teatro de Prometeo.
El argumento de Liz toma como punto de partida la Inglaterra del siglo XVI para abordar la relación entre el poder y la creación artística.
En cuanto a la estructura, la titular señaló que la acción transcurre entre el público –donde dos jóvenes comentan lo que ocurre en escena–, la época de Liz y cuando ésta se transporta al mundo de sus antepasados.
“La lectura de mañana será con vestuario, luces y música de la época”, anticipó la directora, al tiempo en que destacó la importancia de estos encuentros para que los alumnos y el público conozcan el teatro que no suele representarse en Miami, y una manera de impulsar montajes futuros.
“Es un camino para que un texto se lleve a escena, tal como ocurrió con Orinoco, de Emilio Carballido, que ya está en proceso de montaje por el grupo Prometeo”, afirmó Rizk, quien, en los cuatro años al frente del proyecto ha dirigido 15 lecturas dramatizadas. Entre ellas Juegos y rejuegos, del cubano Julio Matas, y Una noche con Tennesse Williams, con piezas cortas del famoso dramaturgo norteamericano.
La obra de Reinaldo Montero (Cienfuegos, 1952) abarca teatro, narrativa, ensayo, guiones de cine y poesía.
Entre los múltiples reconocimientos recibidos a lo largo de su trayectoria se destaca el premio Fray Luis de León 2007, precisamente por Liz (2007), que fue estrenada un año después en La Habana por el grupo brasileño Os Satyros, bajo la dirección de Rodolfo García. En Sao Paulo, aún sigue en cartelera.
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Lectura dramatizada de ‘Liz’ en el Teatro Prometeo. Miami Dade College Wolfson Campus, 300 NE 2 Ave., Miami. Mañana a las 8:30 p.m. Entrada libre.
La ACTUALIDAD de ‘Muerte de un viajante’
Barbara Celis
Nueva York l El País 02/21/2012
Mike Nichols, uno de los mejores directores de escena de Estados Unidos, no podría haber encontrado un momento histórico más adecuado para el reestreno en Broadway de Muerte de un viajante que este 2012 en el que los trabajadores de medio planeta son obligados a preguntarse dónde está su futuro. Hace 64 años que ese dramaturgo de mirada certera y pluma inmejorable llamado Arthur Miller escribió esa obra universal por la que ganó un premio Pulitzer y con la que obligó a sus contemporáneos a mirar de frente hacia la posibilidad de que el sueño americano no fuera más que eso, un sueño en el que quedan truncadas las vidas de la mayoría. Miller lo hizo con tal brutalidad pero a la vez con tal honestidad que aún hoy, el trágico final de Willy Loman, el protagonista, duele con la misma intensidad que en su primera puesta en escena, en 1949.
Es más, en la piel de ese actor de talento incuestionable llamado Philip Seymour Hoffman, resulta difícil olvidar el drama que vive Willy Loman incluso días después de haberle visto sobre un escenario desde el que emanan emociones e ideas tan dolorosamente cercanas a la actualidad que se pegan sin remedio a la piel del espectador.
De las diferentes representaciones que se han hecho en Broadway de esta difícil obra es muy posible que la que dirige el veterano Nichols, que actualmente está en preestrenos y levantará el telón oficialmente el 15 de marzo, figure entre las mejores. Y es que no sólo Hoffman es particularme brillante. El casting arropa con un puñado de buenos actores al protagonista en este viaje hacia un oscuro territorio que el autor nos anuncia en el mismísimo título de la obra. Está compuesto por nombres conocidos del teatro y la televisión como Linda Emond y por recién llegados como Andrew Garfield, el actor que interpretaba al socio traicionado de Michael Zuckerberg en La red social y que en su debú en Broadway mantiene el tipo con mucha dignidad como hijo conflictivo y rebelde frente a ese monstruo de la interpretación y maestro de los registros más sutiles que es Hoffman, ganador de un Oscar por Capote, entre muchos otros premios.
Garfield interpreta a Biff Loman, uno de los dos hijos de Willy Loman, al que su padre más quería, el que tenía el futuro más prometedor de niño y sin embargo, el único que no consiguió ser nada en la vida. Pero también es el hijo que cuestiona todos los valores sociales y morales de un padre que en el invierno de la vida ha caído en una fuerte depresión y comienza a sentir la futilidad de un trabajo repetitivo que siempre alabó pero en el que en el fondo quizás no creyera, aunque le enseñaran a creer, con el que pensó que progresaría en la escala económica pero con el que apenas era capaz de pagar la hipoteca y que ahora, cuando su cuerpo empieza a fallarle, y tras años de fidelidad a la empresa, es despedido sin contemplaciones porque ya no produce como antes. Quien no vea las resonancias entre Loman y el trabajador griego, español o estadounidense, es que no lee los periódicos. “La obra es sobre la mortalidad y la posibilidad de dejar huella. Willy Loman está tratando de escribir su nombre en una tarta en un caluroso día de julio” dijo Arthur Miller con motivo de su estreno hace seis décadas.
