TECNOLOGÍAS EMERGENTES para la promoción del libro y la lectura

Mayo 6, 2008

Por Eddy D. Souza

Muy pocas bibliotecas en la actualidad (y me refiero específicamente a las bibliotecas latinoamericanas) han encontrado en las tecnologías de la Web social (o Web 2.0), las herramientas aliadas para brindar sus acostumbrados servicios (y, tal vez, algunos nuevos) a su comunidad de usuarios.

Para algunos profesionales de la información, el fenómeno 2.0 no es más que un boom de la temporada y una burbuja tecnológica que terminará por reventar más temprano que tarde. Otros profesionales consideran la web social como un conjunto de programas telemáticos que contribuyen, en algún sentido, a la infoxicación. Empero, los defensores de esta nueva filosofía en la red, destacan sus bondades: carácter colaborativo, interactivo, democrático y socializador, sin dejar por fuera las tantas aplicaciones, implicaciones y beneficios que pueden obtener las bibliotecas (también usuarios y demás unidades de servicio de información) a partir de la implementación de estas herramientas. El proceso de asimilación ha ido algo lento, pero ya pueden verificarse algunas prácticas exitosas (en contextos europeos sobre todo), como se evidencia en la Biblioteca Municipal de Muskiz (Muskizko Udal Liburutegia).

Poco a poco, los bibliotecarios han comenzado a experimentar con estos recursos en función de la promoción de la lectura. Y no sólo bibliotecarios, también las compañías del mercado del libro y las publicaciones periódicas presentan sus productos bajo nuevos enfoques, como es el caso de las revistas Space o 944 Media, cuya navegación por sus contenidos, realizada desde Zkimmer, presenta una interface muy similar a la de Google Maps. Propuesta parecida la encontramos en la editorial Penguin Books, con su proyecto de literatura de ficción digital: Six authors, six stories, six weeks, para mostrar (promocionar) algunas historias, en este caso: The 21 steps, de Charles Cumming. Otras empresas, como la española Arpa Solutions (premiada en el V Concurso de Emprendedores Universitarios), apuestan por las tecnologías de realidad aumentada para el desarrollo de libros con imágenes tridimensionales. Según se muestra en el video, los libros interactivos reconstruyen

“…modelos virtuales en tres dimensiones como si estuviesen pegados a las páginas del mismo, además podrá disfrutar de animaciones, sonidos, vídeos o imágenes que complementan de una forma realmente impactante los contenidos textuales o gráficos de un libro convencional”.

Pero, volviendo a las bibliotecas y la implementación de recursos tecnológicos, conviene apuntar el uso del blog como medio informativo, caso Biblioteca Pública Municipal de La Muela, en Zaragoza. Con fines de promoción, animación y reflexión de libros y lecturas, la Biblioteca Pública de Albacete recurre también al blog como plataforma para el Club de Lectura El grito, especializado en “literatura de género: fantasía, terror, ciencia ficción, aventuras, novela negra…” y otra bitácora para el club Pomelo, un grupo de adultos que disfrutan “leyendo literatura infantil”. Otras bibliotecas que apuestan al weblog y lo aprovechan para difundir sus servicios y catálogos (que es también una forma de animar a la lectura): Biblioteca Municipal de Sort, Bibliotecas Escolares de Galicia y 365 días de libros: selección de lecturas para el ocio; este último alienta la lectura de obras de ficción entre los usuarios de la biblioteca de Colmenarejo, perteneciente a la Universidad Carlos III de Madrid.

El weblog -como puede apreciarse en este breve listado- se ha convertido en la herramienta más usada por bibliotecarios y bibliotecas; sin embargo, existen otros recursos igualmente prácticos, sencillos y efectivos a la hora de promocionar el libro y la lectura. Basta investigar las características de cada aplicación, para seleccionar la más adecuada a nuestros intereses. De los recursos disponibles, podemos tener presente, por ejemplo: los bookmarks o marcadores sociales, como del.ici.ous, BlinkList, Furl (para clasificar, sindicar, organizar, describir, resguardar, acceder y compartir enlaces favoritos, desde cualquier computador con acceso a Internet) y vi.sualize.us (igual que los anteriores, sólo que enfocado en las imágenes); entre las redes de difusión de noticias en comunidades de habla hispana, destacan: Culturízame y Menéame; otra aplicación de mucha actividad por estos días es el microblogging:

“…también conocido como nanoblogging, es un servicio que permite a sus usuarios enviar mensajes de sólo texto, con una longitud máxima de 140 caracteres , vía SMS, mensajería instantánea, sitios web de o aplicaciones ad hoc.

Estas actualizaciones se muestran en la página de perfil del usuario, y son también enviadas de forma inmediata a otros usuarios que han elegido la opción de recibirlas.

Los principales servicios son Twitter , Jaiku , Pownce, Khaces y Xmensaje”.

Notas breves sobre las actividades de la biblioteca, sobre los títulos adquiridos o sugerencias de lecturas pueden ser difundidas con microblogging a su comunidad de usuarios.

LibraryThing es una herramienta apropiada para motivar el amor por los libros y la bibliotecología. Se definen como “un catálogo sencillo con la calidad del de una biblioteca. Además LibraryThing te pone en contacto con personas que leen lo mismo que tú”. En efecto, permite seleccionar y exhibir las cubiertas de aquellos libros que leemos o que forman parte de nuestra colección (real, virtual o sentimental); cuenta también con campos para la descripción, clasificación (propone el uso de los sistemas Dewey y LC) y valoración del ítem, ya sea adjudicando estrellas o por la vía de comentarios. La aplicación logra la interacción de usuarios en torno a títulos e intereses lectores (y supongo que también en torno a sus intereses sociales) y ofrece, además, estadísticas de sus miembros y de los libros más populares. Está disponible en inglés y español.

QueLibroLeo es una propuesta parecida a la anterior, que recoge comentarios y valoraciones de los lectores, e incluye asimismo -aunque no en todos los casos- enlaces a librerías. Se autodefinen como

“una red social de intercambio de gustos/opiniones literarias en los que cada nota y cada crítica son importantes. Dese de alta para recomendar a otros lectores sus libros favoritos y para que le sugieran cuales deberían ser sus próximas lecturas”.

Aún faltan por referir en este post muchísimas otras tecnologías y propuestas de la Web social. Sin embargo, la muestra presentada es un punto de partida que debe insentivar otras búsquedas, y también el hallazgo de otras aplicaciones (novedosas, sencillas, válidas y útiles) que refuercen los servicios de las unidades de información y estimulen la conexión placentera y lúdica con la lectura y el libro.


EL CHATTERBOT o Chatbot bibliotecario

Abril 18, 2008

El Chatterbot o Chatbot es un prototipo cibernético de aspecto humano (con sus excepciones), basado en un lenguaje de programación que se conoce como AIML, Artificial Intelligence Mark-up Language, por sus siglas en inglés. Su creador fue el Dr. Richard Wallace, quien bautizó el primer chatbot que se conoce con el nombre A.L.I.C.E. Estos virtuales agentes, tienen la tarea de orientar y dar respuesta a las inquietudes de los usuarios, en relación a un tema específico.

Se puede encontrar un chatbot en el website de una entidad financiera, una librería o una biblioteca, entre otros. Por ejemplo, intenten intercambiar alguna que otra frase con ShakespeareBot.

Pero los que más me atraen son, precisamente, los chatbots bibliotecarios, como Stella, la referencista de la Biblioteca de la Universidad de Hamburgo o Universitäts bibliothek Hamburg.   

También de Alemania -y colega de Stella- es Ina, el primer chatbot de una biblioteca pública; específicamente, referencista digital de la Bücherhallen Hamburg, desde enero de 2006.

 Lillian es otra bibliotecaria virtual, que ha sido diseñada para ofrecer información acerca de libros y de las colecciones de bibliotecas.

Iniciativas como estas son siempre bienvenidas, cuando constituyen un acertado canal que permite orientar y responder a los usuarios con prontitud y eficiencia. A la fecha, sólo me preocupa que estas “plazas” están siendo ocupadas únicamente por mujeres. ¿Acaso los bibliotecarios del sexo masculino no tenemos derecho a ser un chatbot referencista? 

Vea otros Chatterbots


SEARCHme

Marzo 25, 2008
Searchme

Aún no se estrena y ya se percibe el olor del éxito en las autopistas del ciberespacio. Rueda la noticia de blog en blog y pareciera información ya vieja en los titulares de los Twitter. Se trata del buscador Searchme. La iniciativa echó a andar en el 2005 y ha contado con un importante apoyo financiero (31 millones de dólares americanos), fundamentalmente de Sequoia Capital, el mismo grupo que apostó al éxito de Google.

Mientras Google ofrece resultados a partir de enlaces de texto, Searchme intentará mostrar resultados a partir de una sucesión de imágenes o cubiertas, al modo del Cover Flow de los iTunes de Apple. 

Los creadores de esta nueva herramienta de búsqueda, instalados en California, Estados Unidos, dicen de ella:

Searchme te permite ver lo que estás buscando. A medida que vas escribiendo, aparecen categorías relacionadas con tu consulta. Elige una categoría y verás imágenes de las páginas web que responden a tu búsqueda. Puedes revisar estas páginas para encontrar rápidamente la información que requieres, antes de hacer clic“.