Nichols, un director que gana un premio Tony cada vez que pone un pie en Broadway (los ha ganado por Descalzos en el parque, La extraña pareja y Spamalot entre otros) y que también es conocido por obras maestras del cine como El graduado, ha sido testigo de cómo pinchaba la última burbuja del sueño americano tras el estallido de la crisis hipotecaria, de cómo se levantaban las voces críticas de Ocupa Wall Street y de cómo esos gritos han generado docenas de estudios sobre la desigualdad económica de los estadounidenses, un debate que se ha trasladado a la escena política oficial en pleno año electoral. Y a veces, la grandiosidad de un director también reside en saber escoger la historia apropiada para el momento preciso. Muerte de un viajante está de actualidad, (desgraciadamente).
García LORCA: “Haré el teatro como me dé la gana”
El Centro de Documentación Teatral recupera una entrevista con el poeta publicada en 1931 en el primer y único número de la revista ‘Miradero’.
Carmen Sigüenza
(Efe) / Madrid | diariodesevilla.es l 02/24/2012
El Centro de Documentación Teatral (CDT) ha recuperado una entrevista con Federico García Lorca que se publicó en 1931 en el primer y único número de la exclusiva revista Miradero y que no está incluida en las Obras Completas del poeta de Granada. Se trata de una entrevista de cinco páginas realizada por Juan de Alfarache a un García Lorca que habla de sus pensamientos sobre el teatro, los toros, el fútbol, Granada, Cuba, las actrices o su viaje a América, y que se completa con las fotografías de La zapatera prodigiosa interpretada por Margarita Xirgu, realizadas por Calvache.
Tan valioso documento ha sido donado recientemente al Centro de Documentación Teatral por María Jesús Gómez Llano, sobrina del editor de la revista Miradero, José Gallo de Renovales. Miradero fue un proyecto cultural de alta calidad que puso en marcha Renovales, que no consiguió sacar el número dos a la calle. Esta bella e importante entrevista se completa con un artículo del profesor Huélamo Kosma, estudioso de la obra de García Lorca y director del CDT.
Juan Alfarache abre la entrevista escribiendo: “García Lorca me tiende la mano generosamente… y su mano, extendida hacia mí generosamente, me ha significado tanto o más que sus palabras…”. García Lorca empieza diciendo, entre otras cosas: “Yo siempre haré el teatro que me guste, el que siento; y lo haré como me dé la gana”.
Después de comentar que en julio de 1931 había vuelto de seguir un curso en Estados Unidos en la Colombia University y de haber dado un curso de conferencias en Cuba, el poeta comenta, a la pregunta del entrevistador sobre el público de Granada, que “nadie es profeta en su tierra”. “Tengo un grupo de amigos -dice-, sí, es cierto, que toman con el cariño de las cosas propias mis triunfos en escena. Pero Granada, que es una ciudad inteligente, es una ciudad muy fría… Lo que vale allí es el pueblo, son las afueras, el Albaicín, todo lo que hay de secular en la entraña de las gentes del pueblo. Es el pueblo de las calles”. “La ciudad -continúa- es una ciudad acolchada, muerta… Ahora bien: todo carácter del pueblo vierte a raudales simpatía”. Y precisa: “El único sitio donde no ha gustado Mariana Pineda ha sido en Granada”.
El autor de Poeta en Nueva York también habla de su primer estreno, La zapatera prodigiosa, que califica de “un hermoso pateo”, y comenta dos de sus aficiones, el fútbol y los toros. Dice que es más aficionado a los toros, pero que no tiene un torero predilecto, y del fútbol añade: “Sin que mi pasión llegue a vincularse a un equipo”. “Cuando presencio un partido, unos me son más simpáticos que otros. Conquistan espontáneamente la simpatía por cualquier accidente del juego. Y deseo que gane el que más rápidamente captó mis simpatías. Voy al espectáculo deportivo sin prejuicio alguno”, concluye.
Con respecto al teatro de vanguardia, el autor de El público, ese drama que considera su “mejor poema” y el más experimental junto con Así que pasen cinco años, como recuerda Julio Huélamo en el artículo que acompaña la entrevista, contesta un año después, “en términos bastantes restrictivos”: “Considero que el teatro puede ser muy atrevido; pero con una norma: que sea para todo el mundo”.
“Está bien algo de laboratorio, de teatro experimental; pero toda obra de teatro no debe buscar limitaciones, sino ser ampliamente para todos”, decía el poeta.
‘Federico García LORCA, o la simpatía’ (La entrevista íntegra)
Texto completo de la conversación entre el poeta y Juan de Alfarache publicada por ‘Miradero’ en 1931.
R. C.
diariodesevilla.es l 02/24/2012
García Lorca me tiende la mano generosamente… En este gesto de amistad llevo aprendida frecuentemente la simpatía. Por vez primera he hablado con Federico García Lorca. Y su mano, extendida hacia mí, generosamente, me ha significado tanto o más que sus palabras…
¿No os habéis fijado en la forma que tienen ciertas gentes de estrechar la mano y tender sus brazos en ademán de cordialidad más o menos sincera? Así como la grafología nos reserva insospechadas emociones al descifrar la letra picuda y redondilla, el acto de dar la mano se presta también a estudios de psicología aplicada.
Cuando un hombre me tiende la mano, ya sé lo que es. No me equivoco casi nunca. Con García Lorca acerté plenamente. Pensé de él que era un hombre todo corazón, amable, atrayente, de una simpatía cordial, de una palabra fácil, de una ternura sin límites, de un españolismo acentuado, de una infantil generosidad, muy propia de enamorados y poetas.
–¿Cuál fue su primer estreno en Madrid?
Lorca rió antes de contestar.
–El primer estreno fue un hermoso pateo. “El maleficio de la mariposa”, que puso Martínez Sierra en escena. La obra tenía un valor plástico, acrecentado por las decoraciones de Barradas; ese querido artista uruguayo recién muerto… Era un decorado cubista.
–¿La obra, en verso?
–Sí. La estrené cuando era casi un niño. La prosa nos va haciendo dueños de nosotros mismos al paso de los años.
–¿Y luego?
–El estreno de “Mariana Pineda”, por Margarita Xirgu, esta vez con éxito favorable, en Fontalba, en 1927.
–¿Y en 1931, “La zapatera prodigiosa”?
–Exacto; pero escrita cinco años antes. También “Mariana Pineda” fue terminada tres años antes de su estreno.
–Los bocetos del decorado y los dibujos de los trajes se atribuyen a usted.
–Todo; hasta el menor detalle es dirigido por mí. Entiendo que el autor no debe abandonar estas funciones de la total dirección meticulosa. Debe ser el verdadero director de escena. Y en mis próximas obras lo pienso dirigir todo personalmente, hasta en los menores detalles. El autor es “el que ve” la obra, y debe enseñar a los artistas “cómo la ha visto”.
–Y esta absorción directiva, ¿no tropieza con resistencias de los actores?
–Con Margarita todo ha ido como la seda. Tiene una intuición maravillosa, y fácilmente se asimila el criterio del autor. Su condescendencia, su adaptación llega a tanto que más de una vez me ha dicho: “En “La zapatera prodigiosa” me ha hecho cantar. Y ahora, Lorca, ¿me va usted a hacer bailar en alguna obra?” Margarita es genial, maravillosa.
–¿Y esa otra pequeña actriz, como la adjetiva Magda Donato en ABC?
–¿Quién? ¿Matildita Fernández? Es una chica monísima, lista, muy atenta al ensayo; un encanto.
–¿Y con sus seis años ha dado guerra hasta ver dominado su papel?
–Nada. La chiquilla es moldeable como cera en la mano del escultor.
–¿Por qué se estrenó “La zapatera prodigiosa” en una sesión del “Caracol”? ¿La tenía Rivas Cherif en su poder?
–Hacía bastante tiempo que yo di la obra a Margarita directamente.
–Del teatro de vanguardia, ¿qué opina usted?
–Considero que el teatro puede ser muy atrevido; pero con una norma: que sea para todo el mundo. Está bien algo de laboratorio, de teatro experimental; pero toda obra de teatro no debe buscar limitaciones, sino ser ampliamente para todos.
–¿Tiene usted mucha labor entre manos?
–Dos obras. Una en verso y otra en prosa. Una tragedia de mucha acción.
–¿En cuántos años?
–En los que cada obra necesita. Yo no aceptaré jamás encargos de obras con un número determinado de actos. Estas cosas no se pueden concretar de antemano. Los actos son los que pide la obra. El artista la desarrolla como quiere.
Y Federico García Lorca se expresa enérgicamente:
–Yo siempre haré el teatro que me guste, el que siento; y lo haré como me dé la gana.
He aquí una fórmula que sintetiza el credo artístico de un autor que tiene el orgullo de sentir su propia obra con la independencia que es garantía de los mayores aciertos artísticos.
–¿Hace mucho que usted volvió de América?
–En julio seguí un curso en los Estados Unidos, en la Columbia Universitary. En Cuba di, más tarde, un curso de conferencias en la Sociedad Hispanocubana de Cultura, que es la entidad que organiza los cursos más importantes a cargo de españoles capacitados en la especialidad de sus estudios. Allí las conferencias se pagan muy bien. Propiamente, la conferencia es un espectáculo. El público está habituado a pagar cantidades crecidas por asistir a estas conferencias. Se da el caso de conferenciantes que, contratados para dar varias conferencias, no las explican todas, por antipatía; por frialdad del público o por lo que sea. Yo tuve la fortuna de dar ocho conferencias, aumentando en cinco el número de las señaladas de antemano.
–El público siempre tiene reacciones interesantes.
–El público de teatro, sobre todo. Yo lo he observado con los intentos del teatro en verso. Muchas veces, el público no entiende bien; pero la música del verso le llega hasta muy hondo, y le conmueve, y se agita, y aplaude y dice: “Esto está muy bien”. Y es que el influjo de la poesía es maravilloso en el público. No entenderá quizá el poema, pero lo siente, le llega al corazón.
–Y entre todos los públicos, el más apasionado por usted, ¿será el de Granada?
–No lo crea usted. Nadie es profeta en su tierra. Tengo un grupo de amigos, sí es cierto, que toman con el cariño de las cosas propias mis triunfos en la escena. Pero Granada, que es ciudad inteligente, es una ciudad muy fría… Lo que vale allí es el pueblo, son las afueras, el Albaicín, todo lo que hay de secular en la entraña de las gentes del pueblo. Es el pueblo ese de las calles. La ciudad es una ciudad acolchada, muerta… Ahora bien: todo carácter del pueblo vierte a raudales la simpatía…
García Lorca se pierde en la expresión retardada de las palabras. Sueña, poeta, lejos de su tierra, evoca cosas y gestos. De pronto una transición brusca. Y el chasqueo de una risa.
–El único sitio donde no ha gustado “Mariana Pineda” ha sido en Granada…
García Lorca se levanta. Una pausa.
–Y bien, Lorca. ¿Esa nueva cosa que prepara usted para Margarita Xirgu?
–No, no la preparo para ella. Es cierto que ella interpretará maravillosamente este papel, que le va muy bien. Pero cuando escribo una obra no pienso nunca en la actriz que haya de encarnar al personaje. Me desligo en absoluto de sugestiones de ambiente, de escenario y de Compañías.
Cuando la obra está terminada, se advierte a quién le “va mejor”.
–¿Trabaja cronométricamente o por intermitencias?
–A saltos. Yo creo que en el ocio surge la poesía más pura. Unos días escribo mucho, otros nada.
–¿Su vida en Madrid?
–Sencilla y sin literatura. Sería horroroso que saliera a la calle, al café, al casino, y hablara de literatura. Trabajar en casa y en la calle… ¡Ah! ¡No! Prefiero hablar de toros y de fútbol.
–¿Es usted un buen aficionado?
–A las dos cosas.
–¿A cuál primero?
–A los toros.
–¿Torero predilecto?
–Ninguno.
–¿Ni siquiera cuatro ases de la baraja?
–Ni eso. Voy a los toros y aplaudo lo bueno y a los buenos. No soy apasionado.
–¿Y en fútbol tampoco?
–Sí; pero sin que mi pasión llegue a vincularse a un equipo. Cuando presencio un partido, unos me son más simpáticos que otros. Conquistan espontáneamente la simpatía por cualquier accidente del juego. Y deseo que gane el que más rápidamente captó mis simpatías. Voy al espectáculo deportivo sin prejuicio alguno.
Riendo, salimos de la habitación Lorca y yo. Es difícil acabar la conversación con este hombre dechado de simpatía, que tiene en el acento un deje americano, entre criollo y andaluz, que es en lo externo para el trato de gentes un ornato exquisito, algo así como gracia alada de las cariátides en arquitectura… Y vuelta en la despedida a hablar del teatro poético. Se adivina la obsesión.
–Dicen que es inverosímil… ¡Bah! La aparición de los espectros en escena… ¡Como si no fuera posible que una mujer cuando vuelve a su casa se encuentre a su padre muerto!…
Y Lorca, en el corcel de la fantasía, imaginación preñada de concepciones poéticas, nos tiende la mano, esa mano generosa con la que signará la fe de vida de varias figuras de mujer de su teatro poético, que esperan la sacudida de la nieve o del fuego para ser eternas…










